Martes, 24 de enero de 2017

| 2006/07/29 00:00

Militares exonerados

La noche del 26 de septiembre de 2002, Lucila y Liliana González Cardona fueron sacadas a la fuerza del Hogar Juvenil Campesino de Argelia, Antioquia. Se las llevó, maniatadas, un hombre conocido como Valentín Muñoz, paramilitar que había sembrado el terror en esa región. Al día siguiente aparecieron muertas en una cancha de fútbol, con visibles muestras de violencia. La Fiscalía acusó por este crimen a dos miembros del Ejército: el mayor Jorge Enrique Jiménez Troncoso y el cabo Andrés David Castro Olaya. Ambos estuvieron detenidos por casi dos años, hasta hace pocas semanas, cuando fueron exonerados de responsabilidad en estas muertes y recobraron la libertad. Jiménez Troncoso continuará su carrera como oficial, esta vez asignado a la XIII Brigada. Los culpables de la muerte de las niñas, sin embargo, siguen en la impunidad.

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