Jueves, 19 de enero de 2017

| 2008/02/09 00:00

“Hay que frenar la hecatombe lingüística”

El reconocido lingüista Jon Landaburu habla del nuevo programa que busca fortalecer y recuperar las 67 lenguas que aún existen en Colombia.

“Hay que frenar la hecatombe lingüística”

SEMANA: ¿Por qué están preocupados por las lenguas del país?
Jon Landaburu: A pesar de que la Constitución de 1991 estableció que el idioma oficial en Colombia es el español y las lenguas que se hablan en el país cooficiales en sus territorios, estamos viendo un rápido deterioro de esa riqueza lingüística. De las dos lenguas criollas y las 65 indígenas, cinco están en vía de desaparecer y muchas más se encuentran amenazadas. Si no se hace nada, estamos frente a una hecatombe.

SEMANA: ¿De qué hecatombe habla?
J.L.: De la que han vivido el país y América. Desde la Conquista se han perdido entre 100 y 200 lenguas, y frente al rápido avance de la homogenización de la cultura occidental, la diversidad de lenguas está amenazada.  Este fenómeno es mundial, por eso la ONU declaró 2008 como el Año Internacional de las Lenguas.

SEMANA: ¿Y el país qué piensa hacer?
J.L.: A pesar de ser un derecho constitucional, los esfuerzos para preservar esas lenguas están  dispersos. Ni siquiera hay una política nacional ni una comisión. Por eso el Ministerio de Cultura acaba de crear el Programa de Protección a la Diversidad Etnolingüística, para crear esa política.

SEMANA: ¿Por qué es importante preservar esas lenguas?
J.L.: Cuando se habla otra lengua se tienen conceptos que organizan el mundo, formas estéticas y simbólicas de acercarse al mundo distintas. La Regeneración y la Constitución de 1886 crearon un modelo de país blanco, europeo, católico y con un solo idioma. Eso negaba la realidad colombiana. Es tiempo de pensar que esas lenguas y esas culturas  no son un lastre, y entender que esa diversidad enriquece a Colombia.

SEMANA: ¿Cómo se va a construir esa política?
J.L.:Los próximos miércoles y jueves haremos un primer encuentro nacional de lingüistas. Asistirán científicos y personas que tienen conocimientos y saberes en estas lenguas. Después haremos otros encuentros con dirigentes, indígenas, educadores, etcétera, hasta tener un gran inventario que permita crear una política que integre y fortalezca todos los recursos y esfuerzos del Estado para preservar esa riqueza.

SEMANA: Usted, que es un experto en el tema, ¿qué cree que se debe hacer?
J.L.: Cada lengua y cada comunidad tienen sus realidades y necesidades. Pero sin duda hay que reafirmar en las personas la necesidad de mantener sus lenguas; hay que buscar que tengan escuelas y medios que ayuden a difundir su lengua y su cultura; hay que rescatar el conocimiento de los viejos para conservarlas.

SEMANA: ¿Qué lenguas son las más amenazadas?
J.L.: La tinigua, que posiblemente ya se extinguió, y están muy amenazadas las nonuya del Putumayo, la carijona del Caquetá y el totoró del Cauca.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.