Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

Ventana Modal

Este contenido se reemplaza via ajax por el del html externo.

×

×

| 4/25/2004 12:00:00 AM

Agitada competencia

Colombia Móvil agitó el mercado pero su ingreso trajo más beneficios que perjuicios para las compañías celulares. La reestructuración de Telecom en el ojo del sector.

Dentro del listado de las 100 empresas más grandes de Colombia, el sector de las telecomunicaciones tiene pocos pero poderosos representantes. Sin embargo, quizá lo más notable de este listado sean sus ausencias, pues este sector estuvo movido en 2003 por la creación de dos compañías: una vieja con ropas nuevas, Colombia Telecomunicaciones, y otra nueva resultado de la fusión de dos antiguas contrincantes, Colombia Móvil.

Colombia Telecomunicaciones nació de la decisión gubernamental de salvar una de las compañías emblemáticas del país: Telecom. La situación financiera de esta firma se había vuelto insostenible por cuenta de su cada vez más delicada situación financiera que registraba pérdidas cercanas a los 470.000 millones de pesos y un pasivo pensional de 5,6 billones de pesos. Año tras año venía perdiendo puestos dentro del listado de las 100 empresas más grandes del país, resultado de enormes pérdidas producidas por tres importantes factores.

El primero de ellos fue el fracaso de los contratos de riesgo compartido (joint venture) que firmó con cinco multinacionales para expandir su infraestructura nacional y local, pero que a la larga fracasaron por la insuficiencia de la demanda y llevaron a la empresa a enfrentar demandas por 3.800 millones de dólares. El segundo fue perder el monopolio nacional e internacional de la larga distancia, al ser concedidas sendas licencias a Orbitel y ETB, y que le quitaron a la empresa estatal gran parte de sus ingresos. Y el tercero su enorme pasivo pensional, que creció de manera exponencial durante los últimos cinco años. El análisis juicioso de estas dos variables conducían a la posibilidad de una cesación de pagos y la entidad no tenía recursos para cancelar sus mesadas pensionales. Si no se tomaban medidas inmediatas la empresa dejaría de ser viable a la vuelta de un par de años y el gobierno tendría que liquidarla.

Luego de un largo proceso que comenzó con el debilitamiento del poderoso sindicato de la empresa, fruto de una estrategia que contemplaba un plan de retiro anticipado al que se acogieron más de 1.000 trabajadores, Alfonso Gómez, el presidente de la entidad, decidió emprender un plan de cambio de los directivos nacionales desafiando las cuotas de poder que en la entidad tenían algunos parlamentarios. Finalmente, aprovechando las facultades del Presidente de la República para fusionar, escindir y liquidar entidades, el 12 de junio se tomó la decisión de acabar con la empresa y crear una nueva en su lugar, con capital ciento por ciento estatal: Colombia Telecomunicaciones.

La liquidación de Telecom se hizo pensando en honrar las obligaciones laborales y pensionales de la antigua empresa. Con este fin Fiduprevisora y Fiducolombia controlarán un patrimonio autónomo para garantizar mesadas pensionales durante un mínimo de cinco años. El saldo en pensiones se respaldará con un pagaré firmado a 18 años y soportado por el 95 por ciento de las utilidades que arroje la nueva empresa, que también se utilizarán para que Telecom cumpla con sus compromisos pendientes.

El proceso ocasionó problemas en la cartera de Colombia Telecomunicaciones que para superarlos tuvo que modificar sus ciclos normales de 30 días, convirtiéndolos temporalmente en ciclos de 45 días. Por otra parte, fue un logro notable el hecho de que poco más de 400 personas administraran la red de telecomunicaciones más grande de Colombia, un hecho que ratificaba la creencia de que el personal de la antigua Telecom estaba sobredimensionado.

