En 2003, Alesha Ahmed vio cómo sus padres asesinaban a su hermana. Pensando que podía terminar igual, la joven paquistaní denunció en 2010 a su padre y a su madre, Iftikhar y Farzana Ahmed, argumentando que ellos metieron una bolsa de plástico en la boca de su hermana Shafilea para asfixiarla y matarla porque la consideraban “demasiado occidental”. Aunque los padres nunca han aceptado los cargos, la semana pasada otros testimonios reforzaron la denuncia de Alesha y pronto se espera una sentencia definitiva en la que los padres podrían estar enfrentando una pena de cadena perpetua.
Asesinada por ser ‘demasiado occidental’
En 2003, Alesha Ahmed vio cómo sus padres asesinaban a su hermana.
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25 de mayo de 2012 a las 7:00 p. m.
