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| 9/25/2005 12:00:00 AM

Color local

La pasarela de Exposhow 2005 llega cargada de expectativa; por primera vez las directivas del evento les exigen a los diseñadores nacionales traer colecciones nuevas.

Si algo dejó mal sabor en las versiones anteriores de Exposhow era que en los desfiles de modas, el gancho que convierte el evento en atractivo para los medios masivos, casi nunca aparecían nuevas colecciones y los diseñadores nacionales traían lo que se había visto en Colombiamoda y otras pasarelas. Pero este año la cosa es a otro precio. La exigencia subió y los diseñadores invitados se comprometieron, en su gran mayoría, a presentar diseños inéditos.

La expectativa gira en torno a lo que presenten los diseñadores caleños que este año estarán representados por Johanna Ortiz, María Elena Villamil, Andrés Otálora, Diego Morales y Sandra Cabrales, que aunque está radicada en Bogotá desde hace varios años, regresa a sus raíces.

Hablando de la colección Individualidad con que debutará en su tierra natal dijo, "traigo no lo que no se ha visto antes, no lo que se ha repetido, en lugar de ello, nuevos descubrimientos que miran hacia el futuro, que son libres y dinámicos". Otro que regresa a la pasarela de Exposhow es Diego Morales. Su colección busca resaltar la sensualidad de la mujer latina y devolverle la elegancia, para lograrlo no tuvo miedo a diseñar en contra de las convenciones de la moda.

María Elena Villamil quiere rendirle un homenaje a la luz de su Valle del Cauca, a los atardeceres cálidos, a la eterna brisa que transmite fluidez y libertad. Verano es el nombre de su colección, en la que el blanco es el color que predomina, está llena de prendas vaporosas con accesorios brillantes. "En ella las mujeres encontrarán mucha feminidad, romanticismo, naturalidad, en una palabra, todo muy chic", dijo a SEMANA. Por su parte, Andrés Otálora celebrará sus 15 años en el diseño durante el Exposhow. Y aunque no quiso adelantar mayor información, porque quiere sorprender al público con un trabajo al que se ha dedicado por completo, señaló que se trata de una colección de alta costura para mujeres bellas y elegantes.

Johanna Ortiz dedicó su colección a un público juvenil y la llamó Atardecer con Frida, una mujer en la que encuentra inspiración por su naturalidad, su alegría, su coquetería, por ser liberal y feminista. Utiliza colores del atardecer que van desde el arena pasando por el amarillo quemado y terracota, hasta llegar al coral. Combina texturas como sedas naturales con shantung, chamoise, tafetán y acetatos. Su colección trae faldas, blusas y vestidos, que están enriquecidos con bordados y cortes especiales. Vale la pena resaltar que para confeccionar Atardecer con Frida, vinculó artesanas desplazadas por la violencia.

Entre los invitados internacionales se destaca el brasileño Eduardo Suppes. Oriundo de Bello Horizonte, Brasil, este joven y talentoso diseñador ha obtenido reconocimiento en el mundo de la moda caracterizándose por crear un perfecto equilibrio entre lo básico, lo sofisticado, lo glamoroso y lo moderno. En febrero de 2005, Eduardo Suppes participó del Sao Paulo Fashion Week, con una colección compuesta por vestidos de noche en tonos dorados, y en su pasarela participó la supermodelo Naomi Campbell.

Su colección primavera-verano 2006 busca que las mujeres se vean exuberantes y no pasen inadvertidas. Son prendas marcadas por los tonos dorados, cobres, y bronces, acompañados del verde en varias tonalidades. Sus vestidos son de texturas lisas, excepto algunos estampados en tonos blanco y negro, o verde y azul; los tejidos son suaves y con delicados detalles de lujo como plumas de faisán y cristales Swarovski.
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