SEMANA: ¿Qué lección puede dejar un programa así?
Carolina Guerra: Muestra el lado humano, las lágrimas, lo que hay detrás de la vida de las modelos, las fotos y las pasarelas, que es desconocido y objeto de mucha esp
eculación.
SEMANA: ¿Qué acogida tuvo?
C.G.: Al principio estábamos nerviosos pues había gran una expectativa dado el éxito en otros países. Pero al final la gente vio el programa, así lo amara o lo detestara.
SEMANA: ¿Cuál fue la crítica más dura?
C.G.: Catalina Aristizábal dijo que una participante estaba pasada de kilos y la acusaron de fomentar la anorexia. Eso no tiene fundamento porque el modelaje tiene sus estándares.
SEMANA: Una prueba era desnudarse ante las cámaras. ¿Qué estándar es ese?
C.G.: En un reality debes enfrentarte a retos de todo tipo. Sin embargo uno tiene la libertad de tomar decisiones. Si alguien no quiere desnudarse, tiene el derecho a decir que no.
SEMANA: ¿Qué características debe tener una top model?
C.G.: Seguridad y actitud. Es lo que hace inevitable mirar a una modelo cuando pisa la pasarela
SEMANA: ¿Y qué es lo más difícil?
C.G.: Exponerse a que a uno lo califiquen. Cuando se vive de la imagen y cuando esto corresponde a tantos estereotipos, la gente puede ser muy cruel. En especial porque el modelaje comienza temprano y uno a esa edad no está preparado para afrontar tantos juicios.
SEMANA: ¿Logrará la ganadora convertirse en una top model?
C.G.: Aunque el público elige a la ganadora, el proceso para seleccionar a las finalistas estuvo en manos de los jurados, y ellos saben cuáles chicas tendrán éxito en su carrera. Estoy segura de que a más de una le va a ir bien.