Viernes, 20 de enero de 2017

| 2006/05/06 00:00

Un sueño que se niega a morir

E n 1936 nació la fundación ‘Granjas Infantiles del padre Luna’ con el fin de generar un espacio de educación para los niños afectados por la violencia y la pobreza. Un sueño que logró capacitar entre la década de los 50 y 60 a más de 45.000 niños y niñas. Eran 15 granjas en diversas zonas geográficas de Colombia. Sin embargo, la crisis económica de los 70 llevó prácticamente a la desaparición del programa, al punto que hoy día sólo queda una, la granja de San Pedro, en Guasca, Cundinamarca. Allí, con grandes esfuerzos, se están educando 70 niños entre los 4 y los 15 años, continuando con la labor de “llevar el niño pobre al campo, para darle hogar, escuela, granja y capacitación para su desarrollo integral”. granjasanpedro@colombia.com

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