Miércoles, 7 de diciembre de 2016

| 2004/11/28 00:00

Baja la euforia

Es probable que la prosperidad vivida por la construcción en los dos últimos años se modere en 2005. Sin embargo todavía hay campo para crecer.

La construcción se moverá a ritmos diferentes según la ciudad. Así el mercado de Bogotá en estratos 5 y 6 parece estar llegando a su tope, mientras que en Barranquilla, Medellín o Cali aúun hay mucha demanda de vivienda insatisfecha.

El gran temor de algunos analistas a finales de 2003 era que la construcción aflojara el paso. Después de dos años de expansión -con crecimientos en la edificación de vivienda superiores al 30 por ciento-, las posibilidades de una destorcida no eran pocas. Sin embargo, según las cifras más recientes, al primer semestre de 2004 la construcción continuó siendo el sector líder de la economía colombiana y jalonando otras industrias, como las del cemento, el acero y la madera.

Para el segundo trimestre de este año esta actividad creció 9,26 por ciento frente al mismo periodo de 2003. El aumento de 29 por ciento en la construcción de vivienda -básicamente de estratos altos- compensó la caída de 22 por ciento en obras civiles, como carreteras y tuberías. Mientras los hogares colombianos se gastan los ahorros de cesantías y cuentas AFC en la adquisición de vivienda, el gobierno cada vez dispone de menos plata para invertir en infraestructura.

No hay consenso sobre el desempeño del sector en 2005. Algunos vaticinan que el menor ritmo de esta actividad va a incidir negativamente en el crecimiento de la economía y el empleo. Muestran indicadores como las licencias de construcción que deben tramitarse antes de comenzar una obra y que en agosto disminuyeron casi 4 por ciento frente al año pasado. Otros en cambio señalan que se siguen iniciando obras -50 por ciento más en el segundo trimestre de 2004 que en el mismo período de 2003- y que eso asegura que al menos el año entrante la construcción seguirá demandando insumos y mano de obra.

Un pronóstico más preciso debe tener en cuenta que la construcción se mueve a ritmos diferentes según la ciudad y el tipo de edificación (para vivienda, locales comerciales u oficinas) que se analice. Mientras el mercado de vivienda de estratos 5 y 6 en Bogotá parece estar saturándose, en ciudades como Medellín, Cali o Barranquilla tiene espacio para crecer. De otra parte, la construcción de edificios de oficinas y locales comerciales, que prácticamente dejaron de hacerse durante la recesión, también está floreciendo. De hecho, hoy se adelantan cerca de 30 proyectos de centros comerciales en el país, 20 de ellos en Bogotá.

Hay varios factores que podrían ayudar a la construcción mantenga su buen comportamiento el año entrante. Los constructores tienen sus ojos puestos en la vivienda de interés social, que hasta ahora ha tenido un pobre desempeño, a raíz de los cambios que hizo el gobierno a su política de subsidios. Hoy se le otorga subsidio de vivienda solo a quien demuestre que puede conseguir un crédito en un banco para comprar su casa, lo que asegura que cuando la gente reciba el subsidio sí tenga los recursos suficientes para construir su casa. Así la ayuda gubernamental se traduce efectivamente en nuevas casas. Las entidades financieras, por su parte, se comprometieron con el gobierno a destinar 500.000 millones de pesos para crédito hipotecario en 2004 y 2005, de los cuales a julio de este año habían prestado sólo 165.000 millones.

Justamente la financiación de vivienda es otra de las claves de la construcción en el futuro. Hasta ahora quienes han comprado casa han recurrido poco a los bancos. En 2004, entre 50 y 70 por ciento de las nuevas adquisiciones se han pagado de contado, según estadísticas de Fedelonjas. Pero la población con ahorros suficientes para desembolsar millones sin necesidad de financiación tiene un límite y por eso es necesario que los préstamos hipotecarios vuelvan a llegar a las clases medias.

Una amenaza que el gremio constructor ve para el año entrante es el continuo aumento en los costos de los insumos. El incremento anual para octubre de 2004 fue superior a 9 por ciento, según el Dane, pero algunos materiales como el acero han subido hasta en 30 por ciento. Eso podría afectar la venta de las nuevas viviendas, en la medida en que esos mayores costos deban trasladarse a los clientes.

Así, aunque no se prevé una caída en la edificación de vivienda en 2005, tampoco es de esperar que se sigan presentando los mismos crecimientos de los últimos dos años.

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