Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1987/10/26 00:00

"EL CUELLO DE BOTELLA ES LA INVERSION PRIVADA"

"EL CUELLO DE BOTELLA ES LA INVERSION PRIVADA"

SEMANA: Después de haber hablado con los banqueros privados, qué se puede decir sobre la imagen de la economía colombiana en el exterior?
LUIS FERNANDO ALARCON: El parte es muy positivo. Fue muy satisfactorio ver cómo no hubo ningún tipo de cuestionamiento ni a la política económica, ni a las cifras y proyecciones del gobierno nacional. Yo creo que se entiende que Colombia ha consolidado una buena reputación y que hay garantías para responder por los créditos que se están solicitando.
S.: Ese aparente éxito no ha logrado, sin embargo, silenciar las críticas de quienes insisten en que Colombia debe reestructurar su deuda externa...
L.F.A.: En ese punto hay varios malentendidos. No era justificable que el país saliera a decir que reestructuraba, después de haber conseguido credibilidad en medios internacionales, y de haber alcanzando cierto nivel de capacidad de pago. De hecho, todos los análisis indican que si el país no se convierte en exportador neto de capitales, nuestra situación es normal, y para eso se requiere el crédito. Obviamente, si las puertas del crédito se cierran, el país no habría tenido otro camino diferente al de la reestructuración. Pero aun en este punto, hay que tener en cuenta que éste implica un proceso de negociación largo y muchas veces costoso. No se puede pensar que Colombia recibiría automáticamente las condiciones ventajosas que han tenido Méjico, Brasil o Argentina.
S.: Adicionalmente, se dice que el gobierno sigue un esquema demasiado ortodoxo en el tratamiento de la deuda y que no se han explorado mecanismos nuevos.
L.F.A.: Sobre eso hay dos cosas. La primera es que definitivamente a punta de la utilización de esos "nuevos mecanismos" que apenas están comenzando a introducirse, no se habrian logrado los montos buscados. El país puede hacer colocaciones internacionales de bonos, Floating Rate Notes y otros papeles en unas sumas modestas, pero difícilmente se puede pensar que con esos instrumentos se puedan resolver unas necesidades de esta magnitud. Eso hace indispensable la utilización de este enfoque que algunos llaman tradicional. El segundo punto es la posición desde el otro lado. Hay personas que preguntan si el gobierno está dispuesto o no a hacer cosas de esas. Yo pienso que nosotros somos pragmáticos y realistas y no estamos en ninguno de los dos extremos: ni negamos las ventajas del enfoque tradicional, ni nos negamos a admitir los cambios que se den y que sean impuestos por los mercados. Si un sistema alterno surge, estariamos dispuestos a utilizarlo paulatinamente.
S.: Sobre ese punto, hace unos días salió en el Financial Times una información diciendo que el gobierno está interesado en el mecanismo de pagar deudas de algunas entidades financieras colombianas, con acciones de esas entidades, dentro de lo que se conoce como los "debt for equity swups". . .
L.F.A.: El gobierno ha dicho que encuentra interesante que haya inversión extranjera en el sector financiero, con el fin de capitalizarlo. Tal vez en el país no haya inversionistas que estén en disposición para que se produzca esa capitalización de recursos en los bancos. Ese interés en la inversión extranjera podría llevar a la capitalización de la deuda que los bancos comerciales colombianos puedan tener con bancos extranjeros. En estos asuntos se debe ir gradualmente y con cautela y en cada caso se debe mirar la ventaja del negocio que se está proponiendo. Estas no son cosas de principios, sino de conveniencia.
S.: Pasando a otro tema, ¿cómo analiza el estado de la economía colombiana?
L.F.A.: Considero que si uno mira las cifras, el balance es favorable. La inflación se debe mantener por debajo del 21%. Estimamos un crecimiento del 5% en la economía para este año y adicionalmente es muy importante la baja en la tasa de desempleo a niveles del 12%. Adicionalmente, la devaluación se va a mantener dentro de los parámetros actuales y, en el campo fiscal, los ingresos del gobierno están aumentando más de lo esperado, gracias a la reforma tributaria. Los ingresos corrientes, que en enero se habían proyectado en 875 mil millones de pesos, van en 921 mil millones.
S.: ¿Cuál es el reto de la política económica los próximos meses? L.F.A.: Mantener esta situación favorable. Dentro de ese escenario de crecimiento, la política económica tiene que estar orientada a mantener esas condiciones. Este es el reto, y no lo es tanto para el gobierno, como para el sector privado.
S.: ¿Qué quiere decir con eso?
L.F.A.: Que las condiciones están dadas para que aumente la inversión. Las tasas de interés están bajando, se hizo la reforma tributaria, hay una demanda sostenida, la situación cambiaría está limpia, no hay problema de importaciones y el salario real ha caído. Si los empresarios invierten, eso es lo que mejora la situación del empleo y la situación social del país. Yo sí creo que el gobierno ha hecho lo que le toca, en el sentido de crear las condiciones que no obstaculicen la actividad privada. La responsabilidad es de los hombres de negocios. Para bajar la tasa de desempleo a niveles del 8%, se necesita un crecimiento de la economía superior al 5% anual durante un buen período. Yo creo que eso se puede conseguir con relativa facilidad, pero una vez más el cuello de botella es la inversión privada.--

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