Martes, 17 de enero de 2017

| 2010/03/08 00:00

"¿Cómo se explica que a pesar de haber conseguido el voto, la mujer no ha logrado más?"

En el Día Internacional de la Mujer, BBC Mundo habló con el ícono detrás de uno de los libros que lo cambió todo, Germaine Greer, autora de "La mujer eunuco", que cumple 40 años de haberse publicado.

"¿Cómo se explica que a pesar de haber conseguido el voto, la mujer no ha logrado más?"
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BBC

La idea del libro surgió de una pregunta: "¿cómo se explica que a pesar de haber conseguido el voto, la mujer no ha logrado más?".

Sucedió durante una cena, a finales de la década de los 60, entre dos amigos. El curioso era un editor y quien respondió la pregunta era Germaine Greer, quien había dejado su nativa Australia para estudiar un doctorado en Cambridge Univesity y para entonces ya era profesora en la Universidad de Warwick y muy conocida en los círculo intelectuales londinenses.

"Le contesté que la mujer había sido castrada, entrenada a seguir las órdenes de su marido y quien se rebelaba lo hacía solamente en secreto. Fue cuando me dijo que ese era el libro que estaba buscando".

Éxito inesperado
Por la naturaleza del tema, Greer pensó que el libro que estaba escribiendo iba a terminar siendo "uno de esos que uno ve en librerías de saldos, rebajado por no haberse vendido".

Aunque algo más optimistas, los editores, por su parte, tampoco anticiparon lo que vendría.

Se imprimieron en 1970 solamente 5.000 copias de "La Mujer Eunuco", de las cuales la mitad ni siquiera fueron encuadernadas. Para la sorpresa de la casa editorial, todas las copias se vendieron en la primera distribución. Y de ahí, saltó al mercado estadounidense, dice Greer, en donde tomó grandes escalas.

Desde entonces, tanto ella como su obra han sido, son y seguirán siendo duramente criticadas, pero nada de lo que se dice niega el hecho de que La Mujer Eunuco se fue, es y será uno de los puntos de referencia de lo que se conoce como la segunda ola del feminismo (la primera fue la de las suffragettes).

Sorpresas
Si bien el éxito del libro le sorprendió, Greer no piensa que fueron esas páginas, ni ningunas otras, los agentes de la transformación que ha vivido la sociedad en estas cuatro décadas.

Yo no creo que los libros cambian las cosas, son las personas que leen esos libros los que cambian las cosas

Y fueron esas personas las que se comportaron de maneras que era difícil imaginar todos esos años atrás.

"Lo que han hecho las mujeres en estos años es asombroso -le dijo Greer a BBC Mundo. No se conformaron con matrimonios infelices, enfrentaron el estigma social de ser madre soltera, buscaron una vida plena en lo individual y tomaron responsabilidad de sus actos".

"Nunca esperé que tantas mujeres se divorciaran, a pesar de que esa decisión es económicamente nefasta. De un día para otro caen uno o dos estratos sólo por separarse del marido".

Pero por otro lado, condiciones como la anorexia la tomaron por sorpresa. Como profesora en Cambridge, tuvo la oportunidad de ver de cerca a chicas que sufrían de esta condición. "En general eran inteligentes, muy capaces pero por alguna razón se castigaban a sí mismas".

Y luego está lo que persiste, a pesar de todo.

"No me esperaba ver a las niñas pequeñas usar el rosa como si fuera un uniforme militar, hablando de sí mismas como si fueran princesas… espero que sea sólo una moda pasajera pero ha permanecido por un largo tiempo ya y el mercado lo alienta", dijo Greer.

Y ahora qué
Mucho se ha logrado, pero falta mucho por conseguir. Incluso en lo que ya se tiene, como el mayor reconocimiento del trabajo de la mujer y un relativa apertura a su presencia en casi todos los campos, falta afinar para permitir que la mujer no tenga convertirse en hombre para tener éxito, señala la académica.

Pero cuando BBC Mundo le preguntó cuál en su opinión debía ser la prioridad para mejorar la situación la de las mujeres, Greer apuntó que hay que rezurcir el tejido de la familia, arreglar un modelo que colapsó.

"Mientras tenemos un incremento en el índice de hogares de un solo padre, yo sigo esperando que el antiguo modelo regrese, en el que varias mujeres y sus hijos viven juntas y crían a sus hijos juntas, compartiendo las responsabilidades", explicó.

Este modelo, muy antiguo, pero que todavía existe informalmente en muchas partes de América Latina, debía ser reivindicado como el mejor para los niños, que crecen con otros niños, en casas más grandes y con más ayuda en momentos difíciles.

"Después de todo, yo creo que la habilidad más grande que tienen las mujeres no es el del trabajo arduo, sino el de la supervivencia".

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