Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2016/04/14 18:00

Quedarse con un título profesional ya no es suficiente

Las empresas cada vez exigen más a sus empleados. Si estos no desarrollan nuevas capacidades o innovan, tendrán baja demanda profesional.

En promedio, un graduado de pregrado gana pregrado, $1.736.849. Foto: Ingimage
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Semana Educación

Con la movilidad laboral a escala mundial, motivada por la globalización y especialmente por las crisis, el mercado exige ahora ciertos parámetros que los profesionales deben cubrir, asegurando que su perfil es el adecuado para la empresa seleccionada.

Al respecto John Crissien, decano de la Facultad de Ciencias Administrativas, Económicas y Financieras de la Fundación Universitaria del Área Andina, asegura que el perfil de cualquier profesional debe contener las siguientes características: espíritu emprendedor, logros y capacidades profesionales y experiencia; sin olvidar la sensibilidad y la determinación.

Es por ello, que Areandina decidió diseñar curricular y pedagógicamente una forma de darle a sus especializaciones en Alta Gerencia y Gerencia Financiera un valor agregado. “Un profesional es una marca o una empresa de servicios que puede ser contratada o empleada por una organización. Sino no desarrolla nuevas capacidades o innova, simplemente tendrá baja demanda profesional”, explica Crissien.

Con esta nueva oferta, la institución de educación superior dota con habilidades claves al estudiante asegurando un alto grado de empleabilidad, especialmente en el sector empresarial donde la competitividad es alta. Adicionalmente, entrega conocimientos sobre las reglas de juego para la creación de empresas como oportunidad de movilidad profesional.

“En Areandina tenemos dos programas de especialización. Uno es el de Alta Gerencia y el otro es sobre Gerencia Financiera, y con la orientación que entregamos en ambas, ofrecemos una posibilidad de acceder al sistema laboral por la Orientación Gerencial. Además, dotamos a los estudiantes de competencias, las cuales se dividen en tres: conceptuales, es decir, el estratega; las humanísticas, de líder; y las técnicas, de administrador de recursos”, explica el experto.

En ese sentido, las cifras del más reciente Observatorio Laboral para la Educación evidencian que cuando un profesional es más competitivo tiene mayor probabilidad de enganche en un trabajo y con mejor salario. Así pues, la remuneración de un recién graduado de doctorado es en promedio de 5.506.814 de pesos; maestría, 3.985.616; especialización, 3.122.473; pregrado, 1.736.849; y 679.646 los que sólo se gradúan de educación media. 

Otro de los aspectos diferenciales que ofrecen las dos especializaciones en Alta Gerencia y Gerencia Financiera del Área Andina es la orientación internacional, que también tiene un impacto sustancial en la competitividad del profesional. “Nuestro foco importante es Latinoamérica. Tenemos la creencia que la región latinoamericana es el futuro. Nuestros estudiantes se forman con simuladores para la toma de decisiones basados en casos reales de éxito en América Latina”, explica John Crissien.

Para el decano, estas variables son fundamentales para garantizar el éxito empresarial, y está el otro camino, optar por la creación de empresa como opción profesional, algo que todavía en Colombia no está lo suficientemente arraigado. De hecho, de los 570 proyectos empresariales que salieron galardonados en la última convocatoria del Fondo Emprender del Gobierno, con un capital de 31 mil millones de pesos, sólo 10 fueron presentados por universidades. “Algo nos falta por hacer en las instituciones universitarias. No formamos suficientes empresarios y la única manera de erradicar la pobreza del país es generando riqueza, de todo tipo. Transformar socialmente con la formación de profesionales competitivos”.

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