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| 6/6/2014 12:00:00 AM

Un gesto poco común

Cuando el pasado 18 de mayo Piedad Córdoba se sentó frente al general (r) Rito Alejo del Río y el coronel Hernán Mejía en un recinto de la cárcel militar de Puente Aranda, la exsenadora sintió un ambiente tenso.

Cuando el pasado 18 de mayo Piedad Córdoba se sentó frente al general (r) Rito Alejo del Río y el coronel Hernán Mejía en un recinto de la cárcel militar de Puente Aranda, la exsenadora sintió un ambiente tenso. No era para menos. Del Río, condenado a 25 años de prisión por el asesinato de un campesino, y Mejía, procesado por vínculos con el paramilitarismo, tenían frente a ellos a quien en otros tiempos habrían podido considerar su mayor enemiga. Pero los ánimos se calmaron y la reunión resultó siendo histórica pues hablaron de la posibilidad de buscar una reconciliación con sus víctimas a cambio de rebajar penas. Según lo reveló Semana.com la semana pasada, después del encuentro los militares le enviaron a Córdoba una carta firmada por Mejía, en la que le agradecen haberlos visitado y aseguran que confían que ella será la persona que les ayude a “abrir la puerta que muchos no han querido abrir”. Córdoba y su organización Colombianos y Colombianas por la Paz llevan varios años visitando las cárceles del país para escuchar a guerrilleros, paramilitares y militares condenados. Que algunos de ellos, como ahora estos dos militares, se hayan mostrado dispuestos a contar la verdad y aportar así a la paz más allá de lo que ocurre en La Habana, es un gesto fuera de lo común y un anuncio de lo que puede ser la reconciliación en Colombia.
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