SEMANA: ¿Cómo se llama su oficio?
RITA KARANAUSKAS: En Estados Unidos se llama polígrafo humano, pero yo prefiero llamarlo caza mentiras.
SEMANA: ¿De qué se trata?
R.K.: Es una carrera como cualquier otra, en la que aprendemos las técnicas y habilidades para detectar las mentiras. No se trata de un don ni nada parecido.
SEMANA: Si la contratan para analizar los testimonios de las dos personas implicadas en la muerte de Colmenares, ¿qué aportaría al proceso?
R.K.: Analizaría los testimonios para determinar las incongruencias, inconsistencias y omisiones de información.
SEMANA: Pero en Colombia ni el polígrafo ni una actividad como la suya son aceptados procesalmente...
R.K.: Como el juicio ya empezó, puedo dar luces para que se entiendan mejor ciertas cosas que se han dado en los testimonios.
SEMANA: ¿Hay antecedentes de caza mentiras en otros casos judiciales en Colombia?
R.K.: No que yo conozca.
SEMANA: ¿En el mundo se han resuelto casos gracias al aporte de un polígrafo humano?
R.K.: Sí. Nuestro conocimiento ha sido un aporte muy valioso en muchas investigaciones.
SEMANA: ¿Qué tan acertado es un diagnóstico suyo?
R.K.: Yo señalo los puntos en los cuales detecto las posibles mentiras. Un grupo interdisciplinario me ayuda a esclarecer estas señales buscando evidencia física o inclusive realizando posteriormente un polígrafo. De ese modo es acertado en un 99 por ciento.
SEMANA: ¿Hay distintas clases de mentirosos?
R.K.: Sí. Los ocasionales, que mienten de vez en cuando; los naturales, que nacen con el don de la actuación, y los profesionales, que no tienen la habilidad pero han estudiado cómo mentir.
SEMANA: ¿Mienten más las mujeres que los hombres, o al revés, o es relativo?
R.K.: Los hombres mienten más y acuden especialmente a exagerar. Cuando las mujeres mentimos, por lo general lo hacemos para ayudar a terceras personas. Y las mujeres somos mejores detectando mentiras, tenemos naturalmente esa predisposición.
SEMANA: Si usted sabe detectar a los mentirosos profesionales, ¿quiere decir que estaría en capacidad de mentir profesionalmente?
R.K.: Sí. El que detecta sabe mentir.
SEMANA: ¿Hay alguna posibilidad de que usted hable con alguien y no esté tratando de detectar si está mintiendo?
R.K.: Imposible. Esto es como un segundo ser que hay dentro de mí.
SEMANA: Eso es como asustador...
R.K.: Al principio sí da miedo, pero lo que trato de hacer es que la gente se sienta cómoda conmigo.