Martes, 17 de enero de 2017

| 1993/03/08 00:00

Aborto: ¿hora de legalizar?

Es posible que solo la legalización del aborto permita vigilar a centenares de clínicas que lo practican en Colombia a razón de 45 por hora.

Aborto: ¿hora de legalizar?

CUANDO ALGUIEN HABLA DEL ABORTO EN Colombia, la mayor+a prefiere guardar silencio. Y con razón. No existe un tema que genere mayor controversia y provoque tanta irritación como este. Sin embargo, cada vez que se habla de él, la discusión se orienta más hacia los conceptos morales que hacia la realidad que se esta viviendo.
Lo cierto es que aunque muchos pretenden negarlo, el aborto se convirtió en una verdad clandestina imposible de tapar con las manos. A pesar de que no existen cifras oficiales, se calcula que en el país se realizan alrededor de 400.000 abortos al año. Un promedio de 45 por hora.
Y lo más grave no es el número de casos, sino que muchas mujeres continuan muriendo por esta razón. El aborto es la tercera causa de mortalidad y morbilidad materna a nivel nacional, y si se observan casos específicos la situación es todavía peor. En el Instituto Materno Infantil de Bogotá, el aborto genera el mayor número de muertes maternas. Según Pio Iván G6mez, jefe de Ginecobstetricia del instituto, "las mujeres llegan con serias complicaciones derivadas de abortos mal practicados, y en muchos casos no hay nada que hacer para salvarlas".
Pero a pesar de que arriesgan su vida, las mujeres continúan abortando.
De acuerdo con especialistas consultados por SEMANA, esto se debe a que cada vez es más frecuente la presencia del embarazo indeseado. En efecto, una encuesta realizada por Profamilia confirmó que el 45 por ciento de las mujeres colombianas se han visto enfrentadas al dilema de un embarazo inoportuno.
Y muchas de ellas son las que optan por el aborto. Segun la Consejeria Presidencial para la Mujer, alrededor del 20 por ciento de las colombianas en edad fértil -es decir, cerca de un millón y medio han abortado por lo menos una vez. Se trata de mujeres de todas las edades y clases sociales. Aunque lo más frecuente es que sean jóvenes de 16 a 27 años, en las menores de 15 el aborto también esta presente e incluso es la cuarta causa de hospitalización (ver cuadro pag.41).
Las razones que llevan a una mujer a abortar varían de acuerdo con la edad.
Mientras para las jóvenes la preocupación consiste en ser madres solteras o tener que suspender sus estudios o su trabajo, para las mujeres mayores el motivo es, por lo general, de carácter económico. Sin embargo, en ambos casos suelen enfrentarse a algo peor. Una encuesta realizada por Promujer, entre 100 mujeres que abortaron recientemente, reveló que la primera causa que las llevo a tomar esa decisión fue la falta de apoyo por parte del esposo o compañero.
En realidad las mujeres que abortan por razones de salud no presentan ni siquiera el siete por ciento del total. De hecho es mas significativo el número de las que lo hacen porque fueron violadas o, incluso, de las que emplean el aborto como método de control natal. Son mujeres que se niegan a utilizar métodos anticonceptivos ya sea por problemas de salud, porque su companero se lo prohibe o porque va en contra de sus creencias religiosas. Este grupo de mujeres por lo general reduci do suele llevar más de 1O abortos en su cuenta. Pero no son las únicas que reinciden. Se calcula que un 30 por ciento de las mujeres que abortan en el país vuelven a hacerlo.
Sin embargo, tanto las que abortan una vez como las que lo hacen 10 veces corren gravísimos riesgos. En cuanto a las secuelas sicológicas existen varias posiciones. Mientras algunas personas, como Astrid Tamayo, de la fundación Derecho a Nacer, consideran que la mujer que aborta necesariamente se enfrenta a una crisis emocional que en ocasiones la lleva a la drogadicción o al suicidio, para otras, como la sicóloga Florence Thomas, del Grupo Mujer y Sociedad, "es claro que no todas las mujeres salen felices del centro médico donde abortaron, pero tampoco se puede afirmar que a todas se les crea un trauma por esa razon".

