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| 8/25/2012 12:00:00 AM

Santiago Rojas

Una portada de SEMANA y un malentendido lo llevaron al reconocimiento internacional.

El médico bioenergético Santiago Rojas jamás pensó que llegaría a aparecer en la portada de SEMANA y, menos aún, por un malentendido. Sucedió el 22 de marzo de 1999. Con el titular ‘El espía de Caracas’, el artículo contaba que durante un viaje de Rojas a la capital venezolana, con el fin de participar en los diálogos de paz entre el gobierno del presidente Andrés Pastrana y el ELN, había terminado señalado como espía. El motivo: los equipos que llevaba. “Siempre he investigado sobre los efectos de la tecnología en la salud, y por eso tenía varios aparatos que miden las radiaciones de celulares, antenas, equipos electromagnéticos y ondas telúricas”.

El enredo se armó cuando el comandante del ELN, Nicolás Rodríguez, alias Gabino, acusó públicamente a Rojas de haber realizado labores de inteligencia con un aparato detector de señales durante una reunión entre el alto comisionado para la paz, Víctor G. Ricardo, y el comandante de ese grupo guerrillero, Antonio García.

Aunque horas después Rojas le aclaró a la opinión pública las verdaderas funciones de los equipos que portaba y que su único interés era ser mediador en el acercamiento entre ambas partes, varios medios alcanzaron a replicar lo dicho por Gabino. Incluso, a raíz del artículo publicado por SEMANA lo entrevistaron 33 periodistas de diferentes medios. “A raíz de esa portada me conoció mucha gente de otros países y me contactó para hablar de mi trabajo”.
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