Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 5/14/2014 11:00:00 AM

La importancia de fracasar

Un grupo de emprendedores digitales del programa Appsco del viceministerio de TIC le apostaron a la educación y tuvieron éxito. Fue un camino de errores y de enfrentarse a lo desconocido.

Fracasar es mal visto en nuestra cultura. Esta popular concepción no solo mina el proceso del aprendizaje sino que le ha restado a nuestros estudiantes la capacidad de innovar y emprender, que obedece a un camino de error y acierto.

Un violinista que está aprendiendo a tocar una pieza nunca la interpreta de principio a fin sin fallar. Cada vez que llega a una nota difícil trabaja sobre ella hasta que la domina y así continua hasta que logra finalizarla sin errores, y así sigue practicando hasta que suene perfecto.

Este mismo principio se puede aplicar al trabajo escolar y a muchos otros aspectos. Las equivocaciones son lo más importante que pasa en un salón de clases y en la vida, ya que a través de estos se sabe dónde enfocar la atención para seguir mejorando.

Si alguien sabe de fracasar y volver a empezar son los emprendedores. Un grupo de colombianos apasionados por la educación tomaron el camino del violinista cuando decidieron desarrollar aplicaciones enfocadas en mejorar la calidad educativa en el país.

Hacen parte del programa Appsco del Viceministerio de tecnologías de la Información y la comunicación, TICs, y sus desarrollos están integrando la tecnología y los contenidos digitales para el aprendizaje. Han sabido leer las necesidades del mercado y responder con desarrollos aptos para satisfacerlas.

Además de la gratificación que experimentan al ayudar a aprender a estudiantes de todas las edades, este grupo comparte otro rasgo muy característico. Para ellos emprender e innovar requieren de temple, liderazgo y de saber fracasar.

Las personas no ven sus errores racionalmente, sino como algo emocional, entonces cuando se equivocan se sienten avergonzados y prefieren evadir el tema y esconderse. Aunque es una reacción natural en los seres humanos, es la peor forma de actuar. El éxito académico, personal y empresarial no viene de qué tan inteligente o motivada está la persona, sino de cómo se siente con respecto a sus errores.

“Un emprendedor es una persona creativa, dispuesta a afrontar dificultades”, afirma Luis Andrés Murcia, Gerente de Soluciones Corporativas en Sistema Saberes, una plataforma virtual educativa y gratuita que ayuda a gestionar procesos académicos y administrativos de las instituciones. Este desarrollo vincula los procesos de padres, estudiantes, maestros y directivos, además, aloja cientos de contenidos y libros digitales que se pueden alquilar.

Junto a Murcia, Jair García, Juan Cedano y Lady Mora han logrado a través de este proyecto que se integren las TIC al aprendizaje, se optimicen los procesos administrativos y se reduzcan gastos como papel.

“Para ser emprendedor hay que llegar a romper paradigmas y pensar fuera de la caja”, dice Lady Mora, directora ejecutiva de Saberes con respecto a lo que considera que es lo más difícil en el camino de innovar.

“Hay que arriesgar mucho por una idea”, dice por su parte Jessica Peña, fundadora y diseñadora de Kindery, una aplicación que a través cómics sin palabras refuerza las habilidades lingüísticas y de lectura de los niños.

“Los niños ven a nuestros personajes en la aplicación y con su voz graban y narran sus cuentos”, comenta Juan Felipe Salcedo, creador de Kindery, y añade que el mayor reto para un emprendedor consiste en invertir, no solo dinero, sino tiempo y talento para algo que la mayor parte de las veces hay que ajustar.

“Lo más importante que yo le diría a un emprendedor es que tenga paciencia. Esto no es fácil y es seguro que tengas que tratar una, dos, tres, cuatro o más veces”, dice Ricardo Jiménez, co-fundador y director ejecutivo de Mapache Estudios, una start-up que desarrolla cuentos interactivos en inglés que además monitorizan los avances y dificultades de los niños en comprensión de lectura y entregan un reporte de esto a los padres.