UN NEGOCIO CON LA MUERTE
Pero a lo que si están expuestas todas es a los riesgos físicos que se presentan después de un aborto mal practicado.
Las que mas peligran en este caso son las mujeres de estratos bajos que todavía acuden a métodos caseros, a hierbateros o a comadronas de barrio. Es cierto que en el país han comenzado a aparecer en los últimos años centros de aborto atendidos por especialistas, en donde se emplean métodos seguros que rara vez ocasionan problemas. Sin embargo, a ellos acude la minoría de mujeres pues la atención no vale menos de 250.000 pesos. Y si se trata de médicos particulares o de clínicas privadas, el tratamiento puede llegar a costar un millón de pesos.
Es por esto que las que no tienen recursos se provocan el aborto con un gajo de cebolla o con la punta de un paraguas, mientras otras visitan a la partera que les introduce una sonda infectada o acuden a droguerías donde les colocan una inyección a base de medicamentos contraindicados para embarazo. "Esto puede ser molesto de escuchar, pero es peor ver llegar a las mujeres con hemorragias o con infecciones severas que las dejan al borde de la muerte. Es absurdo que todavía se dejen atender por personas a las que sólo les interesa ganar plata", agrega Pio Iván Gómez.
Y es que el aborto, por ser un hecho clandestino, se ha convertido en un negocio redondo. En Bogotá existen mas de 50 sitios en los que con una sola llamada telefónica se concreta la cita para abortar, sin importar las condiciones médicas de la mujer, el término de su embarazo, ni los años que tenga. Una de las redactoras de SEMANA llamó a varios de estos centros y pese a exponer situaciones tan críticas, como tener cinco meses de embarazo, llevar más de lO abortos o contar sólo con 11 años de edad, la mayoría de ellos estuvieron dispuestos a realizarlo.
Varias personas que investigaron estos sitios, y que pidieron no ser nombradas, comprobaron que ni siquiera cuando la mujer tiene más de siete meses recibe una negativa. En estos casos, suelen exponerle un negocio que es igualmente "lucrativo" para ellos. Le ofrecen a la mujer cuidado durante los ultimos meses de embarazo y atención en el momento del parto para luego comprarle el bebé. Igualmente se descubrió que un centro médico de Chapinero ofrece la alternativa de realizar el aborto gratis, con tal que la mujer se deje atender por personal joven que necesita practicar.
Y los abusos no paran ahí. Se han conocido casos en los que se obliga a la mujer a tener relaciones sexuales con médicos o enfermeros a cambio de que le realicen el aborto. Además, desde que entra a estos centros le recalcan que lo que va a hacer es un delito y que, si por alguna circunstancia tiene que ir a un hospital no puede informar en dónde le hicieron el aborto, pues de lo contrario ira a la cárcel.
Lo cierto es que son muchas las mujeres que salen de estos sitios directo al hospital. Allí suelen llegar con infección o perforación del utero o intestinos, hemorragias, accesos de peritonitis o problemas en los ovarios. Muchas presentan infecciones generales frente alas cuales los médicos no tienen nada que hacer. Aunque la mortalidad por aborto se ha reducido en los últimos años, las cifras siguen siendo altas, sin contar que el subregistro es del 10 por ciento. Es decir que por cada muerte registrada, una no se conoce.
El aborto se ha convertido, por ello, en un gravísimo problema de salud pública. Actualmente la mayoría de recursos de los hospitales se destinan a la atención de pacientes que llegan con complicaciones de aborto. Atención que por lo general implica cirujía y que cuesta, en promedio, cuatro millones de pesos por persona.

CINCO PRIMERAS CAUSAS DE HOSPITALIZACION
(ENTRE MUJERES DE 12 A 24 AÑOS)

DE 12 A 15 AÑOS DE 16 A 18 AÑOS DE 18 A 24 AÑOS

1 PARTO NORMAL PARTO NORMAL PARTO NORMAL
2 APENDICITIS COMPLICACIONES COMPLICACIONES
DEL PARTO DEL PARTO
3 COMPLICACIONES COMPLICACIONES ABORTO
DEL EMBARAZO DEL EMBARAZO
4 COMPLICACIONES ABORTO COMPLICACIONES
DEL PARTO DEL EMBARAZO
5 ABORTO OTRAS OTRAS
INDICACIONES INDICACIONES
EN EL EMBARAZO EN EL EMBARAZO
Por la legalización
NO SE PUEDE SEGUIR CON LOS ojos cerrados frenta al aborto. Se trata, de un problema social inmenso y es necesario que el país conozca su realidad. Hay que hablar del tema, pero no como se ha hecho hasta ahora, con conceptos estrictamente biológicos o morales. Al aborto hay que humanizarlo y entender que, en últimas, es un dilema de deseo y amor.
Dicen que la mujer que aborta comete un asesinato. Pero no se sabe cual es peor crimen: si abortar o tener un nino que no se desea. Un ser humano no es sólo biología, requiere de amor para desarrollarse, y necesita ser deseado desde antes de nacer. De lo contrario crecerá lleno de frustraciones.
Para entender este tema hay que escuchar a las mujeres y oir las razones que las llevan a abortar. Pero aqui de inmediato se les tilda de criminales. Y es muy fácil volverse asesina en un país como el nuestro. Si uno no quiere ser madre, automáticamente se convierte en homicida.
Es necesario que la sociedad cambie de modo de pensar y ayude a la mujer a tomar la decisión correcta sin provocarle tanto sentimiento de culpa. Es una cuestión de derechos humanos. Por eso soy defensora de la legalización del aborto. Y no porque sea el medio mas adecuado de planificación familiar, sino porque es un recurso -triste pero indispensable- mientras la sociedad se educa y cambia.
Hasta que esto se haga realidad, seguiré aceptando el aborto. Porque hay que defender la vida humana. Todos saben que los nihos no viven sólo de pan y leche. Las calles del país están llenas de niños abandonados que no fueron deseados por sus padres.

