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| 8/14/2000 12:00:00 AM

S.O.S. por Barrancabermeja

En el mes de junio en Barrancabermeja asesinaron a 49 personas: un taxista, un comerciante, un joven de 16 años. En la primera semana de julio asesinaron a 17 personas y en los siguientes días a cuatro mujeres, entre ellas a Elizabeth Cañas Cano, la testigo ocular de la masacre del 16 de mayo del 98.

Son 243 personas asesinadas en lo que va de 2000. Todas con arma de fuego. Casi todas por sicarios contratados, en plena calle, sin afán de esconderse. Casi todos fruto de la guerra por el control de la ciudad entre milicias y paramilitares. Han reemplazado las escandalosas masacres por el silencioso homicidio selectivo.

“La historia local jamás había registrado tantas muertes violentas como ahora”, dice La Noticia, semanario de la ciudad. Y eso que Barranca ya se disputaba en 1998 el primer puesto en índice de muertes violentas en Colombia, triplicando el promedio nacional.

“Yo me siento casi inerme ante este conflicto”, confesó al El Tiempo el comandante de la Policía, Jaime Eduardo Martínez, hace unos días.

Los ciudadanos están aterrados y se sienten abandonados. Es urgente que el alto gobierno reaccione. Es de tales dimensiones el desangre de Barranca que es inexplicable que no lo haya hecho aún. Semejante indiferencia incentiva a los sicarios. Si siguen gozando de absoluta impunidad no se van a detener. Y hasta ahora empiezan a tachar los primeros nombres de la lista con más de 600 que circula por la ciudad...



—“Una sociedad que no le da esperanzas a su juventud es una sociedad que no tiene esperanzas para sí misma”— Luis Carlos Galan
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