Noemí Sanín Ninguna mujer ha estado más cerca de llegar a la Casa de Nariño que Noemí Sanín. Su simpatía, persistencia y eficiencia en los cargos que ha ocupado le dieron un lugar
importante en la historia política del país. En su primera candidatura, en 1998, creó el movimiento Sí Colombia, que sorprendió al país cuando obtuvo casi 3 millones de votos. En 2002 repitió candidatura y quedó de cuarta. Y en 2010, en una reñida votación contra todo pronóstico le ganó a Andrés Felipe Arias su derecho a ser la candidata del Partido Conservador. Sanín ha sido ministra de Comunicaciones y canciller, embajadora en Reino Unido, Venezuela y España. Y actualmente es miembro de la junta directiva de Millonarios Fútbol Club. Ella se abrió paso en un mundo que hasta hace unas décadas era considerado solo para hombres, y en todas las actividades que ha desarrollado ha dejado una impronta de brillantez y pulcritud.
Antanas Mockus Pasó de las aulas a la política luego de que su memorable bajada de pantalones, cuando era rector de la Universidad Nacional, lo obligó a retirarse del cargo. Sus dos períodos como alcalde son recordados también por su simbolismo pedagógico. No hay quien no reconozca que sus mimos, ‘la hora zanahoria’ y su disfraz de ‘supercívico’ transformaron las costumbres de una ciudad signada por el caos, ni que Mockus que se convirtió en una especie de conciencia ciudadana. En la campaña presidencial de 2010, en un proyecto que parecía otra de sus quijotadas, Mockus fue elegido candidato del Partido Verde. El entusiasmo cundió en las redes sociales y se alzó una ola de opinión cuyos lemas están vigentes: “la vida es sagrada”, “los recursos políticos son sagrados”. No obstante la fuerza no le alcanzó para llegar a la Casa de Nariño, su mensaje contra la “cultura del atajo” (la vía de la ilegalidad) sigue vigente. No es un simple outsider, sino un referente de moralidad pública.
Carlos Gaviria Difícilmente podrá olvidar la cifra 2.609.412. Ese fue el número de votos que recibió el modelo de sociedad que este abogado antioqueño, nacido en Sopetrán, propuso en las elecciones de 2006, las primeras en las que un presidente en ejercicio fue reelegido. La historia dirá que Álvaro Uribe arrasó en las urnas, pero no puede desconocer que Carlos Gaviria es desde entonces el dirigente de izquierda que más votos ha obtenido. Gaviria fue desde juez promiscuo de Rionegro hasta profesor durante más de 30 años. Uno de sus alumnos fue precisamente Uribe en la Universidad de Antioquia. Estuvo exiliado en Argentina tras la muerte de su amigo Héctor Abad Gómez a manos de los paramilitares y el país empezó a identificarlo desde en 1993 como magistrado de la Corte Constitucional. Allí produjo sentencias de marcado semblante liberal. La despenalización de la dosis mínima, en la que advirtió que el consumo de droga es un asunto de salud pública, fue quizás la más controvertida.