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Perderse un programa de Teletigre equivalía en los 70 a perderse ahora un capítulo de Betty, la fea. Series como el Avispón verde, El abuelo bailarín, Los Beatles, la programación especial de Navidad y Batman eran el tema de conversación de pequeños y grandes. Su dueña, Consuelo de Montejo, no solamente tuvo en su poder el canal de televisión más importante del momento sino que también dirigió periódicos como El Bogotano, rey del amarillismo, el matutino El Periódico y la revista Flash.

Pero después de que fue sentenciada a un año de prisión en 1979 por porte ilegal de armas comenzó a desaparecer de la vida nacional. Y aunque en la cárcel sólo estuvo 90 días gracias a la intervención de la SIP, las Naciones Unidas y Amnistía Internacional, que consideraban que su condena no era sino una retaliación del gobierno por sus críticas mordaces y sus denuncias de atropellos contra la población civil, este incidente puso fin a su ascendente carrera profesional. El gobierno censuró su canal y los periódicos salieron de circulación.

“Mi problema es que nunca he estado en la rosca para delinquir”, dice Consuelo de Montejo, quien hoy, a sus 70 años, es la dueña de una pequeña oficina de preprensa en Bogotá llamada Computergrafics. Vende servicios a personas que quieren hacer folletos, periódicos, revistas pequeñas y en general que tienen cualquier tipo de circulación en pequeñas cantidades. “He seguido mi trabajo como periodista, estoy escribiendo la historia

real del país porque me parece importante que el pais sepa muchas verdades.
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