Adrián Castañeda, gerente general de Too Easy English, afirma que emprender “es una cosa de verraquera. Las personas se rinden muy fácil y cualquier obstáculo que les resulta se rinden. Hay que continuar”. El desarrollo de Castañeda es una plataforma de clases online de inglés con profesores especializados las 24 horas del día siete días a la semana. Además, ofrece un módulo de inglés para emprendedores.

La necesidad hace la aplicación

Daniel Rincón, matemático, es el creador de Tutorya, una plataforma que ayuda a los estudiantes a encontrar tutores que les den clases o respondan problemas de matemáticas en la plataforma. En la misma línea está Witips, creada por el también matemático Jeison Javier Cruz, que igualmente ayuda a los alumnos resolviendo problemas y es una red a través de la cual los profesores se vinculan con potenciales pupilos para clases particulares.

Tanto Rincón como Cruz supieron identificar la necesidad y ofrecer a través de sus aplicaciones una solución para los inconvenientes más comunes de los estudiantes en estas materias que suelen ser el ‘coco’ en los colegios y universidades.

“Un emprendedor tiene que ser líder”, afirma Cruz, quien se describe como un adicto al emprendimiento y apasionado por los temas educativos.

Por su parte, Rincón dice que su paso por la universidad le dio persistencia “una herramienta fundamental indispensable a la hora de emprender, especialmente mi carrera, porque todos los días tienes retos y debes encontrar la mejor forma de enfrentarlos”.

Se discute mucho el tema de si la educación como la conocemos le da herramientas y motiva a los estudiantes a emprender e innovar, a que sean empresarios y generen empleo y desarrollo para el país. Por lo menos a nivel universitario esto ya se está cumpliendo en algunas instituciones del país, además de las iniciativas como la de Appsco y aceleradores como Wayra, que financian y prestan asesoría a la startups para que se consoliden.

Enrique Echavarría, gerente general en Ideas de Inversión, vio una necesidad de la población e hizo una apuesta por la educación que va más allá de las aulas. A través de su emprendimiento, el que define como la “comunidad financiera más grande del país”, le brinda a sus usuarios formación y acceso a la información para que conozcan los mejores productos de inversión disponibles en Colombia. “Encontré que el mejor vehículo para que la gente aprenda dónde poner su dinero, invierta bien y crezca es la educación financiera”, afirma.

Credilinea.co, otra de las aplicaciones del programa, fue creada para otra de las necesidades más comunes de los estudiantes: créditos educativos. “Se diseñó para todos aquellos estudiantes que requieran un crédito estudiantil y que se hayan sentido excluidos de otras fuentes de crédito”, explica Luz Helena Carvajal Herrera, líder de esta iniciativa.

Los alumnos pueden pedir financiamiento a tasas muy cómodas y para todo tipo e insumos de aprendizaje e incluye créditos para educación no formal cursos y diplomados. Los montos van desde 50 mil hasta 600 mil pesos.

Colombia innova

“El país ya está listo para los emprendedores digitales, hay mercado y hay muchos de nosotros desarrollando cosas muy interesantes”, dice David Ríos, el creador del Butrón, cuentos para niños con barba, una novela transmedial que se va narrando en diferentes formatos para que los niños descubran las aventuras del capitán Víctor Butrón, refuercen sus habilidades de lectoescritura y se sensibilicen frente a varias disciplinas artísticas.

Ríos confiesa que empezó como emprendedor porque “no quería ser empleado” y que le ha apostado a la educación porque cree que es invertir en la transformación del país.

Sandra Álvarez, gerente financiera de Educatic, que funciona como gestor de procesos académicos, administrativos, financieros, de mercadeo y comunicaciones de las instituciones educativas, está segura de que “en Colombia es el momento para emprender, el ministerio de educación y otras entidades lo saben y están prestando apoyo”.

José David Arévalo, director ejecutivo de Ukanbook, una aplicación web que le permite a los estudiantes prepararse y obtener buenos puntajes para las pruebas de estado mediante procesos de estudio personalizado, habla del poder de las TIC en la educación.

“Me convertí en emprendedor en la educación porque pensé que quería hacer algo para mejorar el nivel educativo del país y me di cuenta que para llegar a muchos debía integrar la tecnología. El proceso de revolución en la educación a través del emprendimiento ya comenzó, y desde ya se están abriendo las puertas para nosotros y los emprendedores que vengan”.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.