Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2016/03/16 12:00

Las enseñanzas de las artes marciales

Semana Educación le explica cinco prácticas marciales que además de ser expresiones corporales tienen de trasfondo una filosofía.

Las enseñanzas de las artes marciales

Las artes marciales a menudo nos llevan a pensar en películas de Hollywood y en uno de sus actores más famosos: Bruce Lee, o Steven Seagal. Pero esto es solo el enfoque que la industria cinematográfica le ha dado a las artes marciales para poder vender sus filmes, llenos de acción. Detrás de estas artes hay una filosofía muy profunda que las inspira. La solidaridad, la justicia y la paz interior hacen parte de sus códigos morales.

A continuación un listado de las artes marciales más filosóficas en orden cronológico.

Kung Fu (China)

El Kung Fu nació en la provincia de Henan, China en el año 0527 a manos de un monje budista proveniente de la India. Damo, como se llamaba el monje, llegó al famoso templo Shaolin profesando la espiritualidad y propuso a los habitantes un sistema de ejercicios físicos para practicar la meditación.

Los ejercicios se basaban en movimientos marciales y se practicaron como una forma de perfección del cuerpo, de la mente y de la personalidad, pues sus movimientos simbolizaban la defensa de valores humanos tales como la disciplina (cuerpo), la fuerza de voluntad (mente) y la honestidad (personalidad).

En 1279 el imperio mongol invadió China y los ejercicios fueron desarrollados hasta consolidarse como un arma mortal. Un sistema de defensa personal simbólica se convirtió en un sistema de defensa social contra el imperio invasor. En 1368 el Kung Fu ya se había convertido formalmente en un recurso militar y distintos estilos fueron creados, por lo que su filosofía se diluyó un poco.

La película Karate Kid de Jackie Chan y Jaden Smith (hijo del famoso actor hollywoodense Will Smith) ilustra algunos de los valores del Kung Fu: el trato cordial a los demás, la honestidad y el coraje como ejercicio de valentía.

Tai-Chi Chuan (China)

El Tai Chi Chuan, como el Kung Fu, es una de las artes marciales más antiguas de China. Nació aproximadamente en el siglo XV durante la época imperial en el este del gigante asiático.

Curiosamente, su desarrollo fue inverso al Kung Fu. Debido a la agitación de la época, el Tai Chi fue originalmente concebido como un arte marcial para la lucha cuerpo a cuerpo con o sin armas y después se transformó en una terapia físico-espiritual y en una técnica de meditación.

Debido a la relación del Tai Chi con el Taoísmo –una corriente filosófica china cercana al budismo–este arte marcial considera muy importante la paz interior, el contacto con la naturaleza y la armonía de las relaciones humanas.

Para lograrlo enseña el famoso «Chi», una especie de energía que permite relajar los músculos y las articulaciones. Sus practicantes describen la sensación como un flujo energético muy sutil que recorre el cuerpo.

Quienes lo dominan pueden concentrar el «Chi» en algunas partes del organismo o del cuerpo para relajarla o sanarla, según se padezca estrés o enfermedad. El «Chi» se traduce como «aire», «aliento» o disposición de ánimo.

Wing Chun (China)

Sobre su origen no hay consenso. Normalmente se cree que fue Ip Kai Man, el maestro de Bruce Lee, quien fundara este arte marcial a mediados del siglo XX. Sin embargo, la leyenda dice que fue creada por la única sobreviviente de la destrucción del templo Shaolin entre el siglo XVIII y principios del XX. La maestra Ng Mui.

En este sentido, hereda del Kung Fu (arte marcial originado en el templo Shaolin) los mismos valores humanos, pero se preocupa mucho por el equilibrio, la relajación y la sensibilidad.

Wing Chun suele traducirse como «primavera eterna», siendo un símbolo de renacimiento tras la destrucción del templo Shaolin y también de elegancia. Debido a la gran velocidad del movimiento de los brazos y a la precisión de las manos, como también a la estrechez del espacio entre los cuerpos, otros traducen el Wing Chun como «manos pegajosas».

Este arte marcial se convirtió en símbolo de lucha durante la guerra Chino-Japonesa de 1940 gracias a Ip Man, quien sirvió en dicha guerra y enseñó el arte a su pueblo para que se defendiera de las fuerzas invasoras.

Se dice que Ip Kai Man retó a un general japonés, maestro en Karate, a un combate sin armas y lo venció en menos de tres minutos. Pero la leyenda más famosa es aquella que asegura que venció a 10 karatekas en el gimnasio de una escuela militar japonesa donde se invitaba a los chinos para que lucharan con sus oficiales. Ip, cansado de la humillación, ingresó e invitó a 10 hombres a que lo atacaran. Ninguno logró siquiera tocarlo y fue la primera vez que hirió de muerte a un oponente.

Debido a la grandeza del maestro, de quien Bruce Lee fue discípulo directo, la película Ip Man, con el famoso artista marcial y actor de Hollywood Donnie Yen, retrata toda su vida e incluye las hazañas antes mencionadas.

Karate (Japón)

Su historia es interesante. El Karate nace de la necesidad de los guerreros japoneses en la isla de Okinawa de proteger a su último rey (Shao Tai) en el siglo XIX, si bien se consolidó como arte marcial oficial de Japón a principios del siglo XX tras la ocupación militar estadounidense. Pero aún más después de la Segunda Guerra Mundial, cuando nació el estilo Shotokan a manos del maestro Masatoshi Nakayama.

Japón quiso mostrar un país pacífico pero fuerte ante el extranjero y así implementó el Karate como educación física en los colegios cuando no como una instrucción militar. A diferencia de las artes marciales anteriores, nació como defensa nacional y entre sus valores tienden a distinguirse la disciplina, la integridad y la reciedumbre de carácter.

Aikido (Japón)

El Aikido, o El Camino de la Armonía, es un arte marcial japonesa fundada en 1930 por el sabio militar Morihei Ueshiba. Se trata del arte marcial natural del famoso actor de cine hollywoodense Steven Seagal, quien llegó a Japón a los 17 años para aprender la disciplina directamente de su fundador y de sus discípulos más cercanos hasta fundar su propia escuela. Una de las películas de Seagal que mejor exhibe el Aikido es Above the law (1988), donde también actúa Sharon Stone.

Se dice que este arte marcial nació a la luz de tres experiencias espirituales de su fundador. Primero, cuando venció desarmado a un oficial de la marina que lo atacó con una katana (espada japonesa de gran filo). Aquí aprendió la importancia de la paz mental.

Segundo, cuando advirtió que buena parte de los movimientos aprendidos de otros maestros simulaban fenómenos de la naturaleza. Entendió que algunos simulaban corrientes de viento y que otros simbolizaban el crecimiento de los árboles y de las plantas en general. De ahí que parezca una danza cuando se practica el arte.

Tercero, cuando sufrió sus peores luchas durante la Segunda Guerra Mundial, acontecimiento que lo llevó a promulgar la paz mundial. El Aikido es convirtió entonces (década de 1940) en su propia forma de cultivar la vida, el conocimiento y la virtud, y de detestar la guerra y la competición.

Por esta razón el Aikido figura entre las pocas artes marciales que no hace torneos, si bien algunas escuelas los promueven en contra de su filosofía. Para el fundador del Aikido y sus discípulos, los torneos son una muestra de ego.

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