Martes, 17 de enero de 2017

| 2007/09/15 00:00

¡Mucho perro!

Tomy, el perro buscador de fosas, desconcertó a sus compañeros de trabajo. En Santuario, Risaralda, el labrador condujo a los investigadores de la Fiscalía a un punto. Pero cuando los agentes excavaron, creyeron que el animal había fallado, pues nada encontraron. Sin embargo, como el perro siguió insistiendo, ellos continuaron hasta que apareció una falange. Con ello los investigadores concluyeron que por los menos dos cuerpos habían estado enterrados allí. Más tarde, Tomy llevó a los investigadores hasta otra fosa que contenía los restos de un anciano de 73 años a quien los paramilitares asesinaron con un alambre de púas enroscado en su cuello.

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