Domingo, 11 de diciembre de 2016

| 2016/06/25 00:00

La vida después del Bronx

El empresario Carlos Andrés Carvajal, miembro de una familia dedicada por 40 años al comercio de abarrotes en Los Mártires, en Bogotá, lidera una iniciativa para sacar al sector del estigma.

Carlos Andres Carvajal. Foto: Daniel Reina Romero

SEMANA: ¿Cómo está el ambiente hoy después del operativo en el Bronx y Cinco Huecos?

Carlos Andrés Carvajal: Se respira un poco de paz. Pero las cosas no cambiarán a largo plazo si no hacemos transformaciones profundas que realmente nos permitan ponerle otra cara al sector.

SEMANA: ¿Cuál sería el cambio principal?

C.A.C.: Dejar claro que el Bronx es solo una manzana que ocupa apenas 0,5 por ciento de una localidad llamada Los Mártires. Aquí viven 90.000 personas y por aquí cada día pasan 1,5 millones de personas dedicadas al comercio legal. Lo que pasa es que el Bronx, al convertirse en el centro de algunas mafias, lanzó una sombra sobre el sector, y se volvió nuestro estigma.

SEMANA: ¿Cuándo surgió el estigma?

C.A.C.: Después de un operativo muy similar que hicieron a finales de los noventa en El Cartucho. El Bronx surgió ahí, primero débilmente, pero luego le dejaron coger ventaja. Al final tuvimos que convivir con esto: ver lo que sucedía y mantenernos callados. La gente venía solo cuando le tocaba, superasustada, intimidada por el habitante de calle. Al hospital San José le tocó contratar buses para sacar a sus funcionarios del sector y llevarlos al TransMilenio. Esa experiencia entre Cartucho y Bronx debería dejar lecciones.

SEMANA: Usted está próximo a lanzar la Corporación Amigos de la Plaza España. ¿Qué busca?

C.A.C.: La gente sigue pensando que esta es un área a la que no se puede ir. Además, nos abandonaron. Hoy en el Bronx y en las zonas aledañas a la plaza España no hay una Dian, no hay un banco, no hay una Cámara de Comercio. Para salir del estigma hay que entender que por ahora aquí tenemos que lograr convivir. Convivir con los habitantes de calle que siguen en la zona y, sobre todo, dejarles claro que también ellos deben cumplir deberes. Eso cambiaría la cara del sector de inmediato.

SEMANA: ¿Lo que quiere es cultura ciudadana?

C.A.C.: Sí. Pero también cultura en otros sentidos. La plaza España, por ejemplo, no es el Bronx, es un tesoro que esta ciudad dejó detrás de unas barreras invisibles que se levantaron y olvidó. Con 25.000 metros cuadrados es la plaza más grande del país. El potencial es enorme para el comercio, la salud y la gestión cultural. Si nos ponemos las pilas, podemos convertirlo en un punto de interés nacional e internacional.

SEMANA: ¿Ya se acercó a las entidades del Distrito?

C.A.C.: El alcalde local Wilson Díaz está con nosotros. Ya hablamos también con Patrimonio, con Integración Social y con miembros del Concejo, y vemos con ojos favorables un proyecto de ley de la representante a la Cámara Olga Lucía Velásquez de renovación urbana relacionado con el tema del habitante de calle.

SEMANA: Si pudiera pedir ya mismo una sola cosa para el sector, ¿qué sería?

C.A.C.: Aseo y seguridad. Es lo fundamental. Y luego les pediría, no solo a la institucionalidad, sino en general a los habitantes de Bogotá, que vean al Bronx como una oportunidad. Aquí se vende el 30 por ciento del licor del país. De la calle 11 salen toneladas de abarrotes a surtir a la ciudad. En Cuaresma aquí comercializamos hasta 1.000 toneladas de pescado seco. Aquí surgieron hace décadas algunos de los grandes supermercados de Colombia y hoy aquí están los proveedores de algunas grandes empresas.

SEMANA: ¿Quiénes están en la corporación?

C.A.C.: El hospital San José, el colegio Agustín Nieto Caballero, los comerciantes de las calles 10 y 11, algunos centros comerciales de la zona y la Acosan, que asocia a los San Andresitos. Todo el que quiera unirse, así sea sembrando una matica, está bienvenido.

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