Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 2007/11/03 00:00

Qué pasó con

Paul Tibbets

El piloto del primer bombardero atómico, el Boeing B-29 al que bautizó Enola Gay en honor a su madre, murió el miércoles pasado en su casa de Columbus, Ohio, a los 92 años. Tibbets decidió hacerse piloto desde la primera vez que se montó en un avión, a los 12 años, para soltar dulces sobre un hipódromo en Florida como parte de una campaña publicitaria. Cuando Estados Unidos entró a la Segunda Guerra Mundial, él dirigió desde un B-17 el primer bombardeo estadounidense sobre Alemania. En septiembre de 1944 se le informó del ultrasecreto Proyecto Manhattan y fue el encargado de crear el escuadrón especial que atacaría Hiroshima. Pero fue el 6 de agosto de 1945 cuando pasó a la historia por soltar Little Boy, la primera bomba atómica. Tres días después, una segunda fue arrojada sobre Nagasaki. Japón capituló, pero apenas empezaba el debate sobre la necesidad de usar el arma más mortífera conocida por la humanidad sobre dos ciudades habitadas por cientos de miles de personas. Tibbets se retiró en 1966 y 10 años después fue muy criticado por recrear el bombardeo en un show aéreo en Texas. Con ocasión del aniversario 60 de Hiroshima aseguró que no sentía ningún arrepentimiento. Después de su muerte no se celebró funeral, ni habrá lápida alguna, pues Tibbets temía que se convirtiera en lugar de protesta para sus detractores.

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