Viernes, 9 de diciembre de 2016

| 2002/12/01 00:00

¿Escudo anacrónico?

¿Escudo anacrónico?

La tradición es importante. Sin embargo las discusiones que se han desatado en las últimas semanas alrededor de la heráldica del escudo nacional prueban, una vez más, que en Colombia se vive de la imagen. Mientras ésta sea pulcra e inmaculada y esté bien maquillada, qué importa que la realidad sea un desastre. Para evitar esta esquizofrenia estos elementos deberían desaparecer del escudo actual:

-Cóndor con alas desplegadas. Es el ave nacional y un símbolo de majestad. Sin embargo en el país sólo quedan unos 120 ejemplares de esta especie, considerada en vía de extinción. Para salir de esta categoría tendrían que surcar los cielos 500 cóndores, pero al programa que los estaba reintroduciendo le cortaron los fondos en el gobierno pasado.
-Cornucopias de oro con monedas y frutas. Símbolos de prosperidad y abundancia. No podrían ser usadas hoy porque oro sólo se ve en el museo del mismo nombre y el que se extrae de las minas contamina con mercurio el medio ambiente. Monedas no hay porque el país está quebrado y los frutos de la tierra no se ven porque el campo está arruinado. En conclusión, lo único que prospera son las cifras de desplazados y lo que abunda es la pobreza.
-Granada abierta en oro, con tallo y hojas rojas. Fruto del granado que recuerda a la Nueva Granada. Pero como este es un país sin memoria podría obviarse esta interpretación histórica y mantenerse en la versión militar, color verde oliva, como una representación del conflicto armado.
-Gorro frigio. Símbolo en la antigüedad de la libertad y los hombres libres. Tampoco debería aparecer en el escudo de un país que tiene, según el Fondo Nacional para la Defensa de la Libertad Personal, 2.542 secuestrados.
-Istmo de Panamá. Dicen que recordar es vivir. Esta imagen les recuerda a los colombianos que alguna vez Panamá fue un departamento nacional y no un país que alguna vez pensó en pedirles visa a sus vecinos. Se perdió después de la Guerra de los Mil Días.

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