Jueves, 8 de diciembre de 2016

| 2007/12/08 00:00

“Que los bellos paguen impuesto”

El periodista argentino Gonzalo Otálora, autor del best seller ‘¡Feo!’, habló con SEMANA sobre la belleza y por qué los menos agraciados deben recibir un subsidio.

“Que los bellos paguen impuesto”

SEMANA: ¿Cómo surge la propuesta de crear un impuesto a la belleza y un subsidio a los feos?
GONZALO OTÁLORA: Del libro que escribí y de lo que viví siendo feo. Elaboré unas propuestas que le hice al gobierno argentino. La idea es que los bellos paguen un impuesto para los feos. También propuse que por ley haya cupos de feos en las empresas, que en los desfiles de moda se vean todas las tallas. La belleza es una ventaja natural.

SEMANA: ¿Puede el dinero recompensar a los feos?
G.O.: A los feos todo nos cuesta el doble. Para conquistar una chica, un lindo sale un día, la invita a un trago, la besa y se acuestan. Nosotros tenemos que invitarla a comer, a bailar y a la sexta salida, si es que su mamá y los amigos no la han molestado, tenemos el chance. Que los lindos nos paguen por todo lo que nos han hecho.

SEMANA: ¿Por qué la gente se fija tanto en la belleza?
G.O.: Al hombre le encanta mostrarse con una chica encantadora, es como tener un carro de lujo, un Rolex... Lindos y feos no somos iguales ante la ley: la ley del amor, la ley del trabajo, la ley del sexo, de la amistad. Para los lindos todo es más fácil.

SEMANA: ¿Y quién decide si alguien es bonito ?
G.O.: Un comité. En la ONU debería existir uno como el Consejo de Seguridad, en el que estén, por ejemplo, Hugo Chávez y Evo Morales, que representan cierto estereotipo nativo que hay en América Latina. ¡Ah!, y si quieren, incluyan a Higuita.

SEMANA: Usted dice que la belleza no existe, ¿por qué cobrarles a los bonitos?
G.O.: Una cosa es lo que pienso y otra lo que piensa la sociedad. Ojalá todo el mundo entienda que tenemos cuerpos distintos. El impuesto no se va a aprobar jamás, pero sirve para abrir el debate de la belleza ideal. En Colombia lo vi mucho: la cirugía y la estética son un pasaporte a la felicidad.

SEMANA: ¿Qué lo hizo sentir feo?
G.O.: Las burlas de mis compañeros en la primaria, tanto se rieron, que aprendí a despreciarme.

SEMANA: ¿Ahora se siente bonito?
G.O.: Me siento feliz.

SEMANA: ¿Qué hizo para sentirse mejor?
G.O.: Cirugías estéticas, vivía a dieta, fui al gimnasio, cambié mi aspecto y me di cuenta de que todo era una estafa. Cuando uno cambia el aspecto, está prisionero, encarcelado en el espejo.

SEMANA: Dicen que no hay feos sino pobres...
G.O.: La fealdad es una forma de pobreza y no tienen la plata para cuidar su alimentación, deporte, cirugía o frenillos, peor.

SEMANA: ¿A qué llegó por sentirse feo?
G.O.: A querer suicidarme.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.