Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 1983/09/12 00:00

HABLA EL CANCILLER

HABLA EL CANCILLER

Habla el Canciller SEMANA: Señor Canciller, Henry Kissinger, en desempeño de sus nuevas funciones, realizará una gira por los países de Contadora. El ha dicho que no vendrá como negociador sino para "hallar hechos". ¿Cuáles serán, en concreto, los hechos y recomendaciones que su despacho presentará a ese visitante?
RODRIGO LLOREDA CAICEDO:
Las funciones del doctor Kissinger difieren de las que tiene el embajador Stone; éste adelanta contactos orientados a negociaciones sobre el problema centroamericano; Kissinger tiene el encargo del gobierno de su país de orientar los trabajos de una comisión bipartidaria que va a presentarle al gobierno norteamericano el estudio de fórmulas que puedan a mediano y largo plazo ayudar a resolver los problemas políticos, económicos y sociales de Centroamérica. En este sentido la colaboración que nosotros podamos prestar será darle nuestras propias apreciaciones sobre cómo podrían orientarse esos esfuerzos en función de lograr un proceso institucional democrático en América Central. Toda esta crisis ha servido para que los Estados Unidos se den cuenta que la región centroamericana y el resto del continente tienen una importancia y que quizás ellos no le han dado la suficiente.
S: Los textos de Contadora enfatizan que para hallar la paz en Centroamérica, las partes y gobiernos involucrados no deben recurrir "a la amenaza o al uso de la fuerza en sus relaciones internacionales". El Presidente Reagan en estos días ha enviado a esa área dos poderosas flotas navales de combate y el enviado especial de él, Richard Stone, dijo que tales barcos podrían "servir para el ataque". ¿Por qué Contadora no se ha pronunciado al respecto?
R. LL.: Contadora como agrupación de países gestores del esfuerzo de paz procuran evitar polémicas con los países hacia los cuales está orientando su acción y también frente a Estados extraños al área pero que de alguna manera tienen interés político en la misma. Y hay una razón fundamental para esa actitud: en primer lugar porque no es un cuerpo institucional de carácter permanente. Cada país tiene su política internacional y expresa sus opiniones individualmente. En forma colectiva lo que hacemos es un esfuerzo conjunto para inducir el diálogo, buscar la negociación, llegar a arreglos pacíficos. Pero no hay duda que en todas las declaraciones de Contadora, como usted muy bien lo dice, se exhorta a los países del área, y a otros que están más allá, sobre los inconvenientes y peligros de que por acción o por omisión puedan contribuir de alguna manera a la intensificación de los conflictos, de tal suerte que en la práctica hay un rechazo filosófico a todo este tipo de acciones.
S.: Señor ministro, el 31 de julio El Tiempo informó ampliamente sobre la presencia no explicada ante la Armada Colombiana de un buque de guerra norteamericano en cercanías a la isla colombiana de Quitasueño. ¿Qué ha establecido el gobierno colombiano sobre ese hecho? ¿Por qué las autoridades norteamericanas no informaron de esa actividad ?
R. LL.: ¿Se refiere usted a ejercicios de entrenamiento dentro de lo que se llama "Operación Unitas"?
S.: No. Fue otra cosa. Un aviador colombiano de la FAC patrullando esa área descubrió un barco norteamericano de guerra y luego estableció que ese barco no estaba registrado dentro de las operaciones de Unitas.
R. LL.: No conozco realmente el incidente que usted me menciona; no ha sido reportado oficialmente a la Cancillería. Sobre los barcos que participaron en la "Operación Unitas" sí hubo la solicitud por parte de la embajada de Estados Unidos a la cancillería. El permiso previo fue otorgado para poder actuar de conjunto con unidades navales colombianas.
S.: Nosotros mismos en días pasados informamos que el 5 de julio último, hubo en Providencia un desembarco de Marines colombianos al mando de oficiales norteamericanos, en desarrollo de la "Operación Unitas". Tal desembarco, frentea las costas de Nicaragua, no podría deteriorar las relaciones entre Colombia y Nicaragua?
R. LL.: Como ya lo expresé, la "Operación Unitas" se viene realizando desde hace muchos años, e involucra las Armadas de un gran número de países latinoamericanos. Se desarrollan en el marco de la Junta Interamericana de Defensa, se cumple dentro de un proceso gradual a través de varios meses y es una labor de entrenamiento que desarrollan conjuntamente varias Armadas de distintos países. En el caso que usted menciona eran operaciones de desembarco. Estaba previsto que esos entrenamientos se realizaran no solamente en la costa Caribe sino en el archipiélago de San Andrés y Providencia y así se solicitó el permiso en su debida oportunidad. Es una actividad que se ha hecho a la luz del día con los permisos previos y que tiene una tradición de muchísimos años
S.: En días pasados un importante diario de Bogotá informó que las autoridades nicaraguenses negaron el permiso de sobrevuelo al avión que conducía al Presidente Betancur en su trayecto Panamá-El Salvador. La embajada nicaraguense en Bogotá desmintió de inmediato esa afirmación. Qué sucedió en realidad con ese sobrevuelo?
R. LL.: El permiso de sobrevuelo fue otorgado y el Presidente sobrevoló territorio nicaraguense en su trayecto de Panamá a El Salvador. Solo se tuvo que hacer un desvío cuando se acercaba el avión a Managua, para no pasar encima de determinada zona donde, según parece, había una operación militar. Se le solicitó a los pilotos que se desviaran. Fue un desvío de 15 minutos.
S.: Doctor Lloreda, frente al "affaire " de los aviones libios, de los cuales se aseguró en Colombia que venían en parte a dejar armas para un grupo guerrillero local, SEMANA conoció en estos días otra versión según la cual tales aviones no tenían ese plan de actividades y que llegaron a Brasil incluso sin armas. ¿Pudo la Cancillería colombiana constatar finalmente qué pasó realmente en este caso ?
R. LL.: Nunca sabremos si los aviones tenían o no en destino el territorio colombiano, pues nunca pasaron del Brasil. Todo lo que se diga sobre este particular pertenece al terreno de las hipótesis. Los organismos de inteligencia militar llegaron a pensar que se trataba de una operación de ese estilo por una serie de circunstancias, todas muy coincidentes: la ruta que tomaron los aviones, que un avión era más pequeño que otro, y las declaraciones del piloto en Recife. También había la noticia de que aparentemente algunos jefes de grupos guerrilleros colombianos se encontraban en Libia o habían estado allá. Toda esta combinación de factores hizo que se pensara seriamente en esa hipótesis. La verdad es que la Cancillería nunca tuvo plena prueba de que eso iba a ocurrir. Tan es así que en todos sus comunicados la forma como actuó frente al incidente se guió exclusivamente por los hechos y el hecho censurable en este caso fue que no se le advirtió al gobierno colombiano, al pedirle el sobrevuelo qué clase de materiales llevaba.
S.: Los recientes pronunciamientos del dirigente cubano Fidel Castro sobre la paz en Centroamérica han hecho que el canciller norteamericano, George Shultz, diga que su gobierno estudiará con atencion esa propuesta. ¿Tal positiva actitud de Castro, especialmente ante las gestiones de Contadora y hacia Centroamérica, está llevando al gobierno colombiano a estudiar la posibilidad de reabrir las relaciones diplomáticas con Cuba?
R. LL.: Son dos situaciones distintas, una es la actitud -que ha evolucionado positivamente- del gobierno de Cuba hacia las gestiones de paz del Grupo de Contadora, lo que no tiene que ver directamente con las relaciones Colombia-Cuba, sino con los esfuerzos que hacemos los países del Grupo, con los propios Estados centroamericanos y con países de fuera de la región pero que tienen intereses políticos -tales como Estados Unidos y Cuba- para lograr acercamientos, canales de comunicación y eventuales negociaciones. Otra es nuestra situación bilateral con Cuba, sobre la cual, en varias oportunidades, hemos dicho que no hay afán, que no queremos precipitar una reanudación de relaciones porque ninguno de los dos países quiere hacerlo en esa forma. Estamos permitiendo que con el paso del tiempo renazca la confianza entre dos países que tuvieron dificultades y problemas. En la medida que eso suceda será posible llegar a una reanudación de las relaciones que fueron suspendidas. Preferimos llevar las cosas con paciencia y no precipitar hechos.
S.: Senor ministro, un éxito del gobierno colombiano ha sido haber podido concertar y realizar la primera entrevista entre el senor Stone y el señor Zamora, vocero de los rebeldes salvadoreños. ¿Cuáles son las perspectivas reales de esos diálogos?
R. LL.: Esa respuesta la tienen que dar los que participan: el gobierno de Estados Unidos, a través del embajador Stone y los grupos salvadoreños de oposición que participan en la guerra civil de ese país hace muchos años quienes fueron los interlocutores. Pues se trata de un esfuerzo que el gobierno colombiano impulsó para establecer condiciones de diálogo pero que en última instancia depende de las partes involucradas. Nuestra labor en ese caso fue simplemente la de buscar el acercamiento, de hacer los contactos. El Presidente Betancur fue simplemente el anfitrión para que se pudiera celebrar esa conferencia, la que sí tiene importancia pues desde hace muchos años estaban buscando las posibilidades de realizar ese tipo de diálogo y el hecho de que se iniciara demuestra que hoy por lo menos existe alguna esperanza de solución pacifica para los problemas que afronta esa importante nación centroamericana.

