Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 1/21/2015 10:00:00 AM

Una siesta para aprender

Un grupo de investigadores alemanes y británicos encontró que los bebés aprenden más antes de irse a dormir.

Un estudio realizado en la Universidad de Sheffield en el Reino Unido afirma que el mejor momento para que los niños menores de un año aprendan es justo antes de dormir. Según los investigadores, el sueño prolongado es más importante en las edades tempranas que en cualquier otra etapa de la vida. Y aunque el sueño es una de las actividades más frecuentes de los bebés, hasta ahora poco se sabía sobre su importancia en el aprendizaje.

La doctora Jane Herbert, del Departamento de Psicología de la universidad, lideró la investigación que observó el comportamiento de 216 bebés entre los seis y doce meses de edad. Para el estudio usaron títeres de peluche y le enseñaron a los niños a mover algunas partes, reemplazarlas o quitarlas. Así, por ejemplo, el 40 por ciento de los que durmieron alrededor de cuatro horas fueron capaces de remover una parte del títere, como les habían enseñado antes de dormir. En cambio, solo el 25 por ciento de los niños que no durmieron pudieron repetir esa acción.

El equipo de investigadores de la Universidad de Sheffield y de la Universidad de Ruhr en Bochum, Alemania, encontró que los niños que durmieron entre media hora y cuatro horas después de realizar estas actividades estuvieron en mejores capacidades de repetir las acciones que los que no durmieron.

El estudio sugiere que cierta flexibilidad en los horarios de las siestas de los menores puede ser útil para incentivar el aprendizaje en los niños. La doctora Herbert dice que generalmente se supone que el mejor momento para enseñarles cosas a los niños es cuando están más despiertos y activos, pero los resultados de su investigación muestran que los niños están en mejores capacidades de aprender cuando están más cansados o próximos a dormir. Por eso la investigadora resalta la importancia de leerles a los niños antes de ir a la cama.

Los investigadores reconocen que estudios anteriores resaltan la importancia del sueño para crear nuevas conexiones neuronales. Para los adultos, dormir es importante para mejorar la memoria o para resolver problemas a partir de conocimientos previos. Ahora este grupo de investigación quiere analizar cómo el sueño puede mejorar la calidad de la memoria de los bebés, es decir, cómo los menores usan lo que aprenden.

Para más noticias sobre educación siga nuestro perfil en Twitter @SemanaEd

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1839

PORTADA

Odebrecht: ¡Crecen los tentáculos!

Las nuevas revelaciones del escándalo sacuden al Congreso y al director de la ANI. Con la nueva situación cambia el ajedrez político al comenzar la campaña electoral.