Pereira está dividida desde hace un par de meses cuando la Alcaldía prohibió dormir o ejercer la mendicidad en las calles, andenes y parques. Algunos lo ven como una solución para promover una mejor imagen de la ciudad y otros como una violación a los derechos fundamentales de las más de 1.300 personas que viven sin techo. El personero de la ciudad dijo que el alcalde, Enrique Vásquez, luego de que el Concejo se negó a aprobar la medida, decidió imponerla por decreto. Pereira estableció dos albergues para los habitantes de la calle, uno en el que pueden pasar la noche y otro para los que se encuentran enfermos. El alcalde afirma que impedirá a los indigentes dormir en el espacio público hasta que se convenzan de que es mejor ir al albergue. La polémica esta que arde.