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| 1/29/2011 12:00:00 AM

1983

La aparición pública de Pablo Escobar, la transición de la era industrial a la informática, el terremoto en Popayán, y el aniversario número 50 del Concurso Nacional de Belleza, son los hechos más representativos de este año.

¿Pablo qué?

En 1983 hizo su aparición en la vida pública Pablo Emilio Escobar. En ese entonces, era congresista suplente.

Por Lucía Castro*

Aparentemente era una buena persona. Se sabía que tenía una gran fortuna yque hacía buenas obras.

El pueblo lo adoraba. A mí me tocó vivirlo en carne propia, porque solía ser voluntaria y me iba con un grupo a los barrios más pobres de Medellín a ayudar a las madres y niños. En una oportunidad, en el barrio El Basurero, los niños salieron corriendo. Gritaban “¡Pa pa Pablo, Pa pa Pablo llegó!” Y apareció él con mercados y juguetes para estas personas. Nunca llegaba con las manos vacías y ayudaba a la gente en lo que pudiera.

Un año después, en diciembre, estábamos en el barrio Las Mercedes llevando los regalitos de Navidad a lo niños. Los entregamos por la mañana y después nos fuimos a almorzar. Cuando regresamos, nos encontramos con los regalos tirados en el suelo. Entonces vimos que los niños estaban jugando con unos elegantísimos que Pablo Escobar acababa de darles.

Un año después se supo que su fortuna era fruto del narcotráfico. A mí nunca me dejará de parecer increíble: ese señor que yo vi que hacía a la gente tan feliz en los barrios era el mismo que casi nos mata a todos a punta de bombas.

* Ama de casa, Medellín


A la velocidad de la luz

Muchos avances tecnológicos dieron comienzo a la transición de la era industrial a la informática. El mundo cambió y Colombia con él.

Por Luis Alfredo Maldonado*

Los ochenta fueron el boom en la tecnología. Nada que ver con lo que me tocó a mí cuando empecé a trabajar: darle cuerda a una calculadora para hacer presupuestos. Pasaba día y noche luchando con esos aparatos para llegar a la junta a que me dijeran que había cambios... y vuelva a empezar, día y noche, día y noche.

Con la llegada de los computadores, todo era a la velocidad del dedo. En 1969, en Cali, solo había dos, y en la clase de Sistemas nos llevaban a verlos. Eran unos aparatos grandísimos que estaban en cuartos con aire acondicionado. Las personas que los operaban parecían científicos, de bata blanca y todo.

Pero empezando los años ochenta, la empresa compró un PC de IBM, que la gente usaba por horas. Al principio no entendían nada, pero todos fueron aprendiendo. Luego la cosa se volvió muy comercial. Incluso en 1984 compré un Apple pequeño, con mouse y todo. Me costó 600.000 pesos y me lo financió un banco.

Eso sí, nada como el Betamax, en el que veía películas en inglés y sin subtítulos. Y yo, sin entender nada, trataba de suponer la historia. Qué hacía si esas eran las únicas películas que vendían en San Andresito.

* Economista, Cali


Popayán en ruinas

El terremoto dejó 300 muertos y más de 10.000 damnificados.

Por Víctor Manuel Martínez*

Yo estaba allí el día del terremoto. Vivía con mis padres en una casa antigua en la cual la familia había vivido por 30 años. Era Jueves Santo. El terremoto empezó temprano. Cuando lo sentí salí corriendo hacia el patio a buscar refugio. Vi las paredes agrietarse a medida que escapaba.

Afuera me encontré con mi familia, afortunadamente todos estaban a salvo. Pero nuestra casa quedó destruida, como muchas otras en la ciudad, y tuvimos que salir al otro día a buscar dónde vivir.

Después de mucho preguntar, dimos con una casa grande que había sobrevivido al terremoto y allí nos fuimos a vivir todos los de la familia. Parecía un inquilinato: éramos aproximadamente treinta personas viviendo en la misma casa. Había que turnase para el almuerzo y para usar el baño.

Vivimos juntos por un año y medio. Después cada quien pudo volver a tener su casa propia, pero nunca olvidaremos esa temporada. Esa tragedia nos enseñó la importancia de compartir y ayudar. Y no solo hablo por mi familia, sino por toda la comunidad. Es cierto eso que dicen que las tragedias unen; en Popayán, tras el terremoto, se creó un sentimiento de hermandad, como una gran familia.

