Lunes, 16 de enero de 2017

| 2015/11/30 18:00

El gobierno de Estados Unidos demandado por 20 niños

Aseguran que su Gobierno no ha hecho nada para detener las emisiones de dióxido de carbono en las últimas décadas, pese a conocer los riesgos.

El gobierno de Estados Unidos demandado por 20 niños Foto: Commons. Wikipedia.org
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Semana Educación

Una veintena de niños reclamó ante la justicia estadounidense un compromiso serio por parte del Gobierno contra el calentamiento global. Se trata de una demanda que puso nerviosa a la industria petrolera este mes luego de que fuera radicada en agosto de este año.

Los denunciantes, entre 8 y 19 años, aseguran que el gobierno federal conocía los peligros de las emisiones de carbón desde 1965 y no hizo nada para detenerlas. Según ellos, ni las promesas del Congreso en la década de 1990 ni las de la Agencia de Protección Ambiental (EPA) para reducir significativamente las emisiones de dióxido de carbono (CO2), "fueron implementadas".

Para el grupo de niños asociados bajo el nombre de Our Children's Trust (La confianza de nuestros niños),  "el gobierno federal ha violado los derechos constitucionales de la generación más joven a la vida, la libertad y la prosperidad, tanto como ha fallado en la protección de los recursos naturales esenciales".

En otras palabras, que el gobierno redujo los recursos naturales vitales: el agua y el aire. Los científicos explican que las emisiones de dióxido de carbono (CO2) no solo contribuyen al calentamiento global que acaba con el agua potable proveniente de los glaciares, sino que también acidifican el mar (disminución del pH del agua) destruyendo con ello el ecosistema marino. Debido a que el plancton (vegetal marino) produce hasta el 50% del oxígeno necesario para la vida terrestre, la supervivencia en la tierra depende de la vida en el mar.

Estados Unidos, con apenas el 4% de la población mundial consume alrededor del 25% de la energía fósil generando por sí solo más del 50% de la contaminación global, según el informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la ONU presentado este lunes.

Oposición de la industria

Poderosas compañías de petróleo y carbón pidieron permiso a comienzos de este mes para unirse al gobierno estadounidense en oposición a la demanda. Entre ellas, la American Fuel & Petrochemical Manufacturers (que representa a ExxonMobil y Shell, entre otras), el American Petroleum Institute y la National Association of Manufacturers.

"Esto sugiere que están tomando seriamente la demanda. Y pienso que debe ser tomada con seriedad", dijo a la agencia de noticias AFP el especialista en derecho ambiental, Gerald Torres, de la Universidad Cornell en Nueva York (EE.UU.).

Hasta el momento el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, parece ser el único preocupado en el gobierno estadounidense por reducir los índices de contaminación. Su  administración diseñó un Plan de Energía Limpia para reducir las emisiones de CO2 en un 32% para el 2030; y rechazó la construcción de un oleoducto que se extendería desde el centro de Canadá hasta Texas (sur de Estados Unidos). Dos medidas que los republicanos no ven bien.

El climatólogo James Hansen y los niños involucrados en la disputa, sin embargo, dicen que las dos disposiciones no son suficientes.

Situación semejante en Colombia

En el país la situación tampoco es alentadora. La deforestación producto de la minería y la tala ilegal incrementó en un 16% (140.000 hectáreas deforestadas) a fines de 2014, según informó el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) de Colombia.

Otro daño al medio ambiente está en las 6.000 personas damnificadas de la comunidad ‘afro’ del río Anchicayá, que en abril cumplieron 14 años de lucha tras el desastre ambiental provocado por la Empresa de Energía del Pacífico (EPSA) y la Corporación Autónoma del Valle (CVC) en su territorio en 2001. Ocurrió en junio de 2001 cuando las dos sociedades descargaron 500.000 metros cúbicos de sedimentos en el río del que vivían.

En abril de este año la Corte Constitucional emitió un comunicado de prensa que propició el amparo de la comunicada afectada. El gran tribunal ratificó la sentencia que en 2009 ordenó a las empresas a pagar una multimillonaria indemnización: 160.000 millones de pesos. Sin embargo, y como aseguraron voceros de la comunidad, esta medida jamás les devolverá la calidad de vida de la que gozaban antes del desastre.

En el caso de la Amazonía o el Pulmón del Mundo, se han perdido hasta 62.000 hectáreas en los últimos años, lo que amenaza la supervivencia de al menos la mitad de las especies que allí habitan, según reveló esta semana un estudio de la Universidad James Cook en Australia.

*Con información de AFP

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