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| 11/10/1997 12:00:00 AM

COMO NOS VE EL MUNDO


COLOMBIA OUEDE SER UN MODELO PARA EL MUNDO
Roger Fisher se graduó de la Escuela de Leyes de la Universidad de Harvard en 1948. Diez años despues ya dictaba clases en esta prestigiosa institución. El profesor Fisher es uno de los hombres que mas sabe de negociación de paz en el mundo. Participó en los acuerdos de paz del Medio Oriente y El Salvador. Hoy es profesor emerito y director del Proyecto de Negociación de Harvard.
MUCHAS DE LAS NOTIcias que leo en los medios de Estados Unidos sobre Colombia retratan el país a traves de sus muy publicitados problemas. Raras son las noticias que no mencionen a los capos de la droga, los secuestros, altas tasas de asesinatos o violencia de la guerrilla y de los paramilitares. Sin duda Colombia tiene problemas con estos y otros asuntos serios. Yo he viajado a Colombia lo suficiente para saber que los relatos de la prensa internacional, aunque puedan ser parcializados, si representan una parte de la realidad del dia a dia de lo que es esta nación compleja y fascinante. No obstante, tambien estoy familiarizado con otro retrato de Colombia: el de su gente.
En los últimos 20 años he tenido el honor de enseñar, trabajar al pie y hacer consultorfa con algunos de los mejores y más brillantes ciudadanos de Colombia. He conocido tantos de los talentosos y desinteresados colombianos que nombrarlos a todos me sería imposible. Lo que me llama la atención de estas personas es su fuerza moral y fe inquebrantable en hacer de Colombia y el mundo un mejor lugar.
Recuerdo, por ejemplo, a un joven trabajador e idealista colombiano que tomó mi clase de negociación en la escuela de leyes de Harvard. "Nosotros debemos y vamos a llevar sus ideas sobre negociación colaborativa y resolucion de conflictos a Colombia!", dijo aquel estudiante. Este joven hombre era Alvaro Uribe, ahora gobernador de Antioquia. Fiel a su palabra, llevó lo que había aprendido en mi clase al departamento que ahora gobierna. Al trabajar conmigo y mi equipo de consultoría latinoamericano lanzó un programa para reducir la violencia y promover una cultura de tolerancia. El programa tenía por objetivo concientizar y desarrollar habilidades en metodos cooperativos de resolución de problemas para manejar conflictos entre ciudadanos e incluía entrenar a mas de 100 educadores. Estos profesores, por su parte, han transmitido los concentos de resoluci6n de conflictos de forma no violenta a miles de niños en escuelas primarias y secundarias en toda Antioquia. Aunque este esfuerzo no es una solución a corto plazo para la violencia que enfrenta este departamento día tras día, es la clase de pensamiento visionario que puede marcar la diferencia en el futuro de Colombia en el largo plazo.
Durante mi trabajo con el gobernador tambien conocí a Gloria Cuartas, alcaldesa de Apartadó. He conocido pocas personas en el mundo que igualen su coraje y determinación. Bajo gran riesgo personal ella permanece inquebrantable en su búsqueda por la paz en su comunidad destrozada por la guerra. He trabajado a la par de monsenor Isaías Duarte, cuya devoción y compromiso con el proceso de paz son tan fuertes como su fe. Hace unos años tambien conoci al entonces alcalde de Medellin Luis Alfredo Ramos Admiré su labor como alcalde en particular, sus esfuerzos por comenzar tareas importantes en pro de resolver problemas de manera cojunta con los grupos de jóvenes viglantes que habian empezado a exitir en su ciudad. Cada una de estas personas ha dado pasos importantes y valientes para construir un mejor futuro para Colombia. No han hecho esto buscando una solución unica que libere al país de serios problemas. Por el contrario, están totalmente comprometidos con un proceso continuo de resolución conjunta de problemas.
Las estrellas brillantes de Colombia hacen que su impacto se sienta tambidn en el extranjero. Guardo recuerdos afectuosos de mi trabajo con el entonces embajador ante las Naciones Unidas, Enrique Peñalosa Camargo. Trabajamos juntos en un esfuerzo pora minimizar la perdida de vidas durante la Guerra del Golfo. Su liderazgo de estadista benefició a la comunidad mundial entera. Estamos todos agradecidos con Colombia porque supo mandar un diplomstico tan inteligente y experimentado al escenario global. El tambien entiende la importancia de prestar atención al proceso de resolver problemas en lugar de tener la noción ilusoria de que puede haber una única solución a un asunto complejo.
Estoy complacido de haber tenido la oportunidad de trabajar con y aprender de muchos miembros de administraciones actuales y pasadas, como tambien con muchos de aquellos que se estan presentando al pueblo de Colombia como candidatos potenciales para liderar a la Nación hacia el próximo siglo. En cada uno de estos casos que son demasiados que son probablemente es demasiado falto de tacto politico mencionados en este mmento, he visto un pensamiento innovador y una apertura en pro de nuevas ideas. Probablemente, desde mi punto de vista, luego de más de 50 años de estudiar y parficipar de los mecanismos con los que la humanidad trata de manejar los conflictos y resolver problemas, siempre me ha impresionado la importancia de hacer buenas preguntas de escuchar y de empeñarse en iniciar procesos que acerquen a las personas en lugar de separarlas.
Hace tiempo abandone las idea de predecir el futuro. Asi que no haré fuertes predicciones sobre Colombia a excepción de una: a pesar de sus problemas Colombia tiene razones para sentirse esperanzada. Si las personas mencionadas con anterioridad son un buen indicador, Colombia fiene los recursos humanos para administrar sus retos. Si, y quiero decir administrar y no resolver sus retos. La trampa que Colombia debe evitar es enfocarse con demasiada intensidad en lograr soluciones ignorando el 'proceso' de buscar esas soluciones. Aunque suene extraño, las soluciones no son la respuesta. La complejidad de los problemas de Colombia implica que no pueden ser resueltos facil ni rapidamente. Como llega a resolver esos conflictos, retos y dificultades importa más que la solución en sí. El proceso utilizado para darle manejo a las dificultades puede transformar tanto a los individuos como a la Nación. De pronto Colombia, a traves del ejemplo, nos enseñe cómo manejar mejor nuestras dificultades y en el proceso, no sólo se transforme a si misma sino también logre cambiar al mundo.
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