Viernes, 2 de diciembre de 2016

| 2016/07/23 09:00

Cinco razones para manejar bien

El caos vehicular hace que Bogotá sea cada vez más difícil. Los accidentes y las horas de tráfico dificultan la movilidad. Le contamos algunos consejos para que contribuya.

Cada vez es más difícil moverse en Bogotá. Foto: Archivo SEMANA

Todos los días, a cada hora, cada segundo, vemos las mismas escenas en las callesCarros que se le atraviesan a otros, que no le dan paso al peatón, que se pasan en rojo, que pitan con el semáforo amarillo,que pitan porque sí y porque no, que manejan a toda velocidad así esté lloviendo y el piso esté empapado, carros parqueados en lugares que no deben, motos que se le atraviesan a los carros y a los peatones. Unos manejan peor que otros, cometen más infracciones. Aquí le exponemos cinco razones para no ser uno más de los que manejan mal. 

1. Accidentes

Manejar de esta forma hace más probable los accidentes.  Casi siempre estos suceden por la imprudencia de alguno. Según un informe de la Organización Mundial para la Salud (OMS): “Un peatón tiene menos del 20 % de probabilidades de morir si es atropellado por un automóvil que circula a menos de 50 km/hora pero casi un 60 % de posibilidades si es atropellado a 80 km/hora”. En el mundo, la principal causa de muerte entre jóvenes de 15 a 29 años son los accidentes de tránsito.

2. Congestión

Hay gente que no pareciera entender, o a la que no le importa, que se genere trancón por culpa de ellos. Cuando el semáforo está en verde manejan sabiendo que no hay espacio y terminan quedando parados en las intersecciones de los semáforos y así los carros que vienen en dirección contraria no pueden avanzar. Cuando hay un accidente todos quieren pasar por el único carril habilitado, pero todos tratan de pasar al mismo tiempo y todos al tiempo no se puede. 

3. Malestar

Cuando un carro se le va encima a otro o no le da el paso a un peatón, cuando uno o varios pitan, hay alguien que se enfada, que siente que lo están maltratando de alguna forma. Los mismos que manejan como si se fuera a acabar el mundo van con mal humor porque alguien más les hace lo que ellos hacen o porque no siempre pueden avanzar a 100km/h, entonces pitan, se pasan en rojo. Todo ese malestar que hay en las calles la gente lo lleva después a su trabajos y a sus hogares. 

4. Se contagia

Manejar mal es contagioso. Tenga cuidado porque usted puede manejar como los que solía criticar. Algunos que antes lo hacían con precaución porque estaban aprendiendo terminan manejando peor, aceptando el ritmo que les imponela ciudad. Ya no le dan el paso a un peatón o a otro carro. ¿Cuál es el afán para manejar así? ¿Por qué estresarse en el volante? No hay un motivo, simplemente hemos aprendido a manejar así. ¿Llegar cinco minutos tarde a clase o al trabajo? Si ese esa es la prisa, es mejor madrugar y no que los otros paguen por la irresponsabilidad de uno. 

5. Contribuir en algo

¿Hay una falta de autoridad? Probablemente, porque en otros países hay mayor rigor con el que comete cualquierinfracciónpero también hace falta cultura ciudadana, que nos portemos en las calles como si estuviéramos en nuestras casas, que respetemos las reglas como si nosotros mismos las hubiéramos puesto. Una primera acción para mejorar, para no contribuir al caos, es cambiar desde lo individual, a partir de ahí uno se asegura el bienestar propio y de algunos más.  Y así como el mal ejemplo se sigue, el buen ejemplo también. Al ver que alguien respeta al peatón y a los demás carros, otro, quizás, va a querer actuar igual, sentir vergüenza por cómo maneja. Uno como peatón, o cuando va en un carro y otro le da la vía, se siente bien, agradecido, ¿por qué no hacer sentir igual a los demás?

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