Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2006/09/02 00:00

“La industria acabó con la salsa”

Willie Colón, quien tocará esta semana en el Festival de Jazz de Medellín y después en Bogotá, habló con SEMANA de la salsa y de su retiro de la música.

“La industria acabó con la salsa”

Semana: ¿Es cierto que estos conciertos serán sus últimas presentaciones en Colombia?

Willie Colón: Mi deseo es retirarme este año, cuando cumplo 40 años de vida musical, pero creo que lo tendré que hacer en 2007. Quiero hacer otras cosas: componer, escribir musicales, dedicarme a la política, irme a pescar y lo que venga.

Semana: Pero, siendo usted uno de los pocos grandes salseros que hay en el mundo, ¿no es prácticamente imposible retirarse?

W.C.: Sí, pero quiero cambiar de rutina. Viajar hoy es muy agotador, sobre todo por el tema de seguridad. En 2008 quiero postularme a un cargo electivo en mi terruño, en el Bronx, en Nueva York..

Semana: ¿Cree que la salsa romántica acabó con la salsa dura?

W.C.: Desde hace 20 años la salsa está dando vueltas en un mismo concepto manoseado, de baladas rítmicas que no dicen nada. Lo que acabó a la salsa, fue la industria. Hoy quedan tres grandes sellos que quieren vender CD como si fueran pan. Ahora todo gira en torno a baladas que dicen: “te quiero, te odio, no me dejes, ámame”...

Semana: ¿Y cómo reencontrar la buena salsa?

W.C.: Volviendo a las raíces. La salsa son canciones e historias de la calle, del barrio, la esquina. Devolviéndole la chispa, la malicia.
Semana: ¿Y usted por qué no ayuda a ese renacimiento?

W.C.: Estoy trabajando en un proyecto que tal vez pueda hacerlo. Por ahora, estoy grabando mi último disco. Ya tenemos 15 números y creo que la mayoría van a pegar.
Semana: ¿Qué cantantes le gustan?

W.C.: Víctor Manuel, suena y compone bien. También hay otros menos conocidos, como Tempo Alomar, de Puerto Rico, un negrito de barrio que conserva ese sabor que ha perdido la salsa. Hoy ya casi no quedan negros en esta música. Casi todos son cantantes bonitillos, perfumados, sin sabor, que no tienen ningún concepto musical. Sólo quieren ser estrellas.

Semana: ¿Y cómo es volver a Colombia?

W.C.: Muy importante y exigente. Sin Colombia la salsa no habría sobrevivido. En Medellín vamos a tocar salsa, pero también vamos a improvisar. Cada show es diferente, y con el grupo que voy, en el que yo soy el más flojo, van a pasar cosas interesantes.
Semana: Una pregunta que no se ha podido responder. ¿cuál es la ciudad más salsera: Cali, Barranquilla, Medellín o Bogotá?

W.C.: Mejor no respondo.

Semana: ¿Cuáles son para usted sus grandes canciones?

W.C.: Idilio, O qué será, Mi sueño...

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