Contra la legalización
NO SE PUEDE PENSAR EN DESpenalizar el aborto, pues no existe ninguna razón que justifique legalizar el crimen, ni siquiera cuando se trate de salvar la vida de la mujer. La solución no es matar, es educar sexualmente a la pareja para que los niños nazcan en hogares responsables. Y si se presenta un embarazo no esperado, pues los padres tienen que asumir la realidad: tener el niño o darlo en adopción, pero no cometer el atropello de negarle la vida.
Se ha descubierto que si las mujeres tienen apoyo no abortan. Ellas lo hacen porque están fuera de sí, se sienten solas y desorientadas. Pero están conscientes de que abortar es malo.
Las que lo hacen quedan sicológicamente destruidas, con traumas que muchas veces no desaparecen. Esto sin agregar los peligros físicos a los que se exponen al quedar en manos de mercaderes de la muerte.
Y es que en Colombia, como en el resto del mundo, los abortadores son sólo negociantes con interes en el lucro. Lo peor es que las autoridades se hacen las de la vista gorda. Saben perfectamente en dónde trabajan y a que se dedican, pero nunca actuan.
Son sitios que tienen un negocio redondo, pues no se conforman con la plata que le cobran a las mujeres sino que negocian con los restos del niño, que terminan sirviendo para las industrias de cosméticos.
No es posible que esto se presente, por eso es urgente comenzar a educar a las personas. Es imposible que en Colombia y en el mundo las parejas sigan pensando en condenar a muerte a un indefenso con el propósito de "salvar su honra".

INTENTOS DE LEGALIZACION EN COLOMBIA

NOMBRE FECHA NOMBRE TIEMPO LIMITE
DEL PONENTE PRESENTACION DEL PROYECTO DE GESTACION

IVAN BOTERO L. 20 DE JULIO "POR LA CUAL SE 12 SEMANAS
SENADOR LIBERAL REGLAMENTA LA
INTERRUPCION
TERAPEUTICA
DEL EMBARAZO"

CONSUELO LLERAS SEPTIEMBRE "POR LA CUAL SE 12 SEMANAS
REPRESENTANTE PROTEGE LA SALUD
LIBERAL Y LA VIDA DE LAS
MUJERES QUE
HABITAN EN COLOMBIA"

EDUARDO ROMO R. JULIO "POR MEDIO DEL 12 SEMANAS
SENADOR LIBERAL DE 1987 CUAL SE LEGALIZA
PARCIALMENTE
EL ABORTO"

EMILIO URREA NOVIEMBRE "POR EL CUAL SE 12 SEMANAS
SENADOR LIBERAL DE 1989 LEGALIZA EL MAS DE 12
ABORTO EN SEMANAS
COLOMBIA CUANDO HAY
PELIGRO
PARA LA SALUD
FISICA O
SIQUICA DE LA
MUJER, O
CUANDO HAY
ANOMALIAS EN
EL FETO

