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| 1/29/2011 12:00:00 AM

Aquel año

Estos hechos acapararon la atención de los principales medios de comunicación de Colombia y del mundo en 1982. Así los vivieron cinco suscriptores de SEMANA.

Colombia de fiesta

El país entero celebró el anuncio de que Gabriel García Márquez era el nuevo Nobel de Literatura.

Por Hernando Téllez*

El 21 de octubre, temprano en la mañana, oí a Yamid Amat anunciando que por Primera vez un colombiano se ganaba el premio Nobel de Literatura. Gracias a la amistad que hubo entre Gabo y mi padre —el escritor y periodista Hernando Téllez— pude conocerlo personalmente.

Gabriel García Márquez fue vecino de nosotros en Bogotá. Solía visitar mi casa y algunas veces fui a su apartamento. Recuerdo que tenía pocos muebles y un tocadiscos muy grande en el que ponía vallenato todo el día. Mi biblioteca estaba llena de todos sus libros, cada uno de ellos autografiado por él.

También recordé ese manuscrito de Cien años de soledad que llegó en un sobre a mi casa y que estuvo durante algún tiempo en el escritorio de mi padre. Cuando terminó de leerlo lo devolvió a México en el mismo sobre en el que había llegado. Pocos comentarios hizo de la obra pues Gabo le había pedido guardar discreción.

Por eso, cuando escuché la noticia, pensé en mi padre. Él murió en 1966 y no alcanzó a ver ese día en que la literatura de su amigo sería reconocida como una de las mejores en el mundo. Mi papá no pudo disfrutar de la fiesta en la que se sumió Colombia ese jueves.
*Arquitecto, Bogotá


Israel ataca Líbano

Israel invadió el sur del Líbano, para expulsar a la OLP de dicho país por el atentado a su embajador en Londres.

Por Lourdes Neme*

Como sobreviviente de la Guerra del Líbano, les digo que lo que sucedió el 6 de junio de 1982 fue un abuso más de los israelíes, lo sé, porque como libanesa yo viví esos hechos al lado de mi esposo y de mis hijas.

Los militares, sus aviones y sus tanques entraron el 6 de junio hasta los barrios Sabra y Chatila, de Beirut, localizados a unos sesenta kilómetros de la frontera entre los dos países.

Esos momentos, en los que las fuerzas militares israelíes hacían lo que querían, causaron mucha rabia, hambre e indignación (la guerra dejó un saldo de unos 18.000 libaneses muertos, entre civiles y militares, y al menos 700 soldados israelíes sin vida).

Además del miedo y de la incertidumbre que se vivían al sentir las bombas y las ráfagas de los fusiles, queda en nuestra memoria la injusticia perpetrada por ellos. Tampoco olvidaré la indiferencia del mundo ante este hecho. Y esto lo aprovechaban las fuerzas israelíes. Hasta mi muerte recordaré a los hombres, a las mujeres y a los niños que corrían por todo lado, sin rumbo, llorando.

El Líbano no tenía Ejér-cito, por eso le tocó a la población armarse para defenderse. Pero como a veces ocurre en los conflictos, hubo libaneses a favor de la incursión, pero la gran mayoría estaba en contra.

Mi regreso a Colombia ocurrió por otro conflicto internacional. En 1990, Estados Unidos anunció que iba a atacar las tropas de Irak, porque Saddam Hussein había invadido Kuwait. Por miedo a una guerra más, y esta con armas no convencionales, salí del Líbano y llegué al país, en donde mi papá vivía desde 1937.

*Paramédica voluntaria, Bogotá


El fin de las Malvinas

Los argentinos ondearon en las islas banderas blancas en señal de rendición. El conflicto duró 74 días.

Por Martín Balza*

en la guerra de las Malvinas me desempeñé como jefe de un Grupo de Artillería de Campaña. Hoy, a casi treinta años de la finalización del conflicto, sigo pensando que toda guerra es una desgracia para cualquiera, ¿quién podrá reemplazar la vida de los soldados caídos y compensar el dolor de sus seres queridos? Siempre el camino de la paz es mejor que el camino de la guerra.

Las Malvinas son incuestionablemente argentinas desde el punto de vista histórico, geográfico y jurídico, pero el medio adecuado para recuperarlas no es la guerra, sino hacer valer nuestros derechos en el ámbito internacional por la vía diplomática.

El 14 de junio de 1982, cuando cesó la metralla pensé en la abnegación, en el sacrificio y en el coraje de los dos adversarios. “La Patria no hace al soldado para que la deshonre con sus crímenes”. De nuestro lado, éramos conscientes de la inutilidad de la lucha, pero no vacilamos en seguir combatiendo; ellos —los británicos— estaban seguros de la victoria, pero no ahorraron esfuerzos para lograrla.

*Embajador de Argentina en Colombia


Italia, defensa y sapiencia

La selección europea se coronó por tercera vez en su historia campeona del mundo. Tuvo el mejor arquero, la mejor defensa y el goleador del torneo.

Por José Roberto Herrera*

Como lo manda la tradición, la final del Mundial fue un domingo. Me acuerdo que lo vi con mi esposa y mis dos hijas en el Club Bacatá, en Bogotá.

Italia le ganó a Alemania Federal 3–1, con goles de Paolo Rossi, Marco Tardelli y Alessandro Altobelli. Desde el principio del torneo mi favorito fue el equipo ‘azurro’. Por eso, aún hoy me emociono al recordar la forma como eliminó 3-2 a ese equipazo que era Brasil. Y en la final, Italia ganó con un resultado relativamente abultado, pues hasta se dio el lujo de botar un penalti.

Aquel equipo era dirigido por Enzo Bearzot y tenía en el arco a Dino Zoff, elegido el mejor arquero del mundo. Y la defensa era impasable: Claudio Gentile, recordado por su famosa marca personal a Maradona, Giussepe Bergomi, Antonio Cabrini y Gaetano Schirea, y arriba Rossi hacía los goles. España 82 fue emocionante por sus grandes estadios, por la tecnología en las transmisiones, por la organización, por individualidades como Zico, Michel Platini y Maradona, y también por equipos de lujo como Francia y Brasil. Pero lo ganó Italia, por su sapiencia y por su defensa.

*Abogado, Bogotá


La coronación del Rey del Pop

El 30 de noviembre de 1982 se lanzó Thriller, el álbum más vendido en la historia.

Por Myriam de Villa*

Ese disco marcó una época. Cuando salió a la venta, yo estaba en Medellín terminando mi carrera de Ingeniería Ambiental, me había casado y estaba embarazada de mi primera hija. Aunque era el sexto álbum del artista, este marcó tendencias desde todo punto de vista: desde la moda hasta la música. Sí, fue un álbum totalmente innovador. Me acuerdo de las canciones Beat it, Billie Jean y del mismo Thriller, todos auténticos hits, que se oyen hoy y jamás dejarán de sonar.

Con mis compañeros de la universidad lo comentamos y lo escuchamos a cada nada. En Colombia, el LP empezó a circular en diciembre, y los pocos que lo tenían decían que el disco iba a dar de qué hablar.

Y no se equivocaron. Su música atraía y el artista más, pues a Michael Jackson lo recordábamos por haber sido de los los Jackson Five.
Manuela, mi hija, que nació en septiembre de 1983, época en que el disco estaba sonando muchísimo, fue criada con Thriller. Por eso es mejor decir que en vez de marcar una época, la traspasó.

*Ingeniera ambiental, Bogotá
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