Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2007/08/23 00:00

Todo comienza por casa

Del viernes 24 al domingo 26 de agosto se celebrará en Medellín la tercera versión del evento gastronómico Colombia provoca. Más que una feria de degustación se trata de una manera de reflexionar sobre temas culturales. En este caso, será la cocina parental. ¿De qué se trata?

Todo comienza por casa

Cuando se piensa en eventos gastronómicos lo normal es que se asocien tan solo con catas de bebidas o de recetas. Sin embargo, en su tercera versión, Colombia provoca ha querido insistir en reflexionar sobre asuntos culturales que son, en definitiva, los que sostienen cualquier quehacer culinario. En esta ocasión se ha elegido como tema la cocina parental. Aunque el término pueda sonar algo extraño, es más cercano de lo que parece. Lo parental está asociado a lo familiar, a la amistad, al hogar como el centro en donde todo comienza.
La cocina parental es la misma comida tradicional. Aquella que se come lo mejor de la tierra. La que nos dice quiénes somos, educa nuestros sentimientos, estimula los placeres y define nuestros gustos. Por eso se dice que es parte de las prácticas cotidianas de todas las culturas del mundo. Se exhibe en fogones, comedores y mostradores de pueblos y ciudades. Representa formas particulares de preparación y consumo de los alimentos, prácticas, costumbres ordinarias y ceremoniales ligadas a la palabra, al afecto, la responsabilidad y el sentido de común-unidad.
Durante tres días la idea es hablar alrededor de este concepto amparados en la gastronomía interpretativa. El objetivo es que al público se informe lo suficiente para aprender a valorar la cocina colombiana: no es un curso de cocina –aunque los habrá–, sino una manera de que se disfrute y rescate la cocina popular. Para ello participan no solo doscientos expositores con oferta culinaria tradicional y contemporánea, sino varios expertos en gastronomía.
Habrá espacio para la reflexión académica a través de conferenciantes expertos en el tema de la gastronomía y la oportunidad para aprender de los mejores chefs  nacionales e internacionales en dos escuelas de cocina. La terraza sibarita será el escenario en el que se podrá disfrutar de un menú de degustación inspirado en la cocina parental. En el stand de Colombia es pasión tendrá lugar la novedad de este año: la cata de empanadas y encurtidos colombianos que dará importancia a dos de los más reconocidos platos del país. También se podrán disfrutar las cocinas regionales del Valle y del Cauca, que bajo la figura de departamentos invitados, ofrecerán a los asistentes su cocina tradicional.
Así, durante tres días, en el Orquideorama del Jardín Botánico de Medellín, y bajo la organización de la Colegiatura Colombiana y Biancardi Producciones, y acompañándome en la dirección Alicia Mejía y Ángela Cárdenas, la idea es que los visitantes disfruten y comenten cómo la comida de sus abuelos, padres o la que hacen ellos mismos sin pretensiones es definitiva en la construcción de una gastronomía nacional. Por ello, Perú será el huésped de honor (ver artículo en la siguiente página): la experiencia de los peruanos enseña que internacionalizar la cocina es un asunto de rescatar el acerbo gastronómico, presentarlo al mundo sin alteraciones y, sobre todo, hacerlo sin complejos, esa será la gracia de Colombia provoca.

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