LA LEY DEL SILENCIO
Frente a la grave situación del aborto, la pregunta que muchos se hacen es que están haciendo las autoridades.
Como se sabe, en Colombia el aborto es ilegal en todos los casos. En el Código Penal existen tres articulos -343, 344, 345- en los que se contemplan sanciones de uno a tres años de cárcel para la mujer que aborte y para quien se lo practique; de tres a 1O años para la persona que realice el aborto sin permiso de la mujer o para quien lo haga en una menor de edad; y de cuatro meses a un año de arresto para la que aborte por violación.
Esta legislación es considerada por expertos penalistas como una de las mas arcaicas del mundo, incluso se le compara con la que tuvo Estados Unidos en el siglo pasado. Y es que para muchos es incomprensible que se llegue al extremo de sancionar con arresto a una mujer que abortó por haber sido víctima de abuso sexual, cuando en la mayoría de países del mundo, aun los sectores mas reaccionarios no se han atrevido a plantear la penalización en este caso.
Pero además de arcaica, la legislación es ineficaz, pues si su propósito es evitar que se presente el aborto no lo ha logrado. No sólo es la gran promotora del aborto clandestino -pues la mujer que aborta no lo va a hacer público a sabiendas de que es un delito- sino que ademas impide darle al problema el tratamiento de fenómeno social que se merece.
Y si lo que busca la legislación es condenar al que realiza el aborto, tampoco lo ha conseguido. Las cifras de detenidos y casos denunciados que se presentan en el país son mínimas en comparación con el número de abortos que se realizan (ver cuadro pag. 42). Según Carlos Martínez, de la división de Inspección Legal de la Secretaria de Salud de Bogotá, "para que las autoridades actúen se necesita el testimonio de la mujer que aborta. Y eso nunca se presenta, porque ella teme ir a la cárcel".
Basados en los avisos que se publican en varios periódicos del país la Secretaria de Salud ha visitado algunos centros médicos acompañados de la Policía. Sin embargo, no han tenido exito."Allí tienen la disculpa de que la mujer llegó con un aborto inconcluso, y no hay forma de probar lo contrario". Por otra parte, estos lugares tienen su licencia de funcionamiento, tramitada como centros médicos que prestan servicios de maternidad.
Pero para muchos lo grave no es la falta de acción de las autoridades. "El aborto no es un problema de sanciones, sino de doble moral colectiva No existe una sola persona que no conozca en donde funciona por lo menos uno de estos centros médicos, e incluso lo haya utilizado. El aborto es una clandestinidad a gritos que no va a desaparecer", afirma Juan Lozano, consejero presidencial para la mujer.

ABORTO: UN DILEMA MUNDIAL
Lo cierto es que este no es un problema exclusivo de Colombia. De hecho la Organización Mundial de la Salud estima que en el mundo se realizan entre 50 y 60 millones de abortos al año, de los cuales 33 millones son ilegales y se presentan en paises subdesarrollados. También se calcula que de las 500.000 muertes maternas que se presentan al año -99 por ciento de ellas en paises tercer mundistas más de 200.000 se derivan de complicaciones por aborto.
Estas cifras son las que han llevado a que este tema trambién genere controversia mundial.
El punto central de discusión consiste en si es oportuno legalizar el aborto o si es mejor mantenerlo penalizado. Y tal parece que en los últimos años ganó la primera opción. Según el Instituto Alan Gutmatcher, actualmente el 40 por ciento de la población mundial vive en paises en donde el aborto es legal sin restricciones, mientras que un 25 por ciento vive en donde es ilegal o permitido sólo si esta de por medio la vida de la mujer. En los demás lugares se acepta por conceptos medicos amplios -no sólo cuando está en peligro de muerte por causas sociales, económicas o jurídicas (ver mapa pág.43).
La tendencia mundial a legalizar el aborto se inició en los años 60 y aun continua. En los ultimos 10 anos, ocho países de más de un millón de habitantes decidieron despenalizar el aborto, unos porque buscaban solución al problema de salud publica que genera la clandestinidad, y otros porque consideraron que el aborto se convirtió en uno más de los derechos de la mujer. Sin embargo, en otras partes (como Colombia, Republica Dominicana y Chile) esta práctica continua siendo un crimen.
Pero en los países donde el aborto es legal también es necesario cumplir una serie de condiciones. La más importante es el límite en el tiempo de gestación, que suele ser de tres meses como máximo. Es requisito el pleno consentimiento de la mujer -en algunos países se exige además el permiso del esposo o compañero- y si se trata de menores de edad, se necesita la autorización de los padres. Además, la mujer que aborta tiene que recibir una asesoría sicológica obligatoria y continuar con controles médicos durante algunas semanas.
También es requisito que los centros sean manejados por profesionales y no tengan ánimo de lucro.
Aunque no se ha comprobado que la legalización sea el remedio, muchos especialistas consideran que existe una relación entre la despenalización del aborto y la reducción en los índices de mortalidad materna. Esto se confirma al comparar las bajas tasas de mortalidad que tienen países desarrollados con las que se presentan en el tercer mundo. De hecho, la OMS senaló que en 1991 la principal causa de muertes maternas en países subdesarrollados, entre mujeres de 15 a 39 años, fueron las complicaciones por abortos mal practicados.
"Esto no significa que haya que optar por la legalización. Pero sí que es el momento de iniciar una educación sexual y de fomentar los métodos de planificación", senala Pio Ivan G6mez. Sin embargo varios países han comenzado a revisar sus leyes, y es probable que en los próximos años se den cambios al respecto.

