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| 5/7/2014 10:11:00 AM

“Una silenciosa revolución educativa está ocurriendo en Colombia”

En el marco de la pasada Cumbre de Líderes por la Educación, el rector de la universidad EAFIT de Medellín dialogó con SEMANA Educación.

SEMANA Educación: ¿Qué relación existe hoy entre la universidad y la empresa?

Juan Luis Mejía: En Colombia en los años 60 universidad y empresa tomaron caminos diferentes y se divorciaron. Ahora debemos retomar un camino conjunto, encontrar una convergencia en la que la universidad, conservando su autonomía y su concepción académica, debe interactuar no solamente con la empresa, sino con la sociedad. Es que nosotros nos debemos a la sociedad, somos parte de ella y si la universidad no le está dando respuestas inmediatas a esa sociedad y a sus habitantes, pues estamos perdiendo el tiempo.

S.E.: ¿Y la empresa cómo se puede beneficiar de la universidad?

J. L. M.:
Hay múltiples aspectos. Un tema es la innovación: la empresa se está dando cuenta que muchas preguntas que tenía que resolver por ella misma se encuentran en la universidad.

S.E.: ¿Un ejemplo concreto?

J. L. M.:
Cementos ARGOS tiene como meta que el 25 % de sus ventas tienen que ser generado por productos de innovación, es decir por productos que todavía no estén en el mercado. Para poder lograrlo ARGOS está haciendo un gran centro de innovación con EAFIT. Hoy día estamos construyendo ese gran centro, totalmente financiado por ARGOS, porque el capital humano que hay dentro de EAFIT es el que le va a dar las respuestas que necesita ellos en un futuro. Ese es el tipo de alianzas que deben existir.

Vea el ESPECIAL MULTIMEDIA de la Cumbre Líderes por la Educación aquí

S.E: ¿Y desde el punto de vista de alianzas público- privadas?


J. L. M.:
Las alianzas público-privadas son fundamentales. Pero no se trata solo de asignar recursos sino también de la efectividad y del uso adecuado que se les de. Eso es lo que impacta la educación. Hay varios estudios que demuestran esto y se aplica para la universidad pública y la privada.

S.E: ¿Cómo ve la relación entre universidad pública y privada?

J. L. M.: A nosotros nos interesa que la universidad pública sea fuerte, porque nos confronta, nos reta. Pero es importante determinar cómo nosotros nos vincularnos desde lo conceptual. No estamos en política pero sí queremos participar en la construcción de lo público y sobre todo en la evaluación de las políticas públicas, lo cual es bastante ausente en Colombia. Acá todos los días estamos formulándolas pero no las evaluamos, no estamos viendo el impacto. Por eso creo que nuestro principal aporte a la universidad es entregarle a la sociedad los análisis de impacto que han tenido esas políticas públicas.

S.E.: ¿Usted piensa que todas las universidades privadas están en esa tónica?


J.L.M.:
Yo creo que hay que apoyar al Ministerio de Educación en eso y hay que tener exigencias de calidad, nosotros no podemos permitirnos como país una educación que sea un engaño para la gente.

S.E: ¿Usted cree que por estar en época electoral el debate sobre la educación se ha puesto de moda?

J.L.M.:
Bueno las modas también hay que aprovecharlas, pero esto no es moda. Yo soy positivo, un evento como la Cumbre Líderes por la Educación habría sido impensable hace algunos años. Es que hay conciencia de que la educación es un problema de la sociedad, y no es un problema de Estado.

S.E ¿Por qué no era posible?


J.L.M.:
Porque había otros temas en la agenda. Hoy el tema de la educación está sobre la mesa y no solamente en Colombia sino en Chile, Brasil, Ecuador, por citar unos pocos. Vemos que sin educación no podríamos llegar a niveles superiores de desarrollo.

S.E.: ¿Y de Brasil o Chile qué podríamos aprender?

J.L.M.: El apoyo decidido a temas de ciencias de la innovación y tecnología. Brasil y Chile hace unos años tomaron la decisión, hoy Brasil ya es uno de los países con mayor decisión académica, ya está en los rankings del mundo. A Ecuador hay que mirarlo. Le está apostando a la educación, están construyendo una universidad pública entre Ibarra y Quito que ya la añoraríamos todos nosotros, va a tener 70.000 estudiantes, ha cerrado ya universidades que consideran que no eran buenas y le está apostando decididamente a la calidad de los docentes.

S.E.: ¿Qué podrían ellos aprender de nosotros, de Colombia?


J.L.M.: La revolución más importante que está ocurriendo en educación hoy en Colombia es con la primera infancia. Es una revolución silenciosa. Proyectos como de ‘Cero a Siempre’ y ‘Buen Comienzo’. Ahí reside todo, es poner a los niños en el partido de la vida en condiciones de igualdad. Porque ahí está el principio de la equidad, porque el desarrollo del cerebro se da en los primeros cinco años.

S.E.: Hablemos de la empleabilidad

J.L.M.: Según el Observatorio Laboral Colombiano, EAFIT es una de las universidades donde más rápido se vinculan al mercado laboral los estudiantes y los que tienen mejores salarios iniciales. Nuestra gran ventaja es alrededor de un principio fundacional y es que los estudiantes antes de obtener su grado tienen que haber pasado por lo menos un semestre en el mundo real, entonces ya salen con competencias laborales.

S.E.: ¿Cómo promueve la universidad privada la creación de empresa?

J.L.M.: Es otro de los puntos de discusión hoy en Colombia. ¿Queremos formar solo trabajadores? Antes formábamos empleados, ahora formamos empleadores, El gran tema hoy es sobre creación de empresa, volver a despertar el emprendimiento empresarial desde la universidad.

Tuvimos una época en que para nosotros lo fundamental era formar capital humano para la empresa, hoy el gran reto es formar capital humano para que se generen nuevas empresas. Esa es una de las aspiraciones de EAFIT, a partir de uno de nuestros parámetros: la audacia obviamente dentro de unos parámetros éticos porque de nada nos sirve sacar excelentes profesionales si no son buenos ciudadanos ante todo y si no son éticamente intachables.

S.E.: ¿Cómo se puede educar sin excluir a la población?

J.L.M.:
El talento no tiene estrato. Lo que nos interesa a las universidades es traer lo mejor de la inteligencia y lograr convertirlos en riqueza para la nación. El primer tema de inclusión es que todos los niños tengan acceso a la educación. Por eso es tan importante el aspecto nutricional desde el momento de la formación de su cerebro. Eso es muy difícil pero el tema educativo tiene que estar íntimamente ligado con el tema de la nutrición infantil. Si nutrimos con exclusión educamos excluyentemente.
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