SEMANA: ¿Por qué decidieron cruzar las piernas? MARYBELL SILVA: El movimiento de piernas cruzadas nace para rescatar a Barbacoas del olvido y del abandono en el que está. Hay una sola vía que nos comunica con el resto del país, y es una trocha. Uno se puede
demorar entre 15 y 20 horas para recorrer los 57 kilómetros del trayecto hasta Junín, el pueblo más cercano.
SEMANA: ¿Por qué escogieron esa forma de protesta? M.S.: Como esto es el Pacífico y se dice que las mujeres y los hombres son muy ‘calientes’, decidimos hacer algo que generara impacto y que tocara a los hombres, que siempre han sido muy pasivos ante la realidad de Barbacoas.
SEMANA: ¿Cómo ha reaccionado la gente? M.S.: Al principio se reían y algunos puritanos se daban bendiciones, pero hoy, al ver 300 mujeres protestando, se dan cuenta de que la cosa va en serio.
SEMANA: ¿Cómo es recorrer esa trocha, considerada la peor y más peligrosa del país? M.S.: Es algo macabro, los huecos son enormes lagunas, los carros se quedan enterrados en el barro. En ninguna parte del país existe una trocha semejante.
SEMANA: ¿Cuándo comenzó a gestarse esta protesta? M.S.: En 2008 me tocó ver una mujer de 23 años, embarazada, que murió con su bebé en medio del barro porque no pudo llegar a Pasto. Ahí pensé “es hora de empezar a mover”. Pero además de los muertos, el transporte hace que la comida valga diez o quince veces más que en Pasto.
SEMANA: ¿Se imaginaron que con esa protesta iban a generar una polvareda en el país? M.S.: Cuando planeamos la propuesta sí queríamos que fuera algo que tuviera repercusión.
SEMANA: ¿Cómo hacen para no levantar la protesta en las noches? M.S.: Ha sido difícil porque muchas mujeres han tenido que mantenerse en el quiosco del parque y algunos hombres están enojados, mientras otros han dado valor para continuar. La protesta tiene que prevalecer sobre el deseo físico, porque las nuevas generaciones tienen derecho a vivir una Barbacoas diferente.
SEMANA: ¿Y ahora los hombres que ustedes tienen en abstinencia se lanzaron a huelga de hambre? M.S.: Se han sumado. Nos dijeron que preferían estar en huelga de hambre que en huelga de sexo, pero dijimos que no, que de todas maneras nosotras continuábamos.
SEMANA: ¿Y cuándo van a construir la carretera?
M.S.: Se firmó un convenio por 40.000 millones de pesos hace un año para construir la carretera y al 19 de enero de este año se habían gastado 1.500 en honorarios, representaciones y viajes, y no ha habido ningún cambio.
SEMANA: ¿Hasta cuándo van a mantener las piernas cruzadas? M.S.: Hasta que obtengamos una respuesta del Ministerio de Transporte, no solo que nos den una fecha de comienzo de obras, sino que comprobemos que se inicia la obra.