Sábado, 25 de febrero de 2017

| 2007/03/10 00:00

¡Qué país tan peligroso!

El robo de un cuadro de la Casa de Nariño demostró que ni la familia presidencial, una de las más protegidas del país, está a salvo de los amigos de lo ajeno.

En 2003 el presidente Uribe botó su billetera, en la que estaba su tarjeta de crédito con la clave de cajero, en un bus en Bucaramanga, durante una visita a esta ciudad. Efraín González la encontró y tras sacar más de 12 millones de pesos, fue capturado días después. Fue perdonado por el Presidente.

Esta semana trascendió que José Tinoco fue condenado a varios años de prisión por extraer, en abril del año pasado, seis cheques de la empresa del hijo del presidente, Tomás Uribe, y falsificar la firma. Tinoco logró sacar 90 millones de pesos, pero fue descubierto.

El jueves pasado un miembro de seguridad del Palacio de Nariño desprendió y se robó una de las pintura del maestro Obregón. Tras un intenso interrogatorio, el sargento Edward Jaír Ardila Helman reconoció el hecho. El Cóndor, nombre de la obra, fue hallado en la madrugada del viernes en una caseta de San Victorino.

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