S.: Usted señor ministro, según las últimas encuestas, es la figura "estrella " del gabinete del Presidente Betancur. Muchos rumoran que usted se prepara así para ser uno de los más opcionados candidatos conservadores a la Presidencia de la República. ¿Será usted candidato presidencial dentro de tres años?
R. LL.: Ante todo quiero agradecerle a los periodistas de SEMANA la calificación; quiere decir que no me rajé. Para mí ha sido un doble estímulo de personas de la independencia y de la experiencia profesional de quienes participaron en esa encuesta. Respecto de candidaturas he dicho que es prematuro el tema, que en el caso del partido conservador todos los esfuerzos deben concentrarse en respaldar las gestiones del Presidente Betancur y no complicar con debates prematuros. En el partido conservador hay unos mecanismos estatutarios que son los que seleccionan los candidatos y hay un foro natural que es la convención del partido. Naturalmente todo llegará en su momento y será esa convención la que decida.
S.: ¿Qué opinión le merecen, señor Canciller, las declaracianes del general Mejía, nuevo mandatario guatemalteco, en relación con las gestiones de paz del Grupo Contadora?
R. LL.: La tesis del nuevo gobierno sobre la autonomía de los países centraomericanos para resolver sus problemas coincide con la posición de Contadora. Siempre hemos sostenido que no es posible llegar a una solución sin el concurso de los pueblos directamente involucrados. Nuestra gestión ha sido la de inducir el diálogo, propiciar la negociación y procurar el entendimiento. No podemos ir más allá. Es indispensable, por lo tanto, que se mantenga la voluntad política de los países centroamericanos, ojalá de todos ellos, incluyendo a Guatemala. Tenemos la esperanza de que el nuevo gobierno, al conocer mayores detalles sobre la naturaleza y los alcances del proceso de Contadora, le prestará su importante colaboración.

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