Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2016/01/23 22:00

“Sean Penn se convirtió en un megáfono del chapo”: Roberto Saviano

Cuando la Marina mexicana dio con el Chapo Guzmán, encontraron también un libro del italiano Roberto Saviano, uno de los periodistas que más ha investigado a la mafia. SEMANA habló con él.

SEMANA: ¿Se asustó al enterarse de que el Chapo estaba leyendo su libro ‘ZeroZeroZero’ cuando lo capturaron?

Roberto Saviano:
No me lo esperaba, pero tampoco me sorprendió. En el video que difundió la Marina mexicana el libro se veía sobre la cama del Chapo, y la Policía italiana me lo hizo notar. Nadie más se dio cuenta. Me parece curioso que, en un momento de su vida en que debía andar escondido, se pusiera a guardar libros.

SEMANA: ¿Le contaron qué más tenía el capo en su guarida?


R.S.: Sí, me dijeron que tenía una colección de DVD de La reina del sur. Era un prófugo, pero vivía con lujos. Y cuando lo recapturaron, hizo más eco la entrevista que le hizo Sean Penn que la detención.

SEMANA: ¿Qué cree que el Chapo buscaba en su libro?


R.S.: Curiosidades y datos. Le debió causar gracia que un extranjero contara historias sobre la droga. Además, en mi libro me muestro convencido de que él no es el monstruo indomable que todos pintan. Algo que me llamó la atención fue que el libro está en inglés y, según Sean Penn, el Chapo solo habla español. Esto me lleva a dos conjeturas. O se lo regalaron o lo hizo comprar para que sus abogados lo revisaran a ver qué decía sobre él. Es típico de los capos.

SEMANA: ¿Cómo así?

R.S.: Ellos quieren conocer íntegramente todo lo que contenga su nombre, desde la publicación más importante, hasta el blog de un aficionado. Es más, suelen tener a alguien encargado de eso. Me parece que eso explica por qué tantos periodistas han sido asesinados en México. Los jefes de la mafia le temen a la extradición, y solo los periodistas pueden explicarle a la gente que los narcos son peligrosos para las democracias del mundo.

SEMANA: Durante sus investigaciones sobre la mafia italiana usted conoció a temibles criminales. ¿Es verdad que siempre tienen un talón de Aquiles?

R.S.: Siempre los atrapan por sus debilidades, y la principal son las mujeres. En Italia muchos capos cayeron al salir de sus escondites para encontrarse con una amante. Otras debilidades capitales son la familia y las fechas importantes como los cumpleaños. Lo del Chapo, sin embargo, no fue solo vanidad, él necesitaba la entrevista con Penn para demostrar fortaleza.

SEMANA: ¿Leyó la entrevista que le hizo el actor?


R.S.: Sí, y pienso que Penn no se equivocó al buscarlo. Pero cometió el error de no prepararse, y por eso, cuando se metió a Sinaloa y estuvo frente al capo no supo qué hacer. No hizo preguntas importantes y se convirtió, más bien, en un megáfono del Chapo. Al final quiso explicarse diciendo que quería enviar al mundo un mensaje sobre lo absurda que es la lucha contra las drogas. Pero la realidad es que se equivocó.

SEMANA: ¿Usted a qué capos ha entrevistado?


R.S.: Yo solo hablo con los llamados ‘capos traidores’, que están en la cárcel y deciden hablar para reducir su condena. Por ejemplo, una vez me reuní con Maurizio Prestieri, uno de los máximos jefes de la Camorra, cuando ya estaba en su celda. En Italia, si un mafioso habla con un periodista de inmediato pierde su estatus y su credibilidad.

SEMANA: ¿Alguna vez intentó contactar al Chapo?


R.S.: No, jamás.

SEMANA: ¿Nunca sintió curiosidad?


R.S.:
Claro, me interesaba. Ahora pienso que el Chapo quería revolucionar la forma convencional como se comunica un capo. Me explico: Pablo Escobar nunca admitió ser un narcotraficante. En cambio, él siempre se declaró narco. Ahora su abogado ha debido publicar un comunicado diciendo que Penn se inventó eso porque, de lo contrario, sería una autoincriminación.

SEMANA: El Chapo quería hacer una película sobre su propia vida. ¿Por qué esa obsesión?

R.S.:
Él sabía que esa es una oportunidad para hacer un recuento de su vida y sus relaciones con el poder sin mediaciones. Y sabía también que el cine le permite a la gente identificarse con él o, por lo menos, comprenderlo. La mafia causa fascinación pues funciona bajo una única regla: si te la juegas toda, triunfas. Es casi como una historia de fantasía, con dragones y caballeros, pero mucho más próxima a la gente. De ahí el éxito interminable de El padrino.

SEMANA: ¿Qué lecciones deja este nuevo corrido del Chapo?

R.S.:
Que las cárceles de México están gobernadas por los poderosos. El país no está adoptando las estrategias necesarias para frenarlo. Poner a un perro a custodiar la celda todo el día es inútil. Además, el proceso de extradición le da terror al Estado porque el Chapo hablará.

SEMANA: Dicen que ahora el cartel de Sinaloa quedó en manos de un hombre llamado Ismael ‘el Mayo’ Zambada. ¿Ha oído hablar de él?

R.S.: Claro. El Mayo es físicamente idéntico al Chapo y comparte sus orígenes humildes. Y tiene mucho poder. Junto a él hay dos capos más que las autoridades no se han atrevido a capturar y que, si eso llegara a pasar, jamás se atreverían a extraditar: Quintero y el Azul. En México dicen que Quintero está libre porque brindó información para que el gobierno diera con el paradero del Chapo.

SEMANA: ¿Afecta la recaptura del Chapo el negocio de la droga?


R.S.: Para nada, todo seguirá igual.

SEMANA: ¿Cree que se volverá a fugar?


R.S.: Lo intentará, si de veras buscan extraditarlo. Es difícil que lo haga, pero ya demostró que, para él, nada es imposible. Esta vez se las quiso dar de rockstar y, por eso, el Estado quiere demostrar que lo puede controlar. Quiere dejarle saber que el país no estaba en sus manos. Ya veremos quién gana.

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