Domingo, 22 de enero de 2017

| 1997/08/04 00:00

BUEN VIENTO Y BUENA MAR

Cartagena y Barranquilla, las principales ciudades de la Costa Atlántica, se perfilan como dos de los principales polos de desarrollo industrial del país.

BUEN VIENTO Y BUENA MAR

En la zona industrial de Mamonal, en Cartagena, 80.000 barriles de crudo procedentes de Caño Limón y Cusiana son procesados a diario por un puñado de ingenieros de las petroquímicas más importantes del país. Enormes chimeneas de fábricas de productos alimenticios, de grasas y cementeras funcionan a todo vapor 24 horas continuas. En total, en este complejo industrial se levantan cerca de 60 empresas de muy diferentes sectores de la economía.
A dos horas de allí, en el puerto marítimo y fluvial de Barranquilla, buques procedentes de diferentes lugares del mundo esperan turno para que los operarios inicien el descargue de los cientos de toneladas de productos agrícolas, maquinaria y productos manufacturados que llegan al país. La actividad económica que se desarrolla en Mamonal y en el puerto de Barranquilla hace parte de la columna vertebral del desarrollo industrial de la Costa Atlántica.
Por todo ello las autoridades locales decidieron realizar una gran inversión para mejorar la prestación de servicios en estos dos polos de desarrollo. El puerto de Barranquilla recibió una inversión de 5.519 millones de pesos en 1995, la cual sirvió para dotar al terminal marítimo de modernas grúas para agilizar el descargue de los buques y rehabilitar los muelles, las bodegas y las vías de acceso. Con esto se aumentaron los volúmenes de carga de 978.801 toneladas en 1994 a 1.188.514 toneladas en 1996. Así mismo, las exportaciones crecieron en 64,6 por ciento frente a las de 1995.
En Cartagena, por su parte, se invirtieron el año pasado 77.599 millones de pesos con el fin de modernizar la zona industrial de Mamonal. En el primer bimestre de este año se realizó una inyección de capital que ascendió a 13.990 millones de pesos, la cual permitió finalizar las obras de adecuación de este importante polo de desarrollo del departamento de Bolívar.
Para poder llevar a cabo las obras en Mamonal fue vital la participación de todos los sectores económicos de Bolívar, principalmente de las 60 empresas ubicadas en esta zona industrial. El resultado de esa gestión salta a la vista: de acuerdo con cifras de la Cámara de Comercio de Cartagena, 20 de esas 60 empresas ocupan hoy los primeros puestos entre las compañías más importantes de Cartagena y, a su vez, se ubican entre las 100 más grandes del país.
Pero esta zona industrial no sólo es importante por las utilidades que reportan sus empresas sino también por los beneficios que otorga a los 50.000 habitantes que conforman las cuatro comunidades ubicadas en sus alrededores. Durante los últimos tres años se han canalizado recursos por más de 151 millones de pesos a través de la Fundación Mamonal, con los cuales se han desarrollado programas de capacitación, microempresas, becas universitarias, construcción de escuelas y viviendas, entre otros.
Plataforma competitiva
El esfuerzo de las dos principales ciudades de la Costa Atlántica por crear una plataforma competitiva estable para continuar enfrentando el reto de la apertura y los mercados internacionales es evidente. De hecho, estudios como el Plan de Ordenamiento Territorial de Barranquilla hacen posibles proyectos de gran envergadura como la construcción del puerto de aguas profundas y la zona franca de telecomunicaciones, programas que marcarán la pauta para la estrategia de competitividad de la ciudad en el próximo milenio.
Y que fortalecerán, sin duda, la actividad industrial de la ciudad, que ya es bastante dinámica. Entre las 20 empresas más grandes de Barranquilla, Cementos del Caribe S.A. ocupó el año pasado el primer puesto por patrimonio y utilidades; Cervecería Aguila S.A. por activos, y Supertiendas y Droguerías Olímpica S.A. sobresalió por ventas netas. Estas tres empresas, junto con Monómeros Colombo-Venezolanos, Intercor y Terpel del Norte, entran en la lista de las 100 más grandes del país.
Aunque a Barranquilla le quedan muchos problemas por resolver, como el de las finanzas del distrito, la situación de los desplazados, que hoy ascienden a 75.000 personas, y el déficit del 34 por ciento en cobertura de salud, en esta ciudad, como en Cartagena, se percibe un fuerte aroma de progreso, similar al que en otras épocas atrajo la inversión de inmigrantes árabes que le apostaron a las riquezas de esta región y al empuje de la gente que habita a orillas del mar Caribe.

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