El año 2003 mostró un balance positivo para Colombia Telecomunicaciones, con ingresos operacionales de 804.759 millones de pesos y una utilidad neta final de 4.212 millones de pesos, cifras superiores a las metas que sus directivos se habían trazado. De igual forma, Colombia Telecomunicaciones ya puso en marcha un plan para tratar de solucionar mediante acuerdos la demanda de sus antiguos socios en los contratos de joint venture, su otra piedra en el zapato. Hasta el momento se han logrado acuerdos con algunas firmas y continúan las gestiones para resolver el problema definitivamente.

La reestructuración de Telecom le permitirá a la nueva compañía abaratar sus costos y bajar sus tarifas para recuperar el terreno perdido en la larga distancia nacional e internacional. Según cifras del Ministerio de Comunicaciones, el número de minutos en el segmento nacional fue de 3.190 millones a diciembre de 2003. De este total, la cuota de Telecom-Colombia Telecomunicaciones fue del 60 por ciento. Mientras tanto Orbitel tuvo una participación del 24 por ciento y ETB obtuvo el 16 por ciento. En el segmento internacional la torta fue de 342 millones de minutos, Colombia Telecomunicaciones siguió perdiendo el terreno que ganaron ETB y Orbitel.

De la mano de este aumento de participación en los mercados de larga distancia, Orbitel vio crecer sus ingresos operacionales en 12 por ciento, mientras que su utilidad neta final pasó de 33.130 a 50.00 millones de pesos, lo que representa un incremento del 51 por ciento. Esta empresa alcanzó porcentajes de satisfacción superiores al 70 por ciento en una investigación realizada por la firma Invamer Gallup en diciembre de 2003, que pretendía medir el nivel de satisfacción de usuarios residenciales, corporativos y Pymes. Los usuarios mostraron preferencia por la calidad general de la comunicación, el servicio de información al cliente, el sistema de facturación, la atención personalizada de los ejecutivos de ventas y la oportuna solución de quejas y reclamos.

Otra empresa que se movió este año fue la ETB, que siguiendo el ejemplo de ISA decidió capitalizarse por medio de una emisión de acciones que democratizó su propiedad y el cual incluye un dividendo preferencial fijo. Esta firma tuvo un año paradójico, pues al tiempo que incrementó sus ingresos operacionales en 8 por ciento, su utilidad final decreció en 43 por ciento. Esto se explica al considerar que en el ejercicio de 2002 este rubro aumentó considerablemente al tener en cuenta la venta de las acciones que ETB tenía en Comcel. De la misma forma por la fuerte inversión realizada por la compañía distrital en Colombia Móvil y finalmente por la desaparición de tratamiento tributario especial que se le aplicó hasta 2002. Con Rafael Orduz, su nuevo presidente, la empresa promete seguirse preparando tecnológica y empresarialmente para los retos que pueda traer el TLC al sector.



Un mercado

realmente móvil

La otra noticia que sacudió el mercado de las telecomunicaciones en 2003 fue el lanzamiento de Colombia Móvil, una compañía fruto de la alianza hecha por EPM y ETB, dos antiguas contrincantes en los segmentos de telefonía fija, larga distancia, Internet y datos, cuyos intereses por estar presente en el dinámico mercado de la telefonía móvil, los llevaron a superar diferencias y ganar la licencia para la operación del nuevo sistema de PCS.

Los celulares se prepararon para una guerra anunciada y empezaron un proceso de migración tecnológica con el fin de poder ofrecer más y mejores servicios a sus usuarios. Comcel inició el cambio de la tecnología Tdma a GSM, mientras que Bellsouth hizo lo propio pero a una tecnología Cdma. Este cambio tecnológico seguramente cambiará en pocos años las principales fuentes de ingresos de las empresas. Actualmente los servicios de voz concentran la mayor parte de ellos, pero desde ya se prevé que servicios de infotainment (información y entretenimiento), mensajería multimedia, transporte de datos, publicidad y transacciones empiecen a ganar espacio. Precisamente las dos compañías celulares adoptaron tecnologías que les permitan ofrecer este tipo de servicios, y de paso se prepararon para servicios similares que vendrían de la mano de GSM, la tecnología elegida por Colombia Móvil y utilizada por el 70 por ciento de los usuarios de la telefonía móvil a nivel mundial.