MUCHOS INTENTOS, POCOS RESULTADOS
En Colombia se ha buscado modificar en cuatro oportunidades la legislación sobre el aborto, pero nunca se ha tenido éxito (ver cuadro pág. 44). En todos los intentos se proponía legalizarlo en caso de peligro para la salud de la mujer, malformación fetal, violación o incesto.
Sin embargo en las cuatro ocasiones se generó tal controversia a nivel nacional, que las propuestas terminaron archivadas.
El último intento se dió en la Asamblea Nacional Constituyente, cuando varios de sus miembros propusieron establecer en el país la libre opción de la maternidad. Este proyecto se adelantó en dos comisiones, una liderada por María Mercedes Carranza y Aida Abella, y otra por Jaime Benitez Tobón e Iván Marulanda. En la primera el tema no prosperó debido al rechazo inmediato de los conservadores. "Nos dijeron que si incluíamos este artículío en la Constitución, ellos anotarían que la vida empieza en el instante de la concepción. Decidimos transarnos, y cada sector se quedó quieto", recuerda María Mercedes Carranza.
No sucedió lo mismo en la otra comisión. Allí el tema se aprobó casi por unanimidad, pero después decidieron retirarlo porque consideraron que ni los constituyentes ni el país estaban listos para recibir al mismo tiempo cambios de tanta trascendencia como el divorcio y la legalización del aborto. Asi que optaron por el primero y dejaron que sobre el segundo decidiera el Congreso de la República. Sin embargo Iván Marulanda insistió y presentó a nombre propio el proyecto ante la plenaria, pero la derrota fue contundente.
Lo cierto es que si en la Constitución Nacional no se habla del aborto, si quedaron caminos abiertos para tratar el tema. El más importante de ellos fue haber contemplado como derechos fundamentales la intimidad y el libre desarrollo de la personalidad que, al igual como sucede en Italia, Estados Unidos o Espana, una mujer puede alegar como violados al ser víctima, por ejemplo, de una agresión sexual. Además de esto, se estableció que la pareja tiene derecho a decidir el número de hijos que deósea tener. Esto es un gran paso hacia adelante, pues contempla que en cuanto a la maternidad, la responsabilidad no recae sólo en la mujer.
Tal parece que el tema del aborto empieza a salirse del terreno moralista y filosófico en el que siempre ha caido, sobre si el feto es o no un ser humano y si abortar es o no un homicidio. Frente a esto la posición más firme ha sido la de la Iglesia, para la cual la vida comienza desde el momento de la concepción y todo intento de interrumpirla es un crimen.
Al otro lado están las personas que consideran que al abortar no se asesina sino que se impide que venga al mundo un ser no deseado. Intentar un acuerdo entre estas dos teorías es utópico. Lo cierto es que hoy en día, incluso muchos teólogos y católicos, estan cambiando su forma de pensar. Segun uno de ellos "si la decisión de abortar se toma con plena conciencia no se está cometiendo ni siquiera pecado benial".
Y no son sólo ellos los que ven el tema con otros ojos. En una encuesta realizada por SEMANA entre 60 senadores, el 80 por ciento afirmó que estaría de acuerdo en legalizar el aborto, por lo menos cuando la mujer corre peligro de muerte, en casos de violación o malformación fetal. Pero más importante que saber si se va a legalizar o no, es que por fin se pueda hablar sin ningún tabú. "Es necesario realizar un diálogo a nivel nacional. Pero sin que siga predominando esa doble moral que siempre se ha asumido. Al aborto hay que darle su dimensión correcta: se trata de un problema social, y como tal hay que buscarle soluciones", agrega Juan Lozano.
Nadie puede predecir hacia dónde va a dirigirse la discusión del aborto. Lo que si es seguro es que dentro de muy poco se va a volver a oir hablar del tema. Específicamente cuando se inicie la próxima legislatura y tanto el Congreso como el país conozcan el proyecto de legalización que va a presentar la senadora Vera Grabe. Sin duda el tradicional debate se va a repetir, pues todavía hay quienes consideran que despenalizar el aborto sería absurdo en un país cató1ico como Colombia. Pero al mismo tiempo hay quienes lo ven como la única solución posible.

POCAS DENUNCIAS Y MENOS DETENIDOS
CASOS DENUNCIADOS PERSONAS DETENIDAS
1984 93 26
1985 87 29
1986 110 48
1987 99 16
1988 98 28
1989 86 25
1990 95 23
1991 137 29
1992 AGOSTO 74 19
FUENTE: DIJIN

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