Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2002/09/30 00:00

"No está linda América para andar desembarcando"

Daniel Rabinovich, integrante de Les Luthiers, habló con SEMANA a propósito de la presentación en Bogotá de la obra 'Bromuro de Amonio'.

"No está linda América para andar desembarcando"

SEMANA: ¿Cómo es Johann Sebastian Mastropiero?

Daniel Rabinovich: No tiene forma ni persona. Ha vivido en todos los siglos, ha sido casado, soltero, corrupto, se ha acostado con cuanta mujer se le ha atravesado, pero no tiene una fotografía, un cuerpo o una cara.

SEMANA: ¿Cómo explican que Les Luthiers haya logrado mantenerse, sin un líder, durante casi 40 años?

D.R.: Eso de no tener un líder sino de ser cada uno líder en la parte que puede, donde tiene más valores, ha sido uno de los factores. Una de las posibilidades que hemos tenido de convivir es habernos elegido, no haber sido empujados a trabajar juntos sino haber elegido esto que comenzó como un juego entre amigos y que de alguna manera lo sigue siendo. Vivir dignamente del trabajo también ha sido determinante.

SEMANA: Háblenos de los Omnis, es decir, esos objetos musicales no identificados?

D.R.: Ustedes sí los conocen porque Colombia es uno de los países que más hemos visitado. Como nosotros somos personas de uso no identificado utilizamos esos instrumentos musicales no identificados que hemos inventado en estos 40 años.

SEMANA: ¿Cómo explicar que estudiantes de temas tan serios como química o derecho se hayan dedicado a la música y al humor?

D.R.: Yo pienso que la universidad nos ha marcado definitivamente porque hemos intervenido en una universidad maravillosa, la de Buenos Aires, que nos ha dado no sólo una carrera sino un curso enorme hacia el conocimiento, la cultura. No hay que olvidar que el coro que dio origen a Les Luthiers es una extensión cultural de la Universidad de Buenos Aires.

SEMANA: ¿Cómo habría sido la gesta del adelantado don Rodrigo Díaz de Carrera si hubiera vivido en nuestro tiempo?

D.R.: Si hubiera desembarcado en Costa Rica de pronto no le iba tan mal. Si desembarcara en Cuba se sorprendería con un modelo tan distinto. Si lo hubiera hecho en la Venezuela de Chávez, en la Argentina de Menem y de Duhalde, en los Estados Unidos de Bush el pobre se vuelve. No está linda América para andar desembarcando. Tan linda que es y tan desangelada que la tenemos?

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