Lunes, 16 de enero de 2017

| 1990/04/16 00:00

ANTIOQUIA

ANTIOQUIA

VOLVER AL FUTURO
Gilberto Echeverri Mejía, quien tiene la doble condición de industrial antioqueño y líder del proyecto Antioquia Siglo XXI, como presidente encargado de Proantioquia, convocó en días pasados a todos los estamentos del departamento a trabajar unidos por su desarrollo y convertirlo en líder de una apertura económica hacia el exterior. Este es un proceso que tiene que ver con un nuevo modelo de desarrollo, una nueva Antioquia y un nuevo país.
SEMANA: ¿A quién convoca para el nuevo modelo de apertura?

GILBERTO ECHEVERRI MEJIA: Sabemos que hay permeabilidad en todas las esferas: es un poco sedimentar capa por capa. No es un proyecto de impacto y de cierre, es un proceso de convicción. No es que todo el estudio este listo, sino que nunca terminara, que sigue en evolucion... es un trabajo que producira unos parámetros que esperamos sean consultados, analizados, aprobados o criticados por las personas responsables de la planeación en los departamentos. Estamos conscientes de que este no es un movimiento de masas pero, curiosamente, nuestro proceso ya ha desatado una inquietud nacional. Los estudios suprarregionales son seña de que hay consciencia nacional de la necesidad de un estudio prospectivo y de un cambio rápido.

S.: Entonces, ¿el modelo industrial actual está agotado ?

G.E.M.: Es un modelo industrial para alimentar nuestras propias necesidades, que tienen que producir contra todas las políticas del gobierno. Para el año 2015 el ingreso per cápita de los colombianos será de 1.300 dólares anuales. Esto significa un crecimiento de solo 170 dólares con respecto a la cifra actual, cuando países como Rumania y Bulgaría, de los más pobres de Europa, están por encima de los 5.000 dólares y Chile nos dobla: vamos hacia la miseria absoluta. Antes creíamos que ibamos a ser ricos por el carbón, el niquel y otros minerales, pero hoy, después de haber sido realizadas las inversiones a debe, vemos que sólo generan para pagar los intereses de los prestamos con que se hicieron. Si suben los precios de estos minerales puede que cambie la vida, pero tenemos que fijar políticas que nos permitan mejorar la calidad de vida en Antioquia y en Colombia. Una manera es replantear el modelo. Nosotros creemos que el camino es que Colombia salga a buscar mercados internacionales.

S.: ¿Cuáles son las políticas que usted recomienda para la apertura económica?

G.E.M.: El modelo económico nos tiene que facilitar la importación de equipos apropiados, la transferencia de tecnología, la financiacion para la compra de bienes de capital o de producción, competitividad en los transportes maritimos y aereos, agilidad en las aduanas y los servicios portuarios, la preparación de los ejecutivos, además de la formación y capacitación de los trabajadores. Este es un proceso que no se logra de un año para otro.

S.: ¿Por qué cree usted que se ha llegado a este punto?

G.E.M.: Son dos las razones: ausencia del sector privado en la política nacional. Por otro lado, el sector público tiene el interes puesto en su gestión. Cada alcalde cambia lo del anterior y así pasa con gobernadores y presidentes.

S.:. ¿Cuáles son los productos con que Antioquia podría entrar a competir en los mercados internacionales?

G.E.M.: Este es un mercado por definir. Hemos sido exitosos en banano, flores, pero todo esto es solamente muestra de que cuando se tienen las condiciones se puede entrar a un mercado, especializarse en él y competir. El país empieza a dar pasos, por ejemplo, hacia la industria de derivados del café: extracto de café, café sin cafeína, café liofilizado, etc.
Parto de una hipótesis, no hay mercados cautivos. La historia del comercio mundial es la continúa derrota de los mercados cautivos. Los japoneses irrumpieron en el campo de la electrónica y decapitaron la industria electrónica norteamericana. Si el país se gastara unos pesos y un tiempo para ir a investigar lo que pasa en Tailandia, país al que están llegando una gran cantidad de industrias procedentes de Singapur y Hong Kong, se daría cuenta que unas políticas dirigidas a la recepción de capital extranjero, transferencia de tecnología, costos de servicios apropiados, mano de obra preparada y con mística, estabilidad política y seguridad, son los condimentos necesarios para preparar un despegue con destino a la exportación.

S.: ¿Cuál piensa usted que sería el mejor socio internacional?

G.E.M.: El capital es igual de bueno o igual de malo no importa su país, lo importante son las reglas del juego, que no deben ser restrictivas porque sólo generan sobornos y coimas. Cada colombiano debe buscar su socio apropiado, que podrá venir si le ofrecemos garantías y reglamentos.

S.: El modelo era bien diferente hace pocos años: la producción comunitaria, las microempresas, ¿por qué este viraje?
G.E.M.: Como modelo se agoto, como existencia no. Cuando en la economia industrial aparece la figura del subcontratista como aquel que le contrata a la empresa el ensamble de muchas partes, la microempresa es mucho mas rentable y menos angustiosa. El horizonte del micro empresario hoy es de menos de un mes, y bajo estas condiciones es casi imposible producir.

S.: ¿Estos cambios deben ir acompañados de una educación para el futuro?

G.E.M.: Para eso convocamos a las universidades y a los centros de formación profesional con el fin de comenzar a armar algo que no existe: les pedimos que nos ayuden a diseñar el perfil del estudiante actual y del profesional para el futuro. Paralelamente los vamos a invitar para que se hagan participes de un centro de estudios no escolarizados, en donde un sistema ajustado a las necesidades de nuestra dirigencia (política, industrial, religiosa, etc.) nos permita darle a esta una preparación complementaria para los nuevos tiempos que nos toca y nos tocara vivir. Se nos puede decir que eso es muy lento, pero es la única manera de hacer las cosas.

S.: Qué papel juega Antioquia en esto?

G.E.M.: Cuando hablo de Antioquia es para que lidere un proceso para Colombia. Los factores culturales hay que canalizarlos, no cambiarlos. Todo es posible, la infraestructura no es un obstáculo insalvable; Suiza ni siquiera tiene puertos; a todo hay que ponerle el cero para empezar a contar.

S.: ¿Qué acogida ha tenido el Proyecto Antioquia Siglo XXI por parte de los dirigentes antioqueños?

G.E.M.: Los dirigentes no son reacios a los cambios, lo que pasa es que cada uno es capitan de su bote y tiene que responder por él; además, no ha habido antes un planteamiento que convoque una simbiosis entre el sector políticoempresarial, que sea capaz de llenar los requerimientos para el nuevo desarrollo del país.

S.: ¿Qué es prospectiva, según el modelo que propone?

G.E.M.: Prospectiva viene del francés "prospecter" y significa señalar futuros alternativos y avanzar en los modelos más deseables para lograrlo; es un mecanismo de planeación.

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