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| 11/9/2013 1:00:00 AM

La fundación de la discordia

La Fundación Buen Gobierno, liderada por el exministro de Vivienda Germán Vargas Lleras, ha sido la excusa perfecta para que los partidos de la Unidad Nacional se muestren los dientes.

La Fundación Buen Gobierno, liderada por el exministro de Vivienda Germán Vargas Lleras, ha sido la excusa perfecta para que los partidos de la Unidad Nacional se muestren los dientes. La semana pasada, Vargas Lleras presentó los nombres de los cinco escuderos que se encargarán de coordinar la estrategia regional de cara a la reelección del presidente Juan Manuel Santos. Ellos son los representantes Mario Suárez, del Partido Liberal (Santanderes, Boyacá, Meta y antiguos territorios nacionales); el disidente verde Alfonso Prada (Bogotá y Cundinamarca) y Augusto Posada, del Partido de la U (Antioquia y Eje Cafetero); el exalcalde Álex Char, de Cambio Radical (Región Caribe) y el senador Carlos Ramiro Chavarro, del Partido Conservador (suroccidente). En la lista no hubo un solo liberal, lo cual desembocó en la protesta del jefe de los rojos, Simón Gaviria, quien dijo que su partido no reconocía “la coordinación política de esas personas”. Vargas Lleras le replicó: “No necesito pedirle permiso a nadie para hacer mi trabajo”. La pelea venía de tiempo atrás, pues los liberales consideran que Vargas Lleras está dedicado a fortalecer su partido y que alrededor de ellos debería girar el esfuerzo reeleccionista. Eso podría ser cierto, pero es que cualquiera que esté en su lugar lo haría. En este debate se ha pasado por alto un hecho: el nombramiento de los coordinadores regionales tuvo el aval del presidente.
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