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| 8/13/2011 12:00:00 AM

“Perdón”

“En nombre del Estado colombiano, pido un perdón público por el crimen del senador Manuel Cepeda Vargas”.

“En nombre del Estado colombiano, pido un perdón público por el crimen del senador Manuel Cepeda Vargas”. Con esas palabras, el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras –en cumplimiento de una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos–, admitió que el del dirigente de la UP y el Partido Comunista fue “un crimen de Estado por acción y omisión de funcionarios públicos”, y en un contexto de “violencia generalizada” contra miembros de la oposición. Es la primera vez que el Estado admite su responsabilidad en la muerte de un dirigente político, un hecho que el gobierno calificó de “vergonzante”. Vargas Lleras, 17 años después del crimen, también reconoció que en el caso de Manuel Cepeda la justicia “tardó un tiempo más allá de lo razonable” y aún “no se conoce con precisión los autores intelectuales” del homicidio. El representante Iván Cepeda, hijo del dirigente comunista, aceptó “solemnemente” el perdón y Yira Castro viuda de Cepeda le pidió al gobierno que las garantías al derecho de oposición no se queden en palabras. No es la primera vez que este gobierno pide perdón. Hace varias semanas, el presidente Juan Manuel Santos también les pidió perdón a los habitantes de El Salado por la masacre cometida en el territorio. La moraleja es que es mejor pedir perdón por motivación propia antes de que organismos internacionales lo exijan.
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