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| 3/3/2012 12:00:00 AM

Un milagro llamado Montoya

Juan Pablo Montoya se salvó de milagro. En las 500 millas de Daytona de Nascar chocó contra un camión cargado de combustible que estaba secando la pista. Las imágenes fueron de película y por fortuna solo tuvo una lesión menor. El piloto habló con SEMANA.

SEMANA: ¿Recuerda qué pasó por su mente segundos antes del accidente?

JUAN PABLO MONTOYA: La verdad pensé que me iba a pegar muy duro porque el golpe fue en el lado del piloto, donde hay menos espacio para que se disperse la energía del impacto. Además, era contra un objeto grande y muy fuerte, lo que hace que tampoco absorba la energía como las paredes de las pistas. En conclusión, era contra lo que uno no quisiera darse.

SEMANA: Usted salió de su carro como en las películas, ileso en medio de un gran incendio. ¿En ese momento pensó que se había salvado de milagro?

J.P.: En ese momento no tuve mucho tiempo de pensar, pero mientras más veo las imágenes y las repito, me doy cuenta de lo afortunado que fui.

SEMANA: ¿Lo que vimos en televisión fue tan impactante como lo que realmente pasó?

J.P.: Sí, la verdad las imágenes fueron espectaculares, de película, pero también muestran lo grave que pudo haber sido y todo lo que pudo haber pasado.

SEMANA: ¿Se ha sentido, alguna vez, cerca de la muerte?

J.P.: Creo que cuando era más joven estuve en situaciones más complicadas que esto.

SEMANA: Y sabiendo que ese es un riesgo tal vez más cercano por su profesión, ¿qué piensa de morir? ¿Le da miedo?

J.P.: Es algo que no pienso, creo que es más fácil matarse en la calle que en un carro de carreras.

SEMANA: ¿Qué le dicen su esposa Connie, sus papás, la gente que lo quiere, cuando pasan accidentes como este?

J.P.: No mucho, todos sabemos que toca seguir para delante.

SEMANA: A los 36 años y con tres hijos, ¿no es mejor cuidar la vida y pensar en dedicarse a otra cosa?

J.P.: No, esto es lo que yo hago y todos: Connie, mis papás, mis hijos, estamos de acuerdo con que esto es lo que queremos hacer. El día que pare de correr es porque no me estoy divirtiendo o siento que ya cumplí. Además, después de esto estoy muy tranquilo y contento con la seguridad en Nascar.

SEMANA: Usted ha admitido en medios especializados que le ha costado brillar en la Copa Sprint de la Nascar. ¿Por qué le está pasando eso?

J.P.: Cuando llegué a Nascar sabía que no estaba en el mejor equipo, y para ganar uno siempre tienen que estar con los mejores. Además, yo venía de otro tipo de carreras y había muchas cosas que debía aprender. Yo creo que con los cambios en el equipo y con lo que sé y he aprendido, hoy en día deberíamos ser más competitivos y por lo menos estar en la punta peleando por ganarlas. Es cuestión de tiempo y lo lograremos.
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