Miércoles, 22 de octubre de 2014

| 1993/02/22 00:00

Como invertir su dinero en 1993

El año pasado fue el de la finca raíz y las acciones.<BR>Como pintan las cosas, en el 93 la construcción se sostiene. Las acciones no tanto.

Como invertir su dinero en 1993

POR PARADOJICO QUE PAREZCA, Y AL CONtrario de lo que pasó en 1991, el año pasado fue bueno para el país y regular para los inversionistas. Para los grandes inversionistas. Porque para los pequeños fue pésimo. Con excepción de la finca raíz, las acciones y algunas inversiones de largo plazo, las demás inversiones -en particular las financieras- tuvieron un rendimiento negativo en términos reales. Y nada permite pensar que el año 93 será muy diferente.
Todas las declaraciones oficiales han dejado entrever que en el año que comienza se mantendrán las reglas de juego de la economía, lo que quiere decir que el Gobierno seguirá aplicando una política monetaria de carácter expansivo, con el fin de mantener bajas las tasas de interés e impulsar la inversión productiva sin presionar la inflación. Tal política le dio resultado en 1992, pues a pesar de todos los problemas que tuvo que enfrentar -incluído el racionamiento- la economía creció por encima del tres por ciento y se logró una ligera reducción en el índice de precios al consumidor. Por eso no hay que esperar un cambio en la orientación general de la politica.
Eso quiere decir, a su vez, que la inversión especulativa en el sector financiero -en papeles oficiales o privados- tampoco tendrá muchas oportunidades este año. Con los certificados de depósito a término de los bancos y la corporaciones financieras y con los Títulos de Participación del Banco de la República ofreciendo rendimientos iguales o inferiores a la tasa de inflación, es obvio pensar que la mayoría de los inversionistas -excluyendo algunas entidades que lo hacen para cumplir con normas legales- optaran por buscar alternativas mucho más jugosas.
El problema, sin embargo, es que no hay muchas opciones. Para algunos especialistas, el arte puede resultar una oportunidad atractiva. Pero ese es un mercado en el que definitivamente "hay que saber comprar" y hay que tener mucha paciencia -o mucho capital- para poder "capturar" el rendimiento de la inversión. Ese no es un mercado en el que cualquier inversionista puede estar comprando y vendiendo para obtener utilidades de corto plazo.
Una alternativa que nunca deja de ser atractiva para los colombianos es la inversión en dólares. La tasa de devaluación, sin embargo, seguirá baja de acuerdo con las autoridades. Y las tasas de interés que ofrecen los distintos fondos existentes en los Estados Unidos no son muy atractivas (ver artículo). Pero queda la posibilidad de invertir en papeles de la región, como los que han venido emitiendo los gobiernos de Colombia y sus países vecinos, o como los que piensa emitir la Corporación Andina de Fomento, que son muy seguros y tienen un interés muy superior al de las opciones del mercado norteamericano.
Una opción todavía más interesante es la compra de acciones. En 1992 casi todos los mercados de valores del mundo en desarrollo sufrieron un desplome con respecto a los índices de crecimiento logrados en 1991.
Y Colombia no fue la excepción. Pero aunque el crecimiento de las cotizaciones accionarias fue mucho menor en el 92 que en el 91, la caída relativa en las bolsas del país fue menor a la de los otros países de la zona, lo que hizo de Colombia el más rentable de todos los mercados emergentes.
En los últimos cuatro meses el mercado de acciones ha estado deprimido. Pero para 1993 los expertos preven una reactivación de las operaciones, aunque nadie vaticina que se puedan alcanzar los niveles de valorización de 1991 ni los del primer semestre de 1992. Aún así, las acciones aparecen como una de las pocas inversiones con las cuales se puede proteger el poder adquisitivo del dinero y obtener alguna rentabilidad.
La mejor alternativa para este año, sin embargo, vuelve a ser la finca raíz. Aunque hay una discusión entre los analistas sobre si la bonanza del sector se prolongará durante todo el año, o terminará en el segundo semestre, la balanza parece inclinarse hacia la primera posición. De ser así, es indudable que la finca raíz será la gran opción (ver articulo).
Lo cierto, en todo caso, es que las opciones que ofrece el mercado no son muchas. Y es por eso, quizás, que en los últimos meses se nota una tendencia de incremento en el gasto. Suntuario, pero gasto. Y nada mejor para comprobarlo que el comportamiento del mercado de autos. Hoy en día quien pretenda comprar un carro tiene que esperar por lo menos seis meses antes de tenerlo. Pero no importa mucho, porque da estatus y, de pronto, valorización. Lo malo, según los especialistas, es que no aporta mucho al crecimiento futuro de la economía. Pero como dicen, "más vale pájaro en mano que ciento volando".

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