Al mismo tiempo las compañías de telefonía celular introdujeron mejoras en su servicio al cliente y fueron más agresivos comercialmente, ejecutando programas de fidelización, ofreciendo nuevos servicios y atractivos planes para captar clientes antes de la entrada del nuevo operador, que se aplazó hasta el mes de noviembre. Como resultado el mercado de telefonía móvil creció, al pasar de 4,5 millones a 6,2 millones de abonados en 2003, y los usuarios ganaron al tener un abanico más grande de proveedores y servicios.

Después de generar una campaña de expectativa que hacía énfasis en el excelente servicio, el supuesto talón de Aquiles de las firmas celulares, Colombia Móvil inició operaciones en noviembre y batió récords de ventas con su plan Pioneros, que garantizaba llamadas a 30 pesos minuto entre usuarios del sistema. Sin embargo, aparentemente OLA (la marca elegida por Colombia Móvil) no aprendió de la experiencia de Comcel y Bellsouth, que experimentaron problemas técnicos y de servicio al cliente en sus inicios, y repitió la historia. Los Pioneros experimentaron problemas derivados de la nueva red que no fue suficiente para manejar la enorme demanda.

Por todo lo anterior puede afirmarse que la entrada del nuevo operador fue más benéfica que perjudicial para el mercado de telefonía móvil. Comcel y Bellsouth incrementaron sus ventas y reportaron excelentes estados financieros. Bellsouth fue testigo del crecimiento en su base de clientes y registró un crecimiento de 29 por ciento en sus ingresos operacionales, al tiempo que cambió una pérdida neta final de 404.426 millones de pesos por una utilidad de 41.555 millones de pesos después de haber soportado pérdidas en 2002. El caso de Comcel es similar. Luego de adquirir a Celcaribe y consolidar esta compra en sus estados financieros, pasó de tener unos ingresos operacionales de 998.696 millones de pesos en 2002 a 1,4 billones de pesos en 2003. La empresa también pretende hacerse con una de las nuevas licencias de PCS que el gobierno otorgaría, con el fin de obtener una mayor porción del espectro electromagnético y brindar un mejor servicio a sus clientes.

El mercado móvil promete seguirse moviendo en 2004, luego del anuncio hecho a principios de marzo de este año por parte de Telefónica, de que compró la operación de Bellsouth en 10 países de Latinoamérica, con lo cual la empresa española se hace a una base de clientes de 10,5 millones en toda la región (para llegar a una cifra cercana a los 41 millones) y de dos en nuestro país. De esta manera Colombia será otro escenario de la batalla que ya se ve venir entre América Móvil, propiedad del mexicano Carlos Slim y la gigante española. Slim fue precisamente el hombre detrás de otras de las grandes operaciones de 2003, la compra de ATT Latinoamérica por parte de Telmex, un negocio que incluyó la compra de las operaciones de la compañía de valor agregado no sólo en Colombia sino también en Argentina, Chile, Brasil y Perú. Esta fue una movida clave en el mercado de datos, Internet y valor agregado, y otra pieza dentro del ajedrez que ya empieza a jugarse por el control del gigantesco mercado latinoamericano de telecomunicaciones.

De todas formas el mercado de telefonía móvil aún tiene mucho espacio para crecer. El promedio de usuarios se encuentra por debajo del latinoamericano y se calcula que se podría duplicar. Aún es prematuro decir cómo se consolidará el sector en los próximos años, pero desde ya se prevé un mercado más maduro y abierto que sin duda verá agresivas estrategias comerciales que traerán beneficios a los consumidores.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 1855

PORTADA

Exclusivo: la verdadera historia de la colombiana capturada en Suiza por ser de Isis

La joven de 23 años es hoy acusada de ser parte de una célula que del Estado Islámico, la organización terrorista que ha perpetrado los peores y más sangrientos ataques en territorio europeo. Su novio la habría metido en ese mundo.