Lunes, 23 de enero de 2017

| 2010/03/19 00:00

Cinco razones que explican el triunfo

La consulta conservadora despertó el interés de un amplio universo de electores, no solo los de filiación azul. Los más de dos millones de votos que alcanzó la consulta demuestran que hubo más intereses en juego. Análisis.

Cinco razones que explican el triunfo Foto: Daniel Reina - SEMANA

1. ‘Pesos pesados’ con Noemí

Aunque Andrés Felipe Arias tuvo casi un año para conquistar a los ‘grandes electores’ del Partido Conservador y consiguió aglutinar a casi el 80 por ciento de los actuales representantes a la Cámara, Noemí Sanín fue quien se llevó el respaldo de senadores que ratificaron su poder electoral en las elecciones legislativas.

El principal fortín electoral del Partido en Atlántico, el que se han disputado los senadores Roberto Gerlein y Efraín Cepeda, fue el principal respaldo a Noemí.

Cepeda y Gerlein han sido dueños de las máximas votaciones en recientes elecciones azules. Gerlein fue el mayor elector del partido en 2006, mientras que en 2008 Cepeda pareció arrebatarle el poder en la Costa, cuando, en las primeras elecciones para escoger directorios que tuvo esta colectividad, sacó la mayor elección con un escrutinio que sobrepasó los 100 mil votos. Por eso fue reelegido como presidente de esa colectividad.

Otros senadores que respaldaron la aspiración de Noemí, fueron Hernán Andrade, máxima votación en Huila; Eduardo Enríquez Maya, segunda elección del Partido en Nariño. Jorge Hernando Pedraza (Boyacá), Juan Manuel Corzo (Norte de Santander), entre otros.

Arias contó con el respaldo Conservador del antiguo Equipo Colombia, del gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos. Mientras que en el Valle del Cauca tenía el respaldo de las fuerzas de Santiago Castro y Carlos José Holguín, aspirantes a Senado y Cámara que engrosaron la lista de ‘quemados’.

2. Distancia del Uribismo

La radiografía de este apoyo parlamentario a Noemí, también tiene varias explicaciones. El analista político Armando Novoa afirma que estas fuerzas conservadoras decidieron inclinarse a Sanín como una forma de “rebelarse contra la idea de entregarle el partido a la U”, una tesis que, según Novoa, “no se descartaba” en caso de un triunfo de Andrés Felipe Arias.

Alfredo Rangel considera que esos llamados ‘pesos pesados’ del conservatismo, si bien fueron un fuerte respaldo de las políticas de Uribe, es el mismo sector que, desde hace un tiempo, “se mostró más independiente frente al gobierno de Uribe”.

3. Imagen fuerte

Noemí Sanín, a pesar de haber sido embajadora en España y en el Reino Unido durante la mayor parte de los dos gobiernos de Uribe, “siempre estuvo vigente” como posible presidenciable. Prueba de ello es que los sondeos o encuestas de opinión, especialmente las que medían favorabilidad, mantuvieron la consulta a los colombianos sobre la dirigente antioqueña, y sus índices de aceptación nunca fueron inferiores al 40 por ciento.

El politólogo Alejo Vargas respalda esta tesis al afirmar que Noemí “es una dirigente con trayectoria y con permanente visibilidad, que además ha sido capaz de aglutinar fuerzas políticas de diversos sectores. En esta consulta lo demostró”.

4. Voto de opinión y ‘Voto castigo’

Una de las virtudes de la campaña de Noemí fue también la conquista del “voto urbano”, en palabras de Alfredo Rangel. Y según el analista, ese voto urbano reunió no sólo sectores conservadores, sino también independientes, que “si bien han respaldado al gobierno de Uribe, no comulgaban con la reelección”.

El voto de opinión que participó en esta consulta, dice Alejo Vargas, se inclinó a favor de Noemí porque “un sector de votantes vieron en Arias el reflejo de unas prácticas que poco gustan”, al hacer referencia al impacto que pudo tener el escándalo de los subsidios de Agro Ingreso Seguro.

5. La mano de otros partidos

Como nunca antes, una consulta conservadora había despertado tanto interés. Prueba de ello es que la del pasado 14 de marzo obtuvo una participación aproximada a los dos millones 900 mil electores. Las consultas que las habían precedido, las de 2006 -para decidir si apoyaban la reelección de Uribe- y 2008 -para escoger directorios departamentales y nacionales-, nunca habían superado el millón 100 mil electores.

La coyuntura política, luego de la decisión de la Corte Constitucional sobre el referendo, fue para Alfredo Rangel la causa de que la consulta haya despertado interés en electores independientes y de otras tendencias políticas. “El electorado no fue indiferente a la suerte de un eventual candidato con opción de poder”.

Alejo Vargas señala que si bien los partidos como tal no influyeron, sí lo hicieron los votantes de distintos partidos o intereses, que pensaron más en las opciones de sus líderes en la primera vuelta del próximo año. Para el analista, el hecho que en Colombia se hagan consultas internas en diferentes fechas y que sean paralelas a las elecciones legislativas, permiten que otros “metan la mano” en ellas, como quedó en evidencia en esta oportunidad.

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