Lunes, 5 de diciembre de 2016

| 2015/12/12 09:00

Una bicicleta para transformar Bogotá

Enrique Cuéllar es un emprendedor que, junto con dos amigos, desarrolló una aplicación que busca que, por medio del uso de la cicla, se genere una conciencia de apropiación con la ciudad.

Una bicicleta para transformar Bogotá Foto: Semana

Todo empezó en un bar: tres amigos, todos ellos rolos, tratando de resolver los problemas del mundo empuñando cada uno una pola. No solucionaron todas las injusticias que aquejan a esta sociedad -¿quién podría?- pero si encontraron la forma de contribuir para hacer de su ciudad natal, Bogotá, un lugar más amable y habitable.

Es así como nació Biko, una aplicación para celular que incentiva y recompensa al ciudadano por realizar una buena acción: la de usar la cicla en el día a día. Y es que, por cada kilómetro recorrido en este medio de transporte, el usuario recibe un biko.

Se trata de una moneda virtual con la que se obtienen descuentos y promociones sobre productos reales en determinados establecimientos comerciales. También se pueden hacer donaciones a fundaciones y ONG. Es decir, los bikos adquieren un valor económico auténtico en el mercado.

Enrique Cuéllar es uno de los fundadores de la herramienta, uno de esos tres amigos que apostaron por una capital de país más sostenible y cívica. “Biko nace de la insatisfacción con nuestra ciudad, con la calidad de vida que ofrece. Amamos nuestra ciudad y queremos verla prosperar. Buscábamos algo que hiciera que la gente también amara más a Bogotá”, aseguró a Semana Educación.

Con este ideario en la cabeza, desarrollaron esta herramienta que, más allá de su utilidad, busca generar un cambio a largo plazo en la conciencia ciudadana. “Es una forma de modificar hábitos en las personas que eventualmente transformen ciudades. Una forma de generar un sentimiento de apropiación” indicó.

Cuéllar vivió diez años fuera de Colombia, los últimos en Copenhague, capital de Dinamarca. Esto le permitió conocer otras culturas y las diferentes concepciones del término ‘civismo’. Hoy, con 35 años y de vuelta al hogar, es tajante al afirmar que mejorar la calidad de vida de un país debe partir del ciudadano y de su compromiso, “más que esperar a que nos lo arreglen unos gobernantes”.

Es consciente que todavía queda mucho por hacer. Que a Bogotá le falta recorrido para ser una urbe “cien por cien amigable” con el ciclista. Pero asegura que la transformación ya está en proceso. “Nosotros nos estamos montando en un cambio cultural que necesita un empuje. El cambio no solo se está generando desde la sociedad civil, sino desde los gobiernos, que le han metido la ficha a transformar la ciudad en pro de la bicicleta”.

La mayoría de los usuarios de la aplicación, que ya son más de medio millón, son universitarios o recién egresados de estrato 3 y 4. “La mayoría emplea la cicla por una cuestión económica, es más rentable, pero también por salud”, explica.

Como emprendedor, Cuéllar califica de “absurdas” todas las trabas administrativas que existen para fundar y consolidar un proyecto empresarial en Bogotá. Y aunque, todavía Biko no es rentable, espera el día en el que su aplicación genere un  nuevo modelo empresarial sostenible: “que no sean solo las actividades económicas las que sustenten a las empresas, sino también las buenas acciones de las personas”.

Enrique Cuéllar será uno de los conferencistas de las charlas TEDxBogotá 2015 que se celebrarán el próximo 14 de diciembre en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán.

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