* Ingeniero, Popayán


Susana Caldas, reina de reinas

El Concurso Nacional de la Belleza celebró su aniversario número 50 con la coronación de una de las reinas más queridas.

Por Luz Marina Acevedo*

Por esos días el reinado era todo un acontecimiento. Ese año estaban de presentadores Jairo Alonso y Gloria Valencia de Castaño, y en un intermedio cantamos a todo pulmón con la presentación de José Luis Perales.

A nadie sorprendió la elección de los jurados, porque ya se sospechaba ese triunfo. Nadie podía discutir que Susana estaba hecha para esa corona. Su personalidad, fresca la iluminaba por encima de cualquier cosa.

Así lo demostró en Miss Universo cuando respondió que lo primero que haría al llegar a Colombia sería tomarse una deliciosa taza de nuestro café. Después de eso siguió haciendo los comerciales del café colombiano por mucho tiempo.

Pero, la verdad, Susana Caldas desilusionó porque finalmente no hizo mucho por el país y no vio la hora de entregar la corona para casarse. Fue una reina querida por su personalidad más que por lo que hizo.Aún así, es la reina de reinas en Colombia. La única que le dio la talla después fue Paola Turbay.

Al año siguiente, le entregó el título a su prima, Sandra Borda Caldas, quien a casi nadie le gustaba porque le faltaba el soplo divino. Ni sonó ni tronó. Aunque a la sombra de Susana, era muy difícil.

* Ama de casa, Bogotá


Accidente en Barajas

El vuelo de Avianca que cubría la ruta París-Madrid-Bogotá se accidentó al aterrizar en Barajas. Murieron 183 personas.

Por Clara Mercedes Ocampo*

El día que ocurrió el accidente yo estaba en la bolera del Club Manizales con mi marido y unos amigos. Alguien comentó que se había estrellado un vuelo de Avianca, cerca al aeropuerto de Barajas, y que parecía que la mayoría de sus ocupantes eran colombianos y que todos habían muerto.
En la mañana me llamó mi mamá y me dijo que mi prima María Clemencia Uribe iba en ese avión. Ella era azafata de Avianca y había pedido, a última hora, un cambio con uno de sus compañeros para poder volver a Colombia y alcanzar a comprarle los regalos de Navidad a su hija. Ese día me fui para Bogotá a acompañar a mi tía y a toda su familia. El cadáver de mi prima no aparecía, así que su marido y su hermano Sergio se fueron a Madrid a reconocer el cuerpo, pero se tuvieron que devolver sin encontrarlo. Al parecer, el avión chocó de frente y decían que no hallaban el cuerpo de los pilotos ni de una azafata, que seguramente se habían desintegrado. Días después, nos enteramos de que mi prima iba en la cabina. Su voz quedó registrada en la caja negra.

*Ama de casa, Manizales


El ‘trole’, le decían todos

Después del cierre del Tranvía Municipal de Bogotá, llegaron los trolebuses, que cubrían unas pocas rutas de Bogotá. Circularon hasta 1991.

Por Gerardo Olave Cortés*

Tenían un andar silencioso y ventanillas enormes. Eran unos buses de sistema eléctrico y cero contaminación. Cuando los trajeron, eran rojo oscuro y después blancos con franjas de los colores de Bogotá. Unos venían de Rumania y los otros de la Unión Soviética, a cambio de café.

Para los ochenta, había unos 250 trolleys en Bogotá, que funcionaron muy bien hasta que la ciudad se llenó de buses de empresas particulares y les tocaba competir por el espacio. El sistema, que había sido tan rápido, empezaba a ser lento por la congestión vehicular. Definitivamente necesitaban una calle exclusiva para ellos.

Recorrían un tramo de la carrera 17 y la Caracas de norte a sur. Era un transporte tan eficiente como costoso, por el manejo y mantenimiento de las redes, y, para acabar de ajustar, se las robaban.

Por eso fue que los sacaron junto con la liquidación de la Empresa Distrital de Transportes. Se estaba perdiendo mucha plata y había muchos buses que ni siquiera estaban funcionando. Para el año 90, solo 80 de sus buses estaban en servicio. Y así fue como terminaron 250 trolleys pudriéndose en los patios de la avenida Chile.

* Ingeniero de transportes, Bogotá
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