Sábado, 10 de diciembre de 2016

| 1986/04/07 00:00

ANTIOQUIA

ANTIOQUIA

LA "FAMIEMPRESA" OTRA REVOLUCION INDUSTRIAL
"De grano en grano... llena la gallina el buche" es un dicho que le viene como anillo al dedo a una callada revolución que se está gestando en forma organizada en los últimos años; se trata de la pequeña empresa, la misma que los economistas han dado por llamar microempresa. Tanto un nombre como el otro, ante los ojos de la gente común y corriente, la alejan de lo que pomposamente recibe el nombre de Desarrollo Industrial, pero aun con sus calificativos de pequeña o de micro, esta industria está dando su batalla como una acertada, práctica y económica solución al desempleo que agobia a las ciudades colombianas, con amplias perspectivas aunque se encuentre apenas en el comienzo.
En mayo de 1984 un grupo de cinco amigos, conscientes de que es muy fácil arreglar el país desde una mesa de tertulia, pero decididos a transpasar el límite de las ideas a la práctica, se aventuraron en un proyecto que hoy, a los 22 meses de iniciado, ha dado 2.007 empleos gracias a la creación de 879 "famiempresas". Aquella conversación tomó cuerpo y nombre y terminó por llamarse Actuar, palabra que hace caso omiso de las siglas para significar su objetivo: "Acción por Antioquia". La idea central es crear "famiempresas" que, a diferencia de las microempresas, no requieren un mínimo de dos años de funcionamiento para ser atendidas con préstamos y asesorias.
Los fundadores de Actuar están seguros dé no haber inventado nada nuevo y esto es una ventaja en el sentido de aprovechar las experiencias de diferentes comunidades con sistemas similares y con el propósito de atacar al desempleo, caldo de cultivo de la inseguridad y la violencia. Se convino, por ejemplo, en detenerse sobre un análisis de la experiencia de paises asiáticos en la producción familiar, no sólo para autoabastecerse sino para llegar incluso a dedicar los excedentes del consumo interno para la exportación. Sistemas como ese, ordenados y dirigidos, sirvieron como modelos para la empresa familiar organizada.
Las solicitudes para ingresar a Actuar llegan por caminos no formales: el parroco, un amigo que ya tiene su pequeña empresa o alguien con la información y el deseo de ayudar. Cada una de las solicitudes es sometida a estudio, en primer término por una trabajadora social, que realiza una visita a la familia para enterarse en la forma más completa posible de las necesidades y posibilidades. Su informe pasa a una junta en la que se realiza el primer análisis tratando de favorecer las situaciones más criticas, como el caso de familias que en ese momento no tengan ningún tipo de entrada económica estable. En este paso también se examinan las habilidades de alguno de los miembros de la familia con el fin de establecer posibles industrias (modistería, zapateria, carpinteria, panaderia, manualidades), como también se descubren las aptitudes.
Buena parte de las "famiempresas" han obtenido resultados sorprendentes, como el caso del hombre que montó una fábrica de tamales en Medellín y al poco tiempo abrió sucursal en Pereira; o del que sólo sabia hacer herraduras y al estudiar el mercado se encontró que estaba prácticamente desatendido por la industria, asi que no sólo logró abastecer el mercado interno, sino que ahora exporta herraduras para el Ecuador. Pero las "famiempresas" dan resultados en la medida en que las familias aporten su esfuerzo, su ingenio y su sagacidad comercial, razón por la cual se han dado casos de progresos tan inesperados como el de la tienda de la esquina, que se convirtió en una distribuidora mayorista de huevos y bananos con un pequeño ejército de carretilleros a su servicio.
En cuanto a los resultados, a diciembre 31 de 1985, funcionaban 879 empresas en Antioquia con 2.007 nuevos puestos de trabajo. Cada una de ellas se montó con un préstamo acorde con las necesidades de maquinaria o herramientas para trabajar con un interés del 21 por ciento anual.
Existen tres clases de "famiempresas": Unifamiliar; Solidaria (compuesta por 2 0 3 familias) y los Grupos Asociativos, formados por 8 a 10 personas, con un reglamento y una repartición de las utilidades por partes iguales. En este último existen interesantes proyectos industriales que trabajan para una sola cadena de almacenes o ensamblan piezas para una empresa.
En agosto de 1985, el Centro de Investigaciones de la Universidad de Antioquia realizó un estudio sobre los resultados de Actuar y encontró que se habían creado 600 empresas hasta ese momento, con una inversión de 47.6 millones de pesos y un promedio de ingresos de $20.500 mensuales, con un aumento a valor real del 5.3 por ciento mensual en el ingreso neto. En promedio, los préstamos son de 65.000 pesos y sirven para dar empleo a 2.5 personas por crédito. Mientras tanto, en las grandes empresas es necesario invertir millones de pesos para crear un solo puesto de trabajo.
Actuar se considera "estudiante de primaria" frente a la tarea que se ha impuesto. Su intención es utilizar en contra del desempleo el factor que se encuentra en mayor abundancia: la mano de obra, y aprovechar al máximo el más escaso: el capital.
La experiencia también ha tenido sus fracasos, exactamente un 8.8 por ciento, y la recuperación de la cartera ha sido mucho más efectiva de lo presupuestado.
Con 22 meses de vida y la determinación de sus fundadores, extraña en esta época, de no figurar; con 13 empleados, cien voluntarios y el empeño de ofrecer una solución en un océano de problemas, Actuar trabaja actualmente en nuevos objetivos: mayor empuje económico, la creación de una comercializadora de productos, la formación de un ente con la capacidad de comprar materias primas al por mayor y poder competir con los precios del mercado y la idea de simplificar al máximo los canales de distribución y compras. Todo esto con el convencimiento de que si en Alernania las mejores tijeras y cuchillería se producen en empresas familiares, o si en Suiza las grandes empresas relojeras se nutren de la pequeña empresa ensambladora, o si en la China grupos familiares producen arroz para autoabastecerse y exportar,¿por qué no puede en Colombia, la "famiempresa" resolver los problemas del desempleo? --
DIRIGENTES DE LA CRISIS
En las diferentes épocas de su historia, Antioquia siempre ha tenido hombres capaces de sacarla de sus peores crisis. ¿Tiene hoy una clase dirigente capacitada, honesta, audaz y decidida a sacar el departamento de sus actuales problemas económicos y sociales?
GILBERTO ECHEVERRI MEJIA "Las crisis y las dificultades son también oportunidades. Sólo durante aquellas los hombres se crecen y surgen los líderes. Los pueblos, las comunidades, necesitan los desafíos para dar todo su potencial. A principios del siglo, del aislamiento -la etapa minera, cafetera y colonizadora-surgió el empresario antioqueño apto para asumir risgos. De los coletazos de la guerra mundial, en el período de la posguerra, desembocamos en la modernización industrial.
En el lapso de 1960 a 1980 se inició el proceso de la agroindustria, centrado en el banano de Urabá, en donde, pese a unos sindicatos politizados, se ha consolidado una promisoria actividad cuyo peso específico dentro de nuestras exportaciones distintas al caté es cada vez mayor. A la actual generación le está correspondiendo la tarea de recuperar-y ya empieza a lograrlo la capacidad de inversión de nuestra región. Del mundo político no deseo opinar. Pero de lo que sí estoy seguro es de que todos los jefes políticos responderán con nobleza al servicio de los intereses de esta sección del país, y de que Antioquia tendrá, en cada ciclo de su discurrir histórico, hombres de su tiempo en las diversas actividades".
JUAN GOMEZ MARTINEZ
"Los tiempos han cambiado y las reglas de juego son otras muy distintas a las que regfan hace unos años, cuando Antioquia hacía sus cosas llenaba sus necesidades cumplía con su pueblo. Quiero explicar lo anterior, para contestar su pregunta: antes había más autonomía para las regiones, un poco más, que nos permitía hacer las cosas que hoy es imposible emprender. A pesar de esto, desde esas épocas nos quejábamos del centralismo y, en lugar de arreglarse, se ha agravado la situación para los departamentos. Recuerdo cuando los dirigentes empren dieron una gran campaña pública para la construcción de un acueducto para Medellín, hubo manifestaciones públicas, no se le peda al gobierno central sino a la misma ciudadanía, se suscribieron bonos y se hicieron colectas públicas, se hizo el acueducto pagado por los usuarios, sin que el Conpes aprobara el empréstito que se hizo, sin que Planeación Nacional diera su visto bueno, sin que la nación interviniera, sin que el gobierno nacional exigiera garantias y contragarantías. Simplemente, se necesitaban las cosas y se hacían. Lo mismo ocurrió con las centrales eléctricas de Riogrande y Guadalupe, que hoy le sumimstran energia a todo el país.
Las hizo Antioquia, las pagó Antioquia sin pedir permiso y ahí están.
Hoy no nos dejaron hacer Ituango porque pertenece a ISA. Hoy no nos dejan hacer el túnel pagándolo nosotros y hacen dos de Bogotá a Villavicencio pagándolos la nación; hoy nos ponen trabas para hacer el Tren Metropolitano pagándolo nosotros y sin embargo, hace más de medio siglo se hizo el túnel de la Quiebra, porque no había que pedir permiso.
"Creo, entonces, que es superior la clase dirigente de ahora, que ha logrado hacer cosas venciendo las trabas y la oposición de todo el país yo pienso: ¿cómo serían los jóvenes antioqueños con las manos libres para hacer cosas por Colombia? Lo único que pedimos es que nos quiten las amarras, si lo que quieren es ver una raza empujosa". --

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