Martes, 24 de enero de 2017

| 2008/03/15 00:00

La Contrarreforma de Benedicto XVI

El papa Joseph Ratzinger está decidido a dejar su impronta tradicionalista en la Iglesia Católica. Luego de que resolvió revivir ritos que se habían abandonado, añadió nuevos pecados, reafirmó creencias hasta ahora cuestionadas y criticó avances científicos. Estas son algunas de sus decisiones.

Nuevos pecados capitales
El Papa elevó a pecados la manipulación genética y los experimentos en humanos y embriones, la injusticia social, contaminar el medio ambiente, causar pobreza, enriquecerse hasta límites obscenos, conducir embriagado y consumir drogas.
 
Misas en latín
En octubre de 2006, el Papa autorizó a todos los sacerdotes que quisieran, reestablecer la misa en latín, de espaldas a los feligreses.
 
La vida eterna
Para el Papa, si la “píldora de la eternidad” existiera, la tierra sería un infierno, donde los viejos ocuparían todo el mundo y los jóvenes estarían siempre relegados. “El verdadero fármaco de la inmortalidad es la Eucaristía”, agregó, al reiterar su rechazo a los avances médicos que prolongan la vida.
 
El infierno
Los pecadores descansaron en 1999 cuando Juan Pablo II dijo que el infierno no era un lugar, sino “la situación de quien se aparta de Dios”. Pero hace un año Benedicto XVI sostuvo que el infierno sí existe y es eterno. con esto reabrió las puertas de las tinieblas para reformar esta “viña devastada por jabalíes”, al referirse a los cristianos